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¿Puede una traducción de la Biblia ser perfecta?

En años recientes se ha introducido una enseñanza extraña que a mi conocimiento es nueva en el fundamentalismo hispano. Consiste simplemente en enseñar que una cierta traducción de la Biblia en español es perfecta. Los que promueven la Reina-Valera “Gómez” y la reimpresión de la Valera 1865 ahora están enseñado esto acerca de sus respectivas traducciones en una forma dogmática. Veamos cómo las siguientes observaciones demuestran la imposibilidad de sostener esta premisa en una forma bíblica y consistente.

La Biblia no enseña la perfección de traducciones

Se debe rechazar la enseñanza dogmática de la perfección de una traducción sobre todas las demás por la misma razón que rechazamos la enseñanza de la inmaculada concepción. La simple verdad es que ambas enseñanzas no se encuentran en la Biblia.

En el proceso de traducir se cambian las palabras, y con frecuencia un traductor tiene que expresar algo lo mejor posible, pero de una forma que no siempre puede reflejar el énfasis, los modismos, los matices, los asuntos idiomáticos y la construcción de frases con la misma precisión del idioma original. La traducción es una tarea de aproximación. Dicho dilema no cambia cuando se traduce la Biblia. En cuanto a traductores de la Biblia, hay que tomar en cuenta, “antes que traductor, ser humano”. Cuando un traductor traduce la Biblia, no ocurre un milagro como ocurrió cuando Dios inspiró a los escritores de la Biblia (2 Ped. 1:21). Si ocurriría un milagro, no habría múltiples versiones en un mismo idioma, ¡porque todas serían iguales! Obviamente, una traducción cuidadosa puede ser confiable y autoritaria, y se deben usar términos semejantes para describir una buena traducción. Pero al usar términos como “perfecta”, “infalible”, o aun “inspirada” para una traducción, se está enalteciendo peligrosamente una obra de hombres al nivel de los originales inspirados por Dios.

Dios no es el traductor de las versiones de la Biblia

Aunque nadie está negando nuestra afirmación de que Dios no traduce la Biblia, esta simple verdad llega al corazón del asunto. Las traducciones no son producto de una inspiración divina que protege al traductor de error humano. No estamos diciendo que una traducción no puede ser Palabra de Dios. Pero hablando en términos técnicos, tenemos que reconocer que la Reina-Valera es una traducción de la Palabra de Dios, y aun así es una autoridad totalmente adecuada para cumplir su función en español.

La traducción requiere interpretación

Una traducción típica de la Biblia contiene alrededor de 750.000 palabras. En miles de casos el traductor tiene que interpretar. Los Evangelios a solas contienen más de 700 lecturas ambiguas en las cuales el griego puede ser traducido de dos formas.1 Cuando los idiomas originales son ambiguos, es generalmente considerado mejor dejarlo ambiguo, aunque algunas veces la naturaleza del idioma receptor no lo permite. Cuando el griego y el hebreo obligan a un traductor a interpretar, ¿quién tiene el derecho de determinar cuál interpretación es correcta? Declarar que una traducción es perfecta conlleva la consecuencia inevitable de creer que un traductor fue perfecto en todas sus interpretaciones en ella, lo cual es tan absurdo como creer en la infalibilidad del papa cuando habla ex cátedra. Nadie (incluyendo un traductor o comité) es capaz de interpretar la Biblia sin la posibilidad de jamás fallar. Nunca debemos confiar tanto en las interpretaciones de un traductor al punto de declarar su obra “perfecta” en el sentido infalible. Jer. 17:5 nos advierte: Así ha dicho Jehová: Maldito el varón que confía en el hombre, y pone carne por su brazo, y su corazón se aparta de Jehová.

En lo que respecta al problema de llegar al significado preciso de las palabras en los idiomas originales, existen los factores de palabras originales con muchos significados, la expresión moderna con muchos significados, palabras sin equivalentes modernos adecuados, y las complicaciones de lexicografía, sin dejar de mencionar los problemas de sintaxis. La traducción no es tan fácil como suele pensar la mayoría de la gente. Los traductores de la King James en la introducción de su traducción escribieron que “El querer determinar cuáles cosas el Espíritu de Dios ha dejado dudoso, no es nada menos que presunción”.

La costumbre en tiempos pasados era de utilizar notas marginales para que el traductor comparta con el lector traducciones alternas o explicaciones. Así fue con las traducciones y revisiones originales de Reina, Valera y la KJV. Es lamentable que esta costumbre haya caído en desuso.

Ejemplos donde el traductor está obligado a interpretar

1 Jn. 5:3 dice lo siguiente en la RV 1960: Pues este es el amor a Dios, que guardemos sus mandamientos; y sus mandamientos no son gravosos. En contraste, la RVG en ese versículo hace referencia al “amor de Dios”. La pregunta surge: ¿Se refiere este versículo al “amor de Dios”, o al “amor a Dios”? La razón por la cual hace falta interpretar es que el griego no indica si es “de Dios” o “a Dios”. Está al criterio del traductor. Cierta medida de lógica parece indicar que se refiere al amor a Dios, porque sigue inmediatamente con hacer referencia a guardar los mandamientos, y seguiría el pensamiento del versículo anterior. Pero pueden haber unas consideraciones léxicas o gramaticales en el contexto que lleven a un traductor a presumir que se refiere al amor de Dios.

Otro ejemplo donde un traductor está obligado a traducir es en Hechos 7:45 y Hebreos 4:8. En griego, "Jesús" y "Josué" comparten el mismo nombre. Pero en español obviamente no; por tanto, el traductor está obligado a interpretarlo. El contexto de Hechos 7:45 y Hebreos 4:8 circula alrededor de los eventos de Josué dirigiendo al pueblo de Dios a la tierra prometida. La KJV y la RVG2010 pusieron a “Jesús” en el texto, pero por lo menos en la nota marginal de la KJV 1611 se puso una nota aclaratoria para Hebreos 4:8 donde dice, “esto es, Josué”. La RV 1960 colocó “Josué” en el texto en Hechos 7:45 y Hebreos 4:8.

Se podría mencionar miles de casos donde un traductor de la Biblia está forzado a interpretar. Para otro caso un poco polémico, vea el artículo ¿Por qué es que la palabra infierno aparece menos a menudo en la Biblia común en español al comparársele con la KJV? acerca de la disputa sobre la traducción o transliteración de hades y seol. Otro ejemplo que mencionaremos es una palabra que aparece miles de veces, pero cada vez requiere interpretación. Se trata de la palabra hebrea elohím. Significa dioses en el sentido ordinario, pero puede representar un dios falso, varios dioses falsos, o el Dios verdadero. Aunque el contexto normalmente facilita su interpretación, empezando con Génesis 3:5 ya hay un caso donde traductores conservadores han discrepado en su interpretación.

Para darle una idea de cuán extensas pueden ser las numerosas formas en que se puede traducir una sola palabra, vea el siguiente caso: La introducción a Young’s Literal Translation menciona que la palabra hebrea panim fue traducida con 94 palabras diferentes (si uno cuenta formas idiomáticas) en la Biblia en inglés. En cambio, “to destroy” (destruir) en la KJV representa 49 palabras hebreas diferentes de acuerdo a Englishman's Hebrew Concordance. Hay casos donde cinco traductores diferentes podrían salir con cinco traducciones diferentes del mismo pasaje usando una filosofía de traducción similar. Si se podría decir que no hay diferencias en interpretaciones entre la RVG y la KJV, es solo porque la RVG se conformó artificialmente a la KJV, lo cual concuerda con el testimonio de Humberto Gómez de que el estándar para su RVG fue la KJV.2

Otros ejemplo de complicaciones de interpretación incluirían las palabras vino, espíritu o Espíritu, nombres de algunas plantas y árboles, nombres de animales raros o posiblemente ahora extintos, etcétera.

Es posible que traductores honestos y piadosos que usen todas las fuentes a su disposición lleguen a diferentes conclusiones en sus interpretaciones. Debemos reconocer que ningún traductor o comité de traducción es capaz de interpretar 100% perfectamente en miles de casos como estos en la Biblia, puesto que “ninguna profecía de la Escritura es de interpretación privada” (2 Ped. 1:20).

Los que enseñan perfección de traducciones han demostrado inconsistencias

Un ejemplo de inconsistencia es el hecho de que en el 2004 el hermano Humberto Gómez declaró en un artículo en inglés que su traducción era perfecta en su opinión.3 Pero irónicamente añadió que si alguien encontrara algún error, estaría dispuesto a corregirlo. Quisiéramos hacer tres observaciones en cuanto a esto:

1. Si uno cree que algo es perfecto, no tiene sentido aceptar que pueda contener errores. No se debe abaratar el significado de la palabra “perfecto” cuando es usado en el sentido literal en español. Lo perfecto no goza de la virtud de poder perfeccionarse.
2. No le falta ironía a su opinión de perfección, ya que su traducción se cambió en cientos, y quizás miles de lugares entre el tiempo que se escribió ese artículo y la impresión de la RVG2010.
3. Humberto Gómez posiblemente fue el primer traductor bíblico en la historia que declaró por escrito que, en su opinión, su traducción era perfecta.

Otra inconsistencia es que declararon que la RVG era perfecta en la portada de un libro en 2009, aunque todavía no había salido a la luz la RVG 2010. Al comparar entre las versiones en inglés y español de este libro, hubo varias cosas que me llamaron la atención. Una es que la versión del libro en inglés promoviendo la perfección de la Biblia en inglés señala que una de las evidencias de que la KJV es supuestamente perfecta es porque no tiene derechos reservados, y hasta usaron un texto bíblico para tratar de comprobarlo. Pero si se fija en la portada de la RVG, verá que sí tiene derechos reservados. Por tanto, en la versión en español del libro tuvieron que dejar afuera ese criterio para perfección de una traducción, porque demostraría que la RVG no cumple con los criterios de perfección que se inventaron para la KJV. Otra cosa interesante es que la versión en inglés del libro enseña una doctrina que quedó afuera (por lo menos en nombre) de la versión en español. Es una doctrina de hombres que llamaron “Doctrine of Utilization” (Doctrina de Utilización). La versión en inglés no explica esta doctrina en detalle, pero creo que se refiere al hecho de que la KJV se ha utilizado por cientos de años. Eso no se puede decir de la RVG, y entonces explicaría por qué quedó eliminada de la versión en español del libro que enseña la supuesta perfección de la RVG. El hecho de que tuvieron que eliminar dos criterios para la perfección en la traducción del libro para que no elimine la RVG demuestra la debilidad e inconsistencia de esta nueva doctrina. Para más información, ver Crítica del libro "Por qué la Biblia Reina Valera Gómez es la Perfecta Palabra de Dios".

Un ejemplo de inconsistencia de parte del grupo encabezado por McArdle que volvió a imprimir la Valera 1865 es que en el 2003 publicaron un libro en el que declararon que la 1865 tenía el 99% de las omisiones y añadiduras corregidas.4 Luego en el 2005 publicaron una edición donde se corrigió dicha revisión en 50 lugares. Pero más tarde este grupo abandonó la edición con 50 correcciones y ahora declaran que la edición original de 1865 es perfecta e inspirada.

Aún la creencia en un Texto Recibido perfecto refuta la enseñanza de una traducción perfecta

Creo en un Texto Recibido confiable entre sus ediciones, pero no perfecto. Se debe notar que los que enseñan que el Texto Recibido es perfecto generalmente no especifican una edición específica y tangible (si conoce de una excepción, favor de documentarlo en nuestra sección de comentarios al pie de esta página). Pero aún la enseñanza de un Texto Recibido perfecto no respalda la creencia de una traducción perfecta. Si el Texto Recibido es perfecto y la RVG nunca se aparta del Textus Receptus como alegan, ¿por qué en dicha revisión “Jesús” aparece dos veces en Marcos 2:15, pero una sola vez en todas las ediciones del Textus Receptus en las cuales me he fijado (Beza 1598, Scrivener y Estéfano 1550)? ¿Por qué en la RVG Hebreos 10:23 dice “fe”, cuando las ediciones del Textus Receptus que acabamos de mencionar tiene “elpis”, lo cual significa “esperanza”? Podríamos dar más ejemplos, pero tan solo un ejemplo de imperfección sería suficiente para demostrar que algo es imperfecto.

Para más información acerca del Textus Receptus, ver mi artículo ¿Es el Textus Receptus la autoridad final?

Los traductores de la King James no creían en traducciones perfectas

En prácticamente todos los casos que he examinado, los hermanos que creen en la perfección de la RVG y la 1865 también creen en la perfección de la versión King James en inglés. Lo interesante en esto es que los traductores mismos de la King James negaron que las traducciones eran perfectas. Note lo que escribieron en la introducción a su versión:

No hay razón por la cual la palabra traducida se debe negar que sea la palabra, o prohibida que sea actualizada, a pesar de que algunas imperfecciones y deficiencias se puedan detectar en su traducción. Porque ¿qué cosa alguna vez fue perfecta bajo el sol, donde apóstoles u hombres apostólicos, eso es, los hombres dotados con una medida extraordinaria del Espíritu de Dios, y privilegiados con el privilegio de la infalibilidad, no tuvieron en su mano?

Otra vez, hay muchos nombres raros de ciertos pájaros, de bestias y piedras preciosas, etcétera, donde aún los hebreos no concuerdan consigo mismos en sus juicios, casos donde ellos pueden parecer haber definido esto o aquello, porque ellos querían decir algo, en vez de estar seguros de lo que ellos dijeron, como S. Jerónimo en algún lugar dijo de la Septuaginta. Ahora, en tal caso, ¿no es bueno que en el margen se avise bien al lector para que busque aún más, y no concluir ni dogmatizar sobre esto ni aquello perentoriamente? Tal como es un defecto de la incredulidad, el dudar de esas cosas que son evidentes: entonces el querer determinar cuáles cosas el Espíritu de Dios ha dejado (aún en el juicio del juicioso) dudoso, no es nada menos que presunción. Por lo tanto como S. Agustín dice, la variedad de traducciones es provechosa para el encuentro del sentido de las Escrituras: tal diversidad de significado y el sentido en el margen, donde el texto no es tan claro, debe por necesidad hacer bien, si es necesario, como somos persuadidos.

Ellos que son sabios, deben librarse de juzgar en cuanto a diferencias de lecturas, en vez de estar cautivados por una, cuando puede ser la otra.

¿Será que el reino de Dios ha llegado a ser palabras o sílabas? ¿Por qué debemos estar esclavizadas a ellas si podemos ser libres; y utilizar precisamente una cuando podemos utilizar otra de igual valor, que es equivalente?

El origen de la creencia en traducciones perfectas

El caso más antiguo del cual tengo conocimiento es cuando líderes católicos enseñaron que la vulgata latina era perfecta en el siglo 16 (Hills, Edward. The King James Version Defended. 1984, págs. 196-197). Los casos de los escritores que indicaron la posibilidad de traducciones infalibles desde el caso de la Vulgata Latina hasta el siglo veinte fueron tan raros que prácticamente desapareció dicha creencia entre la gente educada en teología. Empezando con sus escritos en la década de 1960, Ruckman popularizó la enseñanza de que la Biblia King James en inglés era infalible. Él no solo enseñó que la KJV era infalible, sino que escribió muchos libros dando razones detalladas de por qué él creía que era no solo posible sino necesario que haya una Biblia infalible en inglés. A través de su influencia, su literatura, sus conferencias y su instituto, Ruckman es el más responsable por esparcir la enseñanza de una traducción perfecta en la KJV. (Si usted niega esto, le invito a enviar documentación al contrario por medio de la sección de comentarios en esta página). ¡La ironía en todo esto es que Ruckman enseñó la perfección de la KJV a pesar de que la KJV originalmente se tradujo con libros apócrifos, contenía miles de traducciones alternas en los márgenes, y los traductores mismos negaron que su traducción fuese perfecta!  Ruckman ha tenido una influencia muy grande en algunos sectores del fundamentalismo, especialmente en algunos líderes de estos grupos que ahora afirman que cierta traducción en español es perfecta. Por ejemplo, el presidente de la Sociedad Bíblica Valera (el grupo que declaró que la 1865 era perfecta y la volvieron a imprimir) estudió a los pies de Ruckman y ha traducido algunos de sus libros. Hay muchas conexiones entre algunos líderes de la RVG y Ruckman, lo cual se puede leer en mi artículo Crítica del libro promoviendo la RVG solamente "La Biblia de Dios en Español".

Conclusión

Es probable que muchos que creen que una traducción puede ser perfecta no han tomado en cuenta las verdades que hemos compartido en este artículo. Personalmente, no tengo problema con una persona que en su opinión personal considere que una traducción es perfecta, con tal de que no trate esa creencia personal como un asunto doctrinal y no busque imponer esa creencia sobre otros. El problema surge cuando se enseña la perfección de una traducción como una doctrina, donde se trata como un fundamento de la fe, y se desprecia a otros que no compartensu creencia. El hecho de que muchos que creen que la KJV es perfecta buscan reemplazar las versiones históricamente autoritarias en español y en otros idiomas, es tan solo un ejemplo demostrando cómo desean imponer su creencia sobre otros.

En cuanto a los manuscritos originales, creo en su absoluta perfección, porque con Dios como autor (al inspirar directamente a los escritores) no puede contener errores (Tito 1:2). Sin embargo, la obra de copiar manuscritos y traducción es obra humana, aunque con la bendición de Dios, al llevar a cabo el cumplimiento de su promesa de que su Palabra no pasará. Dios no es responsable por los errores entre manuscritos, en traducciones o en diversas ediciones del Texto Recibido o Masorético. Esto es porque aunque Dios se responsabilizó de asegurar que se lleve a cabo la preservación, queda demostrado que Dios encomendó los detalles de la obra a hombres sin que Él intervenga milagrosamente como en el caso de la inspiración de los originales. La historia demuestra que Dios le ha dado al hombre falible la obra de preservar su Palabra, y es por la gracia de Dios que tenemos traducciones confiables.

Apéndice 1

 

Preguntas que deben contestar los que creen en una traducción perfecta

Estas preguntas llegan al corazón del asunto; entonces, no se sorprenda si los que sostienen la creencia de traducciones perfectas sean evasivos o rehúsen contestarlas:

  • ¿Es el hombre capaz de hacer siquiera una sola cosa perfecta sin un milagro de parte de Dios?
  • Si una traducción podría ser perfecta, ¿quién tendría el derecho de decidir cuál?
  • ¿Por qué esperó Dios cientos de años para proveer finalmente una traducción perfecta en español?
  • Dónde haya una diferencia entre la RVG y todas las ediciones del Texto Recibido, ¿cuál cree usted que es la correcta?
  • ¿La perfección se extiende al texto o solo al contenido doctrinal del texto?
  • ¿Cuál fue la fuente perfecta que se utilizó para verificar que cierta traducción es perfecta? (contestar con "Texto Recibido" y "Texto Masorético" no es ser preciso, porque hay múltiples ediciones con diferencias textuales).
  • ¿Cómo llegó la traducción a la perfección sin un milagro semejante a la inspiración?
  • ¿Deja la traducción de ser perfecta si contiene errores ortográficos o de imprenta?
  • ¿Dicha traducción es perfectamente idéntica a otras traducciones consideradas perfectas? ¿Por qué no?
  • Si la forma de traducir algunas palabras en una traducción perfecta no concuerda con léxicos griegos o hebreos, ¿significa que los léxicos tienen que ser corregidos para reflejar la traducción perfecta?
  • ¿La perfección incluye palabras en bastardillas, las cuales representan palabras que no se encuentran en el idioma original?

Apéndice 2

 

Refutación de un artículo promoviendo la perfección de la RVG

Lo siguiente es un análisis del artículo Can the Bible Today be Perfect?6 (¿Puede la Biblia hoy ser perfecta?) por el misionero Emanuel (Manny) Rodríguez. El artículo está en inglés; por tanto, he traducido todas las citas que utilizo en el análisis.

Empezando con el título y a través del artículo, el escritor se burla de los que supuestamente no creen en una “Biblia perfecta” para hoy. Esto es injusto, porque todo creyente fundamentalista cree en una Biblia perfecta como originalmente fue dada aún si no cree en traducciones perfectas. El Salmo 119:89 nos asegura de la permanencia de su Palabra: Para siempre, oh Jehová, Permanece tu palabra en los cielos.

Un argumento usado en este artículo por uno de los líderes de la RVG para justificar decir que su versión es perfecta tiene que ver con el significado de la palabra griega traducida como “perfecto” en las varias ediciones de la Reina-Valera. Su argumento se centró en Santiago 1:4, donde la palabra griega teleios fue traducida como “perfectos”. El diccionario Strong contiene el siguiente significado para esta palabra griega:

G5046
τέλειος
téleios
de G5056; completo (en varias aplicaciones de trabajo, crecimiento, mentalmente y carácter moralmente, etc.); neutro (como sustantivo, con G3588) cualidad de completo:-alcanzar madurez, completo, maduro, perfecto.

Alguien podría usar dicho criterio para decir “yo soy maduro y completo, por tanto soy perfecto.” Se podría reconocer también que aún en español a veces usamos el término "perfecto" en un sentido no literal en algunos contextos (como cuando le decimos a alguien que hizo un “trabajo perfecto".) Pero siendo que como fundamentalistas creemos en manuscritos originales literalmente perfectos (en el sentido infalible), no debemos utilizar la misma palabra para una traducción si no es en el mismo sentido.

Si los líderes de la RVG solo quisieran decir que su traducción es completa y madura, su argumento tendría más validez. Pero el mismo escritor en otro escrito declaró que la RVG era “la perfecta, infalible e inspirada Palabra de Dios”.8 Por esto podemos notar que declaran la RVG perfecta en el sentido de ser infalible, no meramente madura o completa. El libro promovido por los líderes de la RVG implica que no podían errar al apoyarse en la obra de los traductores de la KJV: "Con respecto al trabajo de los traductores de la Biblia King James, ¿cómo podría errar hoy el traductor de la Biblia a otro idioma si se apoya en los hombros de estos gigantes"? (La Biblia de Dios en Español, p. 95).

El artículo empieza con el primer punto titulado "el mito de los autógrafos originales". Lo que quiso señalar el autor en este punto se manifiesta en la segunda oración del párrafo: "Una colección completa de los autógrafos originales de todos los 66 libros de la Biblia NUNCA existieron". De que los originales no se compilaron en un solo libro es muy probable, pero esto no justifica referirse a los autógrafos originales como un "mito". Los autógrafos originales existieron, si no obviamente no tendríamos traducciones ni Texto Recibido ni manuscritos. El hecho de que los autógrafos originales probablemente no fueron reunidos juntos en un solo lugar no les quita su valor y no lo constituye en mito. La forma regular en que nos referimos a los autógrafos originales es en plural. Decimos generalmente “autógrafos originales” o “manuscritos originales”. Ningún fundamentalista niega que la Biblia sea una colección de 66 libros, aunque ahora los tengamos compilados convenientemente en uno solo. Siendo que el escritor considera que traducciones como la KJV y RVG son perfectas, y están compiladas en un solo libro, ¿será que en una forma sutil, sin decirlo, estaba tratando de implicar que dichas traducciones son superiores a los originales?

El autor declara algo alarmante desde el principio tratando de igualar la obra mayormente humana de preservación con la obra divina de inspiración:

Ahora, los que niegan la perfección de la Biblia para hoy dicen que la inspiración es totalmente diferente porque inspiración fue una obra sobrenatural de Dios. ¡Pero un momento! ¿Desde cuándo es que la preservación se convirtió menos que una obra sobrenatural de Dios? De acuerdo a Salmo 12:6-7 y otros versículos, ¡la preservación es providencial! Esto significa que es una obra guiada por Dios. La preservación es tanto una obra de Dios, en la cual él utiliza a los hombres. En lo mecánico pueda ser diferente, ¡pero todavía es el mismo Dios obrando a través de los medios humanos!

El escritor no explicó qué quiso decir con “en lo mecánico pueda ser diferente”, siendo que él cree que tal como la inspiración, la preservación es sobrenatural y guiada por Dios. Si la preservación se lleva a cabo de forma sobrenatural guiada por Dios tal como ocurrió con la inspiración, ¿qué es diferente en lo mecánico?

Una evidencia por la cual sabemos que Dios no obró de la misma forma en la preservación como en la inspiración es por el hecho de que no hay dos manuscritos con porciones grandes de la era antes de que se inventó la imprenta que sean 100% idénticos en sus lecturas. Si incluimos traducciones o las ediciones del Texto Recibido y los del Texto Masorético en la preservación, tampoco ha habido dos traducciones o ediciones 100% idénticas en sus lecturas o interpretaciones. Si Dios fuera el que hiciera la obra de preservación sin que sea menos una obra sobrenatural que en la inspiración como se alega, resultaría en un Dios que comete errores. Recuerde, aunque la preservación ha sido increíblemente cuidadosa, un manuscrito bizantino típico tiene 3-5 variantes por página.7 Por tanto las diferencias también afectan los manuscritos bizantinos, los cuales tienden a reflejar la lectura de las diversas ediciones del Texto Recibido más de cerca que los demás manuscritos.

El autor hace hincapié en Salmo 12:6-7 para establecer su teoría ilusoria. Este pasaje dice lo siguiente en la RV 1960con el versículo 5 incluido para proveer el contexto ampliado:

Por la opresión de los pobres, por el gemido de los menesterosos, Ahora me levantaré, dice Jehová; Pondré en salvo al que por ello suspira.
Las palabras de Jehová son palabras limpias, Como plata refinada en horno de tierra, Purificada siete veces.
Tú, Jehová, los guardarás; De esta generación los preservarás para siempre.


Quisiera hacer varias observaciones acerca de este pasaje:

1. Hay desacuerdo entre eruditos conservadores en cuanto a si el pasaje se refiere a Dios preservando a los necesitados en el versículo 5 (en parte porque hay concordancia en géneros) o si se refiere a preservar su Palabra. La nota marginal para la palabra clave “them” en Sal. 12:7 en la KJV edición 1611 tiene una aclaración que dice “Él, cada uno de ellos”.
2. Aun si aceptaríamos la interpretación de que se refiere a preservar su Palabra, no da detallas de cómo, hasta qué punto Dios se involucra, y si dicha preservación incluye traducciones. Sabemos que en su soberanía Dios ha escogido hacer mucho de su obra a través de hombres imperfectos, sin intervenir para impedir errores.
3. En la RVG cambiaron “los” (la lectura histórica del linaje de la Reina-Valera) en Salmo 12:7 a “las” dos veces, aunque en hebreo la palabra correspondiente es en masculino.

Este artículo se apoya mayormente en un solo pasaje (cuya interpretación está en disputa) e ignora datos históricos en el proceso de declarar que Dios “personalmente supervisó y controló” la preservación. Obviamente, sentimientos o presuposiciones teológicas de este escritor antecedieron el juicio de los datos. Si uno decide de antemano lo que uno debe creer acerca de preservación, los datos históricos deben encajar bien con esa conclusión.

A veces somos tentados a no aceptar cómo Dios en su soberanía hace las cosas. Por ejemplo, Dios podría habernos dado Biblias traducidas perfectamente en tablas de oro en todos los idiomas del mundo, pero sabemos que Dios no ha escogido hacer esto. Dios podría haber dado a los ángeles la obra de esparcir el evangelio en todo el mundo, pero Dios en su soberanía honró a los hombres por permitirles ser embajadores de Cristo. No debemos exigir que Dios preserve su Palabra en una forma que encontremos deseable o cómodo. Lo que Dios ha dicho y queda demostrado en la historia cancela cualquier ilusión contraria.

El siguiente párrafo debe preocupar a los que entienden que la preservación no se llevó a cabo en forma milagrosa como la inspiración:

Si no tenemos la Palabra perfecta de Dios entonces Dios falló en llevar a cabo su promesa de preservar puras sus Palabras. Eso haría a Dios un mentiroso. Y si Dios sí preservó Sus Palabras pero no las preservó perfectamente entonces eso haría las habilidades de Dios no mejor que el hombre imperfecto. ¡Ambos pensamientos son una blasfemia! Es imposible que Dios mienta. Y es imposible para un Dios perfecto hacer una obra imperfecta.

¡Ojo con el que dice cómo Dios debe hacer algo! No podemos exigir que se crea que Dios ha hecho algo de cierta forma, cuando no se puede verificar con datos históricos, especialmente cuando la Biblia no lo enseña explícitamente. Para que este punto de vista sea lógico, exige que haya por lo menos un manuscrito griego y hebreo perfectamente preservado, y que esos manuscritos sean idénticos al Texto Recibido y al Texto Masorético, y que en cambio esos textos sean idénticos a las traducciones que se alegan son perfectas. ¿Dónde está ese manuscrito perfectamente preservado? Esta enseñanza extrema deja muchas preguntas sin contestar e ignora muchos datos de la historia. También el que acepta esta enseñanza podría dudar de Dios al llegar a informarse de diferencias en manuscritos y ediciones impresas en griego y hebreo.

Siendo que la Biblia no abunda en detalles de cómo, qué manera y hasta qué punto su Palabra sería preservada, no está mal observar los datos históricos para verificar de qué manera Dios permitió la preservación de su Palabra, aunque no sea de la forma que personalmente nos haya gustado. No debemos aferrarnos a una presuposición teológica con un pasaje aislado, cerrar los ojos a los datos históricos que indican lo contrario, y afirmar que otra creencia sea una blasfemia.

El artículo continúa con otro intento de nublar la diferencia entre inspiración y preservación: “Preservación es tanto una obra de Dios como la inspiración”. Y también: “La doctrina de la preservación garantiza la perfección de las Palabras de Dios. La preservación es una obra del Espíritu Santo que involucra al hombre tanto como en el caso de la inspiración”.

Lo que este artículo está enseñando, ¿no se parece a una teoría de inspiración continuada? Aunque el escritor niega que su enseñanza constituya doble inspiración, veamos el proceso y el resultado de su enseñanza:

1. El escritor explica la obra de preservación como si Dios obrara en la misma forma milagrosa como cuando inspiró a los originales.
2. Lo que resulta de esa preservación supuestamente sobrenatural, el escritor lo declara inspirado. (Por ejemplo, el escritor declara que la RVG es inspirada).
3. Por tanto, en esta teoría hay más de un caso de una obra divina sobrenatural que resulta en una obra inspirada.

¿Qué diferencia hay (para el escritor) entre el proceso de preservación y el proceso de inspiración? No mencionó ninguna diferencia específica. ¿Cuál es la diferencia entre los resultados de la preservación y de la inspiración según este autor? Ninguna. Ambas resultan en obras inspiradas bajo su teoría. Bajo esta premisa, la inspiración no acabó con Apocalipsis.

En nuestra opinión, la enseñanza que encontramos en el artículo se parece mucho en algunos aspectos a la enseñanza de Peter Ruckman, bajo la cual estudió el pastor del escritor del artículo. Reconocemos que el escritor niega que cree en la doble inspiración (una enseñanza de Ruckman), pero ¿no es posible que haya caído en la trampa de creerla y enseñarla con la única diferencia de repudiar el término controvertido “doble inspiración?” Muchos saben de la mala fama de Peter Ruckman; por tanto, si quieren enseñar una de sus doctrinas lo hacen en una forma encubierta. En otros casos algunos enseñan algo semejante al Ruckmanismo, siendo ignorantes del origen de la enseñanza.

El artículo continúa, tratando de igualar la preservación con inspiración:

Si el involucramiento del hombre no impidió que Sus Palabras sean perfectas en el proceso de Inspiración, ¿por qué deberíamos pensar que el involucramiento del hombre impidiera que las Palabras de Dios sean perfectas en el proceso de Preservación? La preservación es tanto una obra de Dios como la Inspiración.

El asunto no tiene que ver con lo que Dios puede hacer, sino lo que Dios realmente ha hecho o permitido. Lo que Dios ha hecho y permitido es observable y verificable.

El escritor tomó un párrafo entero para enfatizar que es lógico pensar que Dios preservaría su Palabra al modo de su teoría. Yo estoy de acuerdo que la premisa hasta cierto punto tiene su lógica, pero debemos cuidarnos de aferrarnos a una lógica humana si la Biblia no indica claramente que es la lógica soberana de Dios, y si al fin no queda demostrado que Dios obró a través de la historia de acuerdo a nuestra lógica.

Bajo otro punto, el autor acusa a los que no creen que la Biblia pueda ser perfecta hoy de haber conseguido la idea de inconversos, modernistas y apóstatas. El artículo también nos acusa de tener una perspectiva humanista. Esto es desorientador, porque aunque creamos que traducciones son imperfectas, creemos en una Biblia perfecta como originalmente fue dada (Sal. 119:89).

El artículo nos acusa de que hemos “puesto a Dios en una caja” y limitado al Santo de Israel. El artículo continúa: "El poder de Dios anula las limitaciones del hombre". No dudo que Dios tiene este poder, pero esto solo ocurre cuando él lo decide. Dios es soberano. Señalar la imperfección de traducciones no es una falta de fe en la habilidad de Dios como implica el artículo. Para Dios nada es imposible (Lucas 18:27), pero Dios no está obligado a hacer algo en la forma que nosotros creamos ideal o perfecta si él en su soberanía encarga una obra al hombre sin impedir que ellos cometan errores.

A pesar de diferencias entre manuscritos, la preservación colectiva entre ellos es destacable. No queremos dejar a los lectores con una duda acerca de la confiabilidad general de los manuscritos. Note la siguiente observación de la página 44 del libro Evidencia Que Exige Un Veredicto por Josh McDowell (Editorial Vida, 1982):

Phillip Schaff en Comparison to the Greek Testament and the English Version llega a la conclusión de que solamente 400 de las 150.000 implican duda respecto del significado textual, y que solamente 50 de éstas eran realmente de gran significado. Ninguna de las variantes, dice Schaff, altera “algún artículo de fe o precepto del deber que no esté abundantemente respaldado por otros pasajes de los cuales no hay duda, o por el tenor completo de la enseñanza escritural.

El autor del artículo que revisé no reconoció en ningún lugar de su artículo que todos los manuscritos contienen diferencias, que todas las ediciones del Texto Recibido tienen diferencias, y que las traducciones que declara ser perfectas contienen diferencias entre sí. Obviamente, al omitir estos detalles gigantescos, no explicó su ilusión de cómo la preservación podría todavía ser perfecta a la luz de esos detalles que nos vimos obligados a señalar. Dios se responsabilizó de que su Palabra se preservara, pero los hechos demuestran que en su soberanía escogió al hombre falible para hacer esta gran obra.

Damos gracias a Dios que no tenemos que vagar en las tinieblas sin su Palabra. Aunque no estemos todos de acuerdo en todos los detalles de cómo se llevó a cabo, podemos confiar en el hecho de que Dios no falló y su Palabra se preservó. Tenemos su Palabra en una forma confiable, autoritaria y fidedigna. Que Dios nos ayude a amarla, leerla, compartirla y obedecerla.

Apéndice 3


Citas advirtiendo acerca de posiciones extremas en el tema de la preservación

La gran mayoría de los defensores de la KJV no enseñan preservación como si fuera casi idéntica a la inspiración. El Dr. Edward Hills, defensor del Textus Receptus, quien el escritor del artículo le gusta citar con aprobación, escribió lo siguiente en cuanto a diferencias entre ediciones:

“Los textos de las varias ediciones del Textus Receptus fueron guiados por Dios. Se hicieron bajo la orientación de la providencia especial de Dios. Por tanto, las diferencias entre uno y el otro son mínimas. Pero los desacuerdos no fueron eliminados totalmente, porque esto requeriría no solo una mera orientación providencial, sino un milagro. Para decirlo brevemente, Dios escogió preservar el texto del Nuevo Testamento en forma providencial en vez de milagrosa, por tanto eso es porque aun entre las varias ediciones del Textus Receptus hay leves variaciones”. (Hills, Edward F. Believing Bible Study. Des Moines, IA: The Christian Research Press, 3rd edition 1991, p. 209).

También, como hemos visto, a veces las varias ediciones del Textus Receptus difieren una de la otra, y con la versión King James…En otras palabras, Dios no revela cada verdad con igual claridad. En la crítica textual bíblica, como en cualquier otro departamento de conocimiento, todavía hay algunos detalles de los cuales debemos estar satisfechos con permanecer inciertos. Pero la providencia especial de Dios ha mantenido esas incertidumbres al mínimo. (Hills, Edward F. The King James Version Defended. Des Moines, IA: The Christian Research Press, 4th edition 1984, p. 224).

La siguiente cita proviene de un escritor defensor de los manuscritos bizantinos, los cuales reflejan más de cerca las diversas ediciones del Texto Recibido: 

Presentar la preservación como una necesidad coralaria de inspiración, y luego implicar que la preservación de la Escritura debe ser tan fiel y precisa como la inspiración de las Escrituras, parece tomar una posición que no es solo contraria a la Escritura sino imposible de demostrar. …Un peligro de tal posición [de que Dios tenga que preservar su Palabra en cierta forma] es que la fe de algunos se ha debilitado cuando llegan a informarse de lecturas variantes en los manuscritos, precisamente porque han confundido preservación con inspiración. Aunque ambas son doctrinas bíblicas, las Escrituras no las vinculan en una forma inescapable. (Struz, Harry. The Byzantine Text-Type and New Testament Textual Criticism. Nashville, TN: Thomas Nelson Publishers, 1984, pp. 37-38)

La siguiente cita es por un escritor altamente respetado por muchos líderes de la RVG:

Estamos preparados para hacer la mayor concesión para descuidos, aún para transcripción licenciosa; y podemos inventar las excusas por el afán erróneo, la laboriosidad si hombres prefieren llamarlo así, de los que con frecuencia no dudaron en adoptar enmiendas conjeturales al texto. … Yo no digo que los herejes fueron los únicos ofensores aquí. Estoy inclinado a sospechar que los ortodoxos fueron tan culpables como los impugnadores de la verdad. (Burgon, John. The Causes of the Corruption of the Traditional Text of the Holy Gospels. 1896, págs. 191, 197)

La siguiente cita fue escrita por el editor de la Concordancia Strong:

No tenemos derecho a esperar que la inspiración del escritor original sea seguida por un milagro en el caso de cada copista. ¿Por qué creer en copistas infalibles, más que en imprentas infalibles? (Strong, Augustus. Systematic Theology. Revell, 1907, p. 226)

Esta cita proviene de un libro respetado acerca de la inspiración del siglo 19:

d. No es cierto que la inspiración plenaria del original sería inútil, a menos que las copias fueran aseguradas por un milagro perpetuo contra los efectos del tiempo, y de una transmisión descuidada y corrupta. Un original verdaderamente divino, incluso si se copiase con no más que cuidado humano ordinario humano y fidelidad, es vastamente superior a un original, sin importar con cuanta precisión se preservó, si no tuviese autoridad divina. Y obviamente, el hecho de que fue reconocido y aceptado como de Dios serviría mucho para asegurar que sea preservado con más atención que lo ordinario.
e. Tampoco puede ser dicho con razón que no hay probabilidad de que Dios inspiraría en forma sobrenatural a los escritos, sin que también milagrosamente los preservaría de transcripción errónea. Él podría hacer lo primero, que sólo Él podría hacer, y dejar lo segundo, como en muchos otros asuntos, a la fidelidad de sus siervos encargados de esa responsabilidad. (Manly, Basil. The Bible Doctrine of Inspiration. Nashville: Broadman & Holman, 1888, 1995, p. 177)

Esta cita fue hecha por un autor quien escribió un libro defendiendo la Biblia de sus críticos:

Pero ningún credo evangélico afirma que las traducciones o erratas son infalibles. (Clark, Gordon. God’s Hammer: The Bible and its Critics. Jefferson, MD: The Trinity Foundation. 1987, p. 132)

Esta cita es de un libro de 1850 escrito para defender la KJV:

Ningún hombre reclamará perfección para las Escrituras en inglés. Una versión perfecta es una entidad inexistente, y creemos que es una imposibilidad, mientras que traductores imperfectos y faltos de inspiración sean los únicos agentes que la proporcionen; y un idioma viviente, en constante cambio por el mero hecho de ser viviente, sigue siendo el único material con el cual los traductores puedan trabajar. Ningún hombre sobrio puede esperar alcanzar--ningún erudito modesto o concienzudo se atrevería a prometer una traducción que se acercara a la perfección inmaculada. Pero hay un grado de perfección, lejos, muy lejos de lo absoluto, que podemos desear en cristianos, en las iglesias, y en las Escrituras vernáculas que aquellos cristianos e iglesias adopten como su norma. (Anderson, Christopher y Williams, William. The Common English Version: An argument sustaining the common English version of the Bible... J. Grapy, 1850, p. 50)

Lo siguiente proviene de una enciclopedia bautista del siglo 19:

No reclamamos que los copistas y traductores de las Escrituras originales disfrutaron de la misma protección divina del error que controló a los escritores originales. (Cathcart, William. The Baptist Encyclopedia. Paris, AK: Baptist Standard Bearer, 1881, p. 1,019)

De la Amonestación de la Biblia de Casiodoro de Reina de 1569:

Primeramente en que habiendo hecho con toda fidelidad todo lo que habemos podido, ningún sano juicio nos reñirá por lo que nuestras fuerzas no alcanzaron. Quien lo pudiere y quisiere hacer mejor, nuestro presente trabajo no le estorbará, antes le ayudará aun con las mismas faltas y errores que tuviere. Segundamente, en que tampoco pretendemos poner regla a la Iglesia, la cual de necesidad haya de graduar y canonizar por infalible (digo cuanto es de nuestra versión) solamente pretendemos ayudar con lo que podemos, corto o largo, hasta que Dios dé más abundante provisión en su Iglesia. Terceramente, en que (para quien nos quisiere corregir con caridad) por la gracia de Dios, no somos del número de los que o corazón o fin ella presumen tanto de sí. Que tengan por tan acabado lo que una vez sale de sus manos, que nada se le pueda añadir ni quitar. …Por las faltas que en ella hubiere de nuestra parte (las cuales no negamos, aunque no las sabemos) nadie la debe menospreciar, mucho menos calumniar (excepto Satanás, cuyo oficio es o abiertamente o con santos pretextos calumniar lo bueno, y estorbar todo lo que en el mundo puede adelantar la gloria de Dios, y la salud de los hombres)…

1 Nida, Eugene A. Bible Translating. New York: American Bible Society, 1947, p. 57.

2 http://www.literaturabautista.com/node/565

3 http://www.reinavaleragomez.com/node/3

4 McArdle, Jeff. The Bible Believer’s Guide to Elephant Hunting. 2003, p. 58

5 http://www.valera1865.org/es/page12/page12.html

6 http://www.4thesaviour.com/resources/CAN+THE+BIBLE+TODAY+BE+PERFECT.pdf

 http://walkinhiscommandments.com/Pickering/Authority/In%20Defense%20of%20the%20Objective%20Authority%20of%20the%20Sacred%20Text.pdf

8 http://www.facebook.com/#!/topic.php?uid=283674958623&topic=11484 (Aug. 30, 2010)