Cómo orar por misioneros

1 Tesalonicenses 5:25 dice, “Hermanos, orad por nosotros”. Una declaración muy simple, pero muy importante. Pablo vio la importancia de que la gente orara por él. Está escribiendo a la iglesia de Tesalónica y él les dice, “Hermanos, orad por nosotros”. Pablo estaba viajando para plantar iglesias y en cada lugar que iba, pasaba por circunstancias diferentes; ya fuera un alboroto o un avivamiento, siempre ocurría algo. A veces, Pablo era apedreado, sacado de la ciudad y en una ocasión creían que era un dios. Él hablaba con ellos y después, ellos le apedreaban. Por eso, Pablo dijo, “Hermanos, oren por nosotros. Yo necesito sus oraciones; Dios me está usando grandemente pero necesito que la iglesia ore por mí.” El vio la necesidad de la oración.

Hoy en día, es lo mismo. Nuestros misioneros necesitan que oremos por ellos. Cuando los misioneros vienen a nuestra iglesia, ellos dicen, “Si no pueden mandarnos dinero, oren por nosotros”. Ellos ven la necesidad de la oración. Están yendo a otro país y no saben lo que les espera. La mayoría de las veces, no saben el lenguaje; tampoco conocen la cultura; hay muchas cosas que no conocen. El camino que hay delante de ellos les produce temor, por eso dicen, “oren por nosotros”, realmente, lo necesitan. Esto significa que nuestra responsabilidad es orar por nuestros misioneros.

Si pudiera darles una de las recomendaciones más importantes acerca de la oración es la de tener una lista. Tenga un pedazo de papel donde pueda escribir una lista de nombres de las personas por las que usted va a orar. Algunas personas dicen, “Voy a orar por cinco minutos”. Miran sus relojes, inclinan sus cabezas y dicen, “Dios, bendice a todos los misioneros”, nombran unos pocos, creen que ya se ha acabado el tiempo, miran sus relojes y se dan cuenta de que se han pasado un minuto. Entonces, dicen, “Ni siquiera puedo orar por cinco minutos”; eso pasa cuando no se tiene una lista. No estoy tratando de quitar la parte espiritual de la oración y no quiero ser mecánico. Sin embargo, yo preferiría orar mecánicamente que no orar. Yo preferiría ir a la iglesia que no ir. Porque si usted va a la iglesia solamente por rutina, una de esas veces Dios le va a hablar al corazón. Y si usted ora mecánicamente, porque simplemente tiene que hacerlo, se le da a Dios una mejor oportunidad para tocar su corazón, que si no orara. Yo creo en orar con una carga, pero si la carga no está allí, uno debe seguir orando como sea, pidiéndole a Dios que ponga esa carga en su corazón. Si no puede sentir la carga, ore igualmente. Nuestros misioneros desean que oremos por ellos. Es nuestra responsabilidad orar por ellos. Para ellos, es una bendición que oremos por ellos. Déjenme darles algunas cosas por las que deben orar; he aquí algunas ideas:

1. Ore por la salud de los misioneros

Cuando una persona va a un país diferente, muchas veces se enferma y tiene que dejar el campo por estar enfermo. Cierto misionero y su familia fueron a Las Filipinas y estuvieron allí siete años. Su esposa contrajo una enfermedad. Los doctores no podían identificar qué era. Regresaron a los Estados Unidos y ella se recuperó; después, fueron a México como misioneros. Ella se enfermó otra vez. Entonces, tuvieron que regresar a los Estados Unidos y ahora este hombre viaja constantemente desde West Virginia hasta México, llevando a predicadores y misioneros allí las cosas que necesitan. Les lleva Biblias, pianos, guitarras, cualquier cosa que pueda ayudar al misionero a desarrollar la obra. Tiene una gran carga. No puede estar allí permanentemente, pero él está haciendo todo lo que puede.

Hay otro misionero a México que tiene cáncer; él también está en los Estados Unidos recibiendo un tratamiento. Su corazón está en México; él ama a México, pero por sus problemas de salud no está en México.

Nuestros misioneros necesitan desesperadamente que oremos por su salud. Yo tengo mi lista de oración por nuestros misioneros y oro por los motivos mencionados en sus cartas de oración y por su salud cada día.

2. Ore Para Que Dios Proteja Sus Mentes

El diablo trabaja fuertemente para desanimar a los cristianos. El usará la soledad que el misionero siente, haciéndole recordar las cosas que ha dejado en su país. Ellos han dejado su patria, sus amigos, sus familiares, etc. Cuando van a otro país, el diablo usa la soledad para trabajar en ellos. Deberíamos orar por ellos y por la añoranza que ellos sienten.

El diablo usa también la falta de fruto en el campo misionero para desanimarlos. Algunos misioneros sienten el poder de Satanás mucho más fuerte en el campo misionero que en sus países de origen.

3. Ore Por El Choque Cultural Que Los Misioneros Sufren

La mayoría de las veces, el misionero tiene que aprender un idioma completamente nuevo para él y uno se siente muy mal al estar en un país en el que no puede hablar la misma lengua. Es muy incómodo cuando se está tratando de aprenderla. Es muy difícil para los misioneros. La mayoría de ellos no hablarán nunca el idioma de una manera fluida. No tendrán nunca el acento perfecto del área donde están. Por eso, siempre serán extranjeros delante del público. Por supuesto, en su iglesia la gente los acepta y los ama mucho. Pero cuando salen afuera, siempre se les considera extranjeros. Esta experiencia es difícil para cualquiera, por eso es que necesitan que oremos por ellos. La mayoría de los misioneros vuelven a sus países temprano, a causa del lenguaje, las costumbres y quizás la comida; esto es triste. Me pregunto, ¿qué pasaría si nosotros orásemos por ellos como deberíamos?; quizás, llegarían más lejos.

Nuestros misioneros necesitan humildad para acostumbrarse a la cultura, ya que se encontrarán en situaciones vergonzosas muchas veces. Una de las peores cosas al aprender un idioma es cometer un error; es muy vergonzoso. Y los misioneros que van allí, tienen que aprenderlo.

4. Ore Por Las Relaciones Interpersonales De Los Misioneros

Ellos necesitan la gracia de Dios para mantener a sus familias en armonía. Piense en la esposa del misionero; debemos tener una carga por las esposas de los misioneros. Un misionero sigue el llamado de Dios. Si es un buen misionero, tendrá un deseo ardiente de hacer la voluntad de Dios en ese país. El es movido y dirigido por la voluntad de Dios. Pero su esposa no puede tener el mismo deseo que él tiene porque ella no es la líder. El tiene esa determinación. Su esposa es su seguidora y mientras él se consume en el ministerio, ella se queda en el hogar en un país extraño, con un lenguaje extraño, con comida extraña, sin amigos cercanos y no se puede comunicar con nadie; ella sólo puede sonreír y eso se hace aburrido después de un tiempo.

Necesitamos orar por las esposas de nuestros misioneros, ya que es muy, muy difícil para ellas. Los hijos se adaptan muy rápido. Ellos salen a jugar a la calle y aprenden el lenguaje en tan sólo unos meses, mientras que papi y mami pasan seis horas diarias estudiando y sin aprender mucho. Necesitamos orar por nuestros misioneros. No olviden a las esposas. Ustedes, damas, póngase en el lugar de las esposas de los misioneros y ore por ellas. Ustedes pueden entenderlas mejor que los hombres.

También, su relación personal con los nacionales. Una persona que va a un país extranjero puede ofender al nacional aun sin darse cuenta, y la relación se daña tan sólo por un error. Nuestros misioneros necesitan que oremos por ellos. Ellos hasta llegan a tener problemas con otros misioneros. Los predicadores son criaturas muy, muy celosas. Si Dios empieza a bendecir grandemente a un misionero, esto causará, normalmente, problemas en sus relaciones con otros. Sin embargo, no debería ser así; no estamos en una competencia, pero desgraciadamente esto ocurre.

5. Ore Para Que Los Misioneros Mantengan Una Disciplina En Sus Vidas Propias

Oremos para que continúen caminando con Dios. Nadie puede hacerlo sin la oración. Ellos necesitan que oremos para que usen su tiempo apropiadamente. Oremos para que no trabajen tanto que descuiden a sus familias, ni para que pasen demasiado tiempo con ellas y descuiden la obra; sino para que tengan un equilibrio adecuado. Muchos misioneros abandonan el campo por esta razón.

6. Ore Para Que Los Misioneros Amen A Los Pecadores

La compasión humana no dura mucho; por eso, necesitamos el amor de Dios. Hablé con un misionero en México. Él había estado allí por tres meses y se encontraba en ese período de transición en el que el ánimo decae y las responsabilidades aumentan. Él me dijo que al principio la emoción del campo misionero le inundaba, pero que poco a poco se estaba dando cuenta de que iba a estar allí por el resto de su vida. No se estaba quejando de eso, simplemente me estaba explicando sus emociones. Él necesitaba a alguien con quien hablar. Por tanto, cuando toda la emoción decae por estar en una nueva cultura y tener que aprender un nuevo idioma, lo que va a mantener al misionero allí es el amor de Dios por los pecadores, y eso es Dios quien lo obra. Tenemos que orar para que Dios obre así en el corazón de nuestros misioneros.

7. Ore Para Que El Poder De Dios Esté Sobre Las Vidas De Los Misioneros Y Las De Sus Familias

Muchas veces, la familia del misionero va a estar separada durante el tiempo en que tienen que levantar sostén económico. La madre y el hijo tienen que quedarse en una área donde haya una escuela, y el padre tiene que viajar por las iglesias y levantar sostén. Este es un período de separación bastante largo, y muchas veces los hijos se vuelven rebeldes por esa situación, especialmente si son adolescentes.

8. Ore Por Las Necesidades Financieras De Los Misioneros

Los misioneros siempre necesitan más dinero. Muchos de nuestros misioneros sacrifican mucho y viven en una tierra extranjera porque aman a la gente. También es posible que hayan ido a un país más pobre y hayan tenido que bajar mucho su manera de vivir a los estándares del lugar y sacrificarse para vivir allí, y encima la gente de esa área puede ser que piensen que ellos están viviendo como reyes. Nadie en su país entiende el sacrificio que ellos han hecho. Nadie lo aprecia. No estoy diciendo que tengamos que vivir recibiendo el aprecio de otros, pero de vez en cuando es agradable recibir un poco de aliento.

Hay muchas cosas por las que podemos orar por los misioneros. Por ejemplo, ellos necesitan ser equilibrados en el uso de su dinero, de sus posesiones y en cuanto a vivir en el tipo de casa correcta para ayudar en el ministerio allí. Después, viene el tiempo de volver a visitar a las iglesias que los sostienen. Regresan con un montón de sueños y muy entusiasmados en cuanto a lo que va a pasar. Van a las iglesias y esperan que todos van a estar animados también. Regresan para volverlos a ver y muy a menudo la gente no está tan animada como ellos creían. Entonces, empiezan a pensar, “He dado mi vida y me he sacrificado para esto y nadie está realmente entusiasmado con ello”.

9. Ore Para Que Los Misioneros Tengan Sabiduría

Los misioneros necesitan sabiduría; sabiduría en emplear su tiempo y en qué no desaprovecharlo. Necesitan ver la urgencia de la necesidad del campo misionero en el que están. ¡Oremos por nuestros misioneros! Pablo dijo, “Hermanos, orad por nosotros”.

El Escudo de la Fe

 

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4 Responses to “Cómo orar por misioneros”

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  1. nina tellez says:

    los misioneros son siervos de nuestro Dios, a ellos, las oraciones les sostiene en vigor, con el entusiasmo y el poderoso eterno Dios los cuide los libre de todos los peligros y tengan todo lo necesario, pues el que perseverare hasta el fin èse serà salvo, DIOS NOS AUXILIE EN TODO.,

  2. fito says:

    de verdadd que estos puntos son claves y mui interesantes gracias

  3. Antonio Treviño says:

    Nunca había visto la importancia de la oración para los misioneros hasta que me toco llevar la direccion de la oración para este propósito de Dios y ahora que he leído estos puntos me parecen significativos para la vida del dia a día de un misionero que Dios los bendiga los guarde de todo pecado que ilumine en todo momento su camino, les fortalezca en salud en palabra y les abra puertas, corazones de las personas a donde van a predicar su bendita palabra.

  4. Ricardo Pacheco Defendini says:

    oremos para que los misioneros tengan una disciplina propia! me dio duro esa. nunca lo he hecho, pero me voy arrepentir!

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