Cómo tratarnos los unos a los otros

San Juan 13:31-35

“Entonces, cuando hubo salido, dijo Jesús: Ahora es glorificado el Hijo del Hombre, y Dios es glorificado en él.
Si Dios es glorificado en él, Dios también le glorificará en sí mismo, y en seguida le glorificará.
Hijitos, aún estaré con vosotros un poco. Me buscaréis; pero como dije a los judíos, así os digo ahora a vosotros: A donde yo voy, vosotros no podéis ir.
Un mandamiento nuevo os doy: Que os améis unos a otros; como yo os he amado, que también os améis unos a otros. En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tuviereis amor los unos con los otros”.

¿CÓMO TRATARNOS LOS UNOS CON LOS OTROS?

Note que casi todos estos principios se refieren a creyentes; cuando el Señor Jesucristo habló en Juan 14, Él dijo: “Hijitos” refiriéndose a los suyos, así que estos principios que vamos a discutir son primordialmente para los creyentes, por supuesto que la idea detrás de los principios debe ser también usada en nuestro trato con los inconversos, pero, yo creo que el énfasis que Dios puso en estos versículos es para los creyentes en el Señor Jesucristo.

Romanos 12:10 “Amaos los unos a los otros con amor fraternal; en cuanto a honra, prefiriéndoos los unos a los otros” Filipenses 2:3 “Nada hagáis por contienda o por vanagloria; antes bien con humildad, estimando cada uno a los demás como superiores a él mismo”

En cuanto a las relaciones de los unos con los otros es que:

1. Debemos de honrarnos los unos a los otros.

Quiere decir que hay que dar la preeminencia como dice aquí el versículo 3: “Nada hagáis por contienda o por vanagloria; antes bien con humildad, estimando cada uno a los demás como superiores a él mismo”.

Esa es la enseñanza, la demanda de la Palabra del Señor que debemos de honrarnos los unos a los otros. La idea de ser el primer lugar se está introduciendo en las iglesias, decirnos: -El número uno soy yo, y yo necesito que me reconozcan, porque yo me lo merezco.

Ese principio está entrando en la iglesia; pero el principio bíblico es que debemos de honrarnos los unos a los otros, considerando unos superiores a nosotros mismos.

Romanos 12:16 y 15:5-6 “Unánimes entre vosotros; no altivos, sino asociándoos con los humildes. No seáis sabios en vuestra propia opinión” “Pero el Dios de la paciencia y de la consolación os dé entre vosotros un mismo sentir según Cristo Jesús, para que unánimes, a una voz, glorifiquéis al Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo”
1a Pedro 3:8-9 “Finalmente, sed todos de un mismo sentir, compasivos, amándoos fraternalmente, misericordiosos, amigables; no devolviendo mal por mal, ni maldición por maldición, sino por el contrario, bendiciendo, sabiendo que fuisteis llamados para que heredaseis bendición”.

2. Debemos de vivir en armonía los unos con los otros.

La Palabra de Dios no dice: “Doquiera que estén dos o más bautistas reunidos habrá una pelea”.

¿Por qué cree que hay tanta contienda entre el pueblo de Dios hoy en día; cuando la Palabra del Señor dice que debemos de vivir en armonía? Yo creo que esto era lo que el Espíritu Santo tenía en mente cuando usó a Pablo al escribir en cuanto a vosotros se refiere; en cuanto le sea posible vivir en paz con todos los hombres.

Eso quiere decir que nosotros debemos de hacer nuestra parte para vivir en paz, en armonía con todos los hombres. La palabra armonía es con la cual se describe la palabra orquesta, cuando cada instrumento toca su sonido, éste se hace con armonía.

Recuerdo que cuando estábamos comenzando la iglesia en Sierra Bayamón, escogíamos a los jóvenes y a los intermedios, y los llevábamos a diferentes actividades, entre ellas a un concierto por el famoso Pablo Casals, y varios de los chicos de diez, doce o catorce años, nunca habían estado en un teatro así, ni habían escuchado ese tipo de música, era la primera vez, así que cuando entramos y nos sentamos, estaban los miembros de la orquesta afinando los instrumentos; y una niñita dijo: -¡Qué lindo tocan! Se le explicó que todavía no estaban tocando, pero cuando comenzó el concierto esa niña estaba feliz cuando escuchó esa armonía que salía de los instrumentos al mezclar sus sonidos entre sí, cada uno haciendo su parte.

Eso es lo que el Señor tiene en mente, cada uno de nosotros tenemos diferentes funciones, Dios nos las ha dado, pero no podemos estar en discordia los unos con los otros, únicamente cuando hay principios doctrinales atacados que tienden a ser destruidos es que nosotros tenemos que ser discordantes, tenemos que separarnos, la Biblia lo ordena en ese sentido, pero si tenemos las mismas creencias debemos de tratar de vivir en armonía los unos con los otros.

La Biblia dice que para Dios le es abominación aquellos que causan discordia, rompen la armonía entre los hermanos.

Romanos 15:7 “Por tanto, recibíos los unos a los otros, como también Cristo nos recibió, para gloria de Dios”.

3. Debemos aceptarnos.

En el pueblo de Dios no puede haber racismos, no puede existir separación de clases. En algunos países existe la separación de clases en algunas iglesias; hay iglesias para la gente de clase alta, y hay iglesias para la clase baja, yo he predicado en ambas, pero la realidad es que hay una pared que separa las clases; pero en el cielo Dios no nos va a separar, no va a ser así, ahí todos vamos a estar juntos.

Es mejor que aprendamos a aceptarnos los unos a los otros sin distinción de ninguna clase, el pueblo de Dios es uno, donde no hay libre, ni esclavo, ni siervo; todos somos uno en el Señor Jesucristo y debemos de aceptarnos los unos a los otros.

Romanos 15:14 “Pero estoy seguro de vosotros, hermanos míos, de que vosotros mismos estáis llenos de bondad, llenos de todo conocimiento, de tal manera que podéis amonestaros los unos a los otros”.

Colosenses 3:16 “La palabra de Cristo more en abundancia en vosotros, enseñándoos y exhortándoos (esa es otra palabra para amonestar) unos a otros en toda sabiduría, cantando con gracia en vuestros corazones al Señor con salmos e himnos y cánticos espirituales”.

4. Debemos amonestarnos los unos a los otros.

Por supuesto que la amonestación se debe hacer en el espíritu de amor. La Biblia dice que debemos de amonestarnos. Hay pastores que se molestan cuando se les amonesta por haber hecho algo indebido. Ciertamente hay que hacerlo usando la Palabra del Señor.

1a Corintios 12:25 “Para que no haya desavenencia en el cuerpo, sino que los miembros todos se preocupen los unos por los otros”. Eso quiere decir que debemos de cuidarnos los unos a los otros, de preocuparnos los unos a los otros. A veces estamos tan centralizados en nosotros mismos que no tenemos cuidado de las necesidades de otros, nos centralizamos tanto en nuestro programa, en nuestro deseo, en nuestra ambición, que no pensamos en otros; pero la Palabra de Dios dice que debemos de cuidarnos, ayudarnos los unos a los otros, y nos sentiremos más bendecidos.

Yo me sentí bendecido por la actitud del Hermano Garlick en cuanto a la necesidad del Hermano Córdova. ¡Eso fue tremendo! ¡Qué bendición que Dios puso en el corazón de los hermanos de cooperar con ese hermano! Creo que la obra del Señor podría manejarse más fácilmente si pudiéramos poner en práctica ese principio de cuidarnos, de ayudarnos los unos con los otros.

1a Pedro 4:10 “Cada uno según el don que ha recibido, minístrelo a los otros, como buenos administradores de la multiforme gracia de Dios”. Eso quiere decir que debemos de servirnos los unos a los otros.

Gálatas 5:13 “Porque vosotros, hermanos, a libertad fuisteis llamados; solamente que no uséis la libertad como ocasión para la carne, sino servíos por amor los unos a los otros”. Dios espera que nos sirvamos los unos a los otros. Gálatas 6:2 “Sobrellevad los unos las cargas de los otros, y cumplid así la ley de Cristo”. Si podemos ayudar a llevar la carga, debemos; si podemos darle la mano, si podemos llevar a alguien a algún lugar, debemos; si podemos asistir a alguien, debemos; Jesucristo dijo: “…llevad las cargas los unos a los otros”.

Efesios 4:32 “Antes sed benignos unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo”.

5. Debemos de ser compasivos los unos a los otros.

Hoy en día hace falta mucha compasión en el ministerio, en la obra del Señor, nos hemos vuelto duros por dentro, y no nos damos cuenta que Dios quiere que seamos compasivos los unos a los otros, ser compasivos es sentir lo que el otro está sintiendo, tornar la carga del otro y ponerla dentro.

En Estados Unidos los indios americanos tenían una expresión que mostraba compasión, compartían unos con otros su dolor, su tristeza.

El Señor quiere que seamos compasivos los unos a los otros. En nuestro trato con otros debemos de perdonarnos los unos a los otros. Eso mismo está expresado en Colosenses 3:13, ¿cuántas veces? No dice siete veces, el Señor le dijo a Pedro setenta veces siete.

Debemos de perdonarnos los unos a los otros, todos cometemos errores, no hay nadie que pueda decir: “Yo soy perfecto, yo no cometo errores”. Todos cometemos errores, y debemos de estar dispuestos a perdonarnos los unos a los otros.

1a Tesalonicenses 4:18 “Por tanto, alentaos (consolaos) los unos a los otros con estas palabras”.

6. Debemos consolarnos los unos a los otros.

¿Se ha sentido usted depresivo alguna vez? Qué bendición tener a un hermano que venga y lo consuele, lo aliente, lo socorra. Consolarnos los unos a los otros. Hay gente que se deprime fácilmente, ahí es cuando hay que consolarnos y alentarnos con la Palabra de Dios.

Romanos 14:19 “Así que, sigamos lo que contribuye a la paz y a la mutua edificación”.

Hebreos 3:13 “Antes exhortaos los unos a los otros cada día, entre tanto que se dice: Hoy; para que ninguno de vosotros se endurezca por el engaño del pecado”.

Debemos de alentarnos. ¡Qué bendición que lo alienten! Críticos hay de más, pero qué bendición los que lo alientan, que le dan la mano, que le socorran, que le den una palabra que le cause deseo de seguir adelante. La Biblia dice que debemos de alentarnos los unos a los otros. Santiago 5:16 “Confesaos vuestras ofensas unos a otros, y orad unos por otros, para que seáis sanados. La oración eficaz del justo puede mucho”.

7. Debemos de confesar nuestras faltas los unos a los otros.

No dice confesar los pecados, porque los pecados se confiesan únicamente a Dios, pero las faltas, cuando sabemos que hemos faltado a alguien, debemos de disculparnos con esa persona. Y también dice que debemos de orar los unos a los otros.

Porque el orar es un gran privilegio que Dios nos ha dado. Siempre he dicho que el deber más grande del creyente es ganar almas y orar; y la Biblia dice que oremos los unos por los otros.

Los domingos yo oro por pastores, por misioneros, por evangelistas, por los colegios bíblicos universitarios y por la gente que me pide que ore por ellos; y por supuesto que oro por mi familia. Oremos los unos por los otros, estamos tan centralizados por el yo, que nos olvidamos que hay gente en necesidad, que precisa de nuestras oraciones. 1a Pedro 4:9 “Hospedaos los unos a los otros sin murmuraciones”.

8. Debemos brindar hospedaje los unos a los otros.

En los tiempos del apóstol San Pedro esto era muy necesario, porque no había moteles, ni hoteles donde hospedarse, y la situación económica era inmensa; así que los hermanos que viajaban de un sitio a otro dependían de la hospitalidad de otros, y tan pronto llegaban a un lugar, buscaban a algún cristiano para hospedarse. Pero había algunos que no les dejaban quedarse en sus hogares. “Hospedaos los unos a los otros sin murmuraciones”.

Qué bendición es poder brindar hospedaje a cristianos que no conocemos, que no tienen donde quedarse y que van de un sitio a otro. Qué bendición es poder ayudar. Esas son las cosas positivas que debemos usar para tratarnos los unos a los otros.

Le mencionaré algunas negativas:

Romanos 14:13 “Así qué, ya no nos juzguemos más los unos a los otros, sino más bien decidid no poner tropiezo u ocasión de caer al hermano”.

9. No debemos de juzgarnos los unos a los otros, cada uno está delante de su Señor.

La Biblia dice que no debemos de juzgarnos los unos a los otros.

Efesios 4:25 “Por lo cual, desechando la mentira, hablad verdad cada uno con su prójimo; porque somos miembros los unos de los otros”.

10. No debemos mentirnos los unos a los otros.

Cómo le encanta a la gente mentir hoy en día, hay pastores que mienten, evangelistas que mienten, misioneros que mienten. Hay un misionero que dice que todas las semanas el gana dos mil personas para Cristo, sin embargo la iglesia sólo tiene doscientas cincuenta personas.

Yo vi una carta de un misionero de Puerto Rico y pensé: ¡Cómo será posible que un hombre que ha sido llamado para predicar el Evangelio ponga esas mentiras en la carta! Para impresionar, pero la Biblia dice: No mintamos los unos a los otros; y cuando una persona miente, está faltándole al Señor. Dice la Palabra del Señor: “Por lo cual, desechando la mentira, hablad verdad cada uno con su prójimo; porque somos miembros los unos de los otros”.

En mi matrimonio yo aprendí a no mentir a mi esposa, yo le mentí a ella tres veces, pero ella lo averiguó, no sé cómo, pero ella me lo dijo. Y aprendí esto; si le miento a mi esposa, el Espíritu Santo me va a decir que no le mienta más y no lo he vuelto a hacer.

Aprenda usted, pero yo creo que dentro del pueblo del Señor hay mucho asunto de mentira y de falsedad, para impresionar. La Biblia dice: “…no mintamos los unos a los otros”. A Dios le desagrada la mentira. “Por lo cual, desechando la mentira, hablad verdad cada uno con su prójimo; porque somos miembros los unos de los otros”.

Muchos misioneros presentan una historia bien triste, mintiendo para conseguir sostén; la Biblia dice: “…no mintamos”. Gálatas 5:15 “Pero si os mordéis y os coméis unos a otros, mirad que también no os consumáis unos a otros”.

Santiago 4:11 “Hermanos, no murmuréis los unos de los otros. El que murmura del hermano y juzga a su hermano, murmura de la ley y juzga a la ley; pero si tú juzgas a la ley, no eres hacedor de la ley, sino juez”.

11. No debemos hablar mal los unos de los otros.

La Biblia lo prohíbe. Cuando yo estaba en la universidad, establecí un récord que todavía nadie lo ha quitado, fui el único graduado que sirvió mesas, en una ocasión, un muchacho se quejó de la comida, por lo cual el director optó por expulsarlo. La universidad tiene una regla que prohíbe quejarse, el que lo haga, se va; esa misma regla tenemos en el colegio, lo que tenemos ahí es lo que Dios ha provisto, si nos quejamos, nos quejamos en contra de Dios.

La Biblia dice que no debemos de quejarnos. Gálatas 5:26 “No nos hagamos vanagloriosos, irritándonos unos a otros, envidiándonos unos a otros”.

Eso quiere decir que no debemos provocarnos los unos a los otros, teniendo envidia los unos contra los otros, haciéndonos vanagloriosos los unos a los otros. Debernos de regocijarnos cuando Dios bendice a alguien que está en el ministerio.

Cuando tenemos envidia por algo o por alguien, no es la obra del Señor, es la obra nuestra; y la Palabra del Señor dice que no debemos de provocarnos, ni ser vanagloriosos, al contrario, debemos de regocijarnos cuando Dios bendice a alguien, cuando Dios obra y salva almas, porque es la obra del Señor.

Hay cinco pasos que debemos de seguir para poder lograr eso, obedeciendo el mandato del Señor, que dice que debemos:

12. Amarnos los unos a los otros.

Juan 13:34-35 “Amarnos los unos a los otros”. No hay mucho amor hoy en día en la iglesia, ni en el ministerio. La Biblia dice que nos amemos los unos a los otros, eso no se logra únicamente amándonos, sino también:

13. Teniendo comunión los unos a los otros.

El mejor ejemplo fue la iglesia del Nuevo Testamento; Hechos 2:41-47 habla ahí de la comunión que tenían esos hermanos, se buscaban, se ayudaban, se socorrían, se alentaban; había una comunión.

14. Actuando con humildad los unos con los otros.

1a Pedro 3:5 “Porque así también se ataviaban en otro tiempo aquellas santas mujeres que esperaban en Dios, estando sujetas a sus maridos; como Sara obedecía a Abraham, llamándole señor; de la cual vosotras habéis venido a ser hijas, si hacéis el bien, sin temer ninguna amenaza”. Sara se humilló delante de su esposo Abraham, llamándole señor. Nosotros debemos seguir el principio envuelto en ese versículo, que debemos de humillarnos los unos con los otros; y podemos lograrlo ministrando los unos a los otros con los dones que Dios nos ha dado.

1a Corintios 12:7, 25, 31 “Pero a cada uno le es dada la manifestación del Espíritu para provecho” “…para que no haya desavenencia en el cuerpo, sino que los miembros todos se preocupen los unos por los otros”. “Procurad, pues, los dones mejores. Mas yo os muestro un camino aun más excelente”.

1a Pedro 4:10 “Cada uno según el don que ha recibido, minístrelo a los otros, como buenos administradores de la multiforme gracia de Dios”.

15. Debemos de ministrar los unos a los otros con los talentos que Dios nos ha dado.

Esto lo logramos trabajando juntos para el Señor, recordando que la obra no es nuestra sino de Dios.

1a Corintios 15:58 “Así que, hermanos míos amados, estad firmes y constantes, creciendo en la obra del Señor siempre, sabiendo que vuestro trabajo en el Señor no es en vano”.

16. Vamos a trabajar juntos, vamos a ayudarnos, vamos a socorrernos, vamos a orar los unos por los otros, vamos a alentarnos.

Yo creo que Dios va a bendecir su obra grandemente si así lo hacemos.

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12 Responses to “Cómo tratarnos los unos a los otros”

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  1. Ricardo says:

    Muchas gracias por el tiempo que te tomase hermano para este estudio. Es de gran ayuda para quienes estamos en el ministerio.

    Dios te siga dando sabiduría para que sigas bendiciendo a los cristianos.

    • Ricardo Cruz Sauma says:

      Así es amado del Señor ,a veces la vida nos pone en situaciones difíciles ,mas debemos examinarnos primero a nosotros mismos ante el Señor con sencillez de corazón para reconocer nuestras limitaciones y tomar responsabilidad y así ser restaurados conforme al propósito que Dios nos creo.gracias a Dios y que el Espíritu Santo los continué guiando en sabiduría para sembrar y regar la Palabra de Dios,bendiciones.

  2. Edwin says:

    Debemos amarnos los unos a los otros como Dios nos amo sin preferencias, porque si amamos solo a los amigos no es correcto, debemos tambien amar a nuestros enemigos.

  3. Mission era Delia says:

    Gracias hno pot Estos estudios fueron may valioso para mi deseaba ampliar un poco mas sober el tema de la Unidad ya q fue un dese de Jesus imperioso y su deseo son un mandato para mi,Dios continue usandote para su Gloria.

  4. gabriel cruz sanchez says:

    todo esta bien, pero vamos a otro pasito mas, que tenemos que amar ya lo sabemos es decir, sabemos mucha teoria ,y como practicarla?, creo que aunque se hable de la disciplina pero hay que enseñar amar,y poner deberes como a los crios,intentar que los miembros de una iglesia demuestren que hay comunion con los demas el amor se consigue con la buena relacion y la constancia, buscarnos los unos a los otros, ser sinceros y abrirnos, me pondrian decir si estoy equivocado?

    • Marisandy says:

      Estoy totalmente de acuerdo,pues es muy bonito y facil leer la teoria el problema es cuando la la palabra viene a mostrase en la practica,pues Y realmente esto no es nada facil…Dios es real y debemos pedirle a el para que nos ayude a poner en practica estas cosas que para son las mas dificiles.amar a los demas mas que a mi misma…El Pastor deberia de poner deberes donde los hermanos que menos se llevan puedan compartir juntos cierta labor de esta forma podrian mejorar las relaciones entre los hermanos o hermanas de la iglesia…

  5. asi es tenemos que amarnos los unos alos otros ayudarnos alentarnos unir nuestras fe para que DIOS mueva su mano poderosa por alguna afliccion que estemos pasando alguno no criticarnos si el hermano o hermana pasa por un proceso o una prueba sino mas bien desirle una palabra de aliento y de fortaleza y preguntarle en que podemos ayudar desirle que DIOS no lo a dejado por esa situacion en la vive que el prometio que estaria con nosotros siempre y nada podra separanos de su amor y que su amor s inagotable que nunka se cansa de amarnos

  6. Maru Castro says:

    Agradecida con Dios y con usted hermano porque hoy he aprendido que los pecados solo se cometen contra Dios y el único que los puede perdonar el Él. Las ofensas o faltas que cometemos con los hombres sólo de esas ofensas y faltas podemos pedir disculpas a los hombres.

  7. Felipe acevedo says:

    Gloria a Dios hermano, este estudio a sido de mucha bendición para mi vida.
    Que Dios te Bendiga!!!!

  8. flor de maria says:

    Es un tema muy bueno y sobre todo importante ya que es lo que esta sucediendo es real lo he visto y escuchado hay hermanos que cuando dan un mensaje empiezan a hablar con palabras propias cuando conocen un asunto de un hermano la exhortacion es publica y con indirecta le faltan el respeto al hermano y es causa de malestar ofenden, Hay pastores que dan consejo que hay que orar por el hermano cuando tiene una debil en una area; pues de sobra sabemos que eso le toca a Dios que el hermano con la ayuda de Dios vaya cambiando, vaya madurando, pero no tomar una actitud de chisme, y critica estamos tratando con un ser humano y pecador como nosotros asi que es incorrecto juzgar y condenar al hermano. El Senor les continue bendiciendo en gran manera mis respeto y amor en Cristo. gracias por esta ensenanzas. amen

  9. leandra viaña cama says:

    cuanto nos falta hnos. poner en practica todo pero esto de LOS UNOS A LOS OTROS solo sigamos el ejemplo de Cristo leamos la Santa Biblia y oremos por nuestras debilidades sin descansar y dejemos el resultado al Señor y nosotros esforcémonos para vivir una vida cristiana que glorifique a Dios que nuestros hechos hablen del Señor non tanto nuestras palabras .y gracias por este tema tan profundo Dios bendiga al hermano que hizo este mensaje.

  10. Carlos Díaz Ruiz says:

    Gracias me Asia falta leer esto.

Deje un comentario respetuoso. Tome en cuenta que esto no es un foro de debates, y no todos los comentarios son aprobados.

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