¿Dónde están los hombres de acción?

Leemos en la Biblia que Dios hizo al hombre conforme a su imagen y semejanza, con el fin de tener comunión y comunicación con él y lo habilitó para que siempre fuese un hombre activo, el hecho de llenar, fructificar y sojuzgar la tierra, nos habla de trabajo, actividad. Dios siempre pensó que el hombre fuera utilizado para llevar a cabo sus planes y empresas en este mundo. El hombre es considerado como la gran obra y corona de la creación. Dios lo hizo bueno, recto, sabio y piadoso, pero vemos en Génesis que el hombre se desvió, desobedeció, quebrantó el mandato divino; dice en Romanos: que habiendo conocido a Dios no le glorificaron como a Dios ni le dieron gracias, sino que se envanecieron en sus razonamientos y su necio corazón fue entenebrecido. El hombre por su pecado, se rebeló, se escondió y se apartó del camino de Dios. Por eso Dios tiene que buscar al hombre, se acerca, se inclina y observa y rastrea la tierra con su mirada y busca hombres que le teman, que crean en él y hagan su voluntad, pues Dios tiene mucha necesidad de hombres que le amen y le sirvan, quiere usarlos para llevar su revelación y mensaje de bendición a este mundo.

I. DIOS BUSCA AFANOSAMENTE AL HOMBRE. Salmo 14:2

  • En esta búsqueda paciente halló al justo Noé, hombre limpio con suficiente fuerza interior para seguir construyendo el arca, para salvarse él y su familia y cumplir los designios de Dios.
  • Encontró a Moisés humillado y perdido en el desierto, un varón tan dedicado que estuvo dispuesto a renunciar a una herencia terrenal y ser usado por Dios para liberar a su pueblo esclavizado en Egipto.
  • Descubrió a un pastorcillo rudo en el monte, quien bajo el aceite de la unción llegó a ser rey y precursor del Mesías.
  • Pablo a quien llamó para una obra tan gloriosa de escribir, edificar, predicar y plantar iglesias, haciendo una gran obra como misionero en todo el mundo conocido en aquel entonces.
  • Y podríamos decir de este gran hombre y enviado por Dios, su propio hijo Jesucristo, quien llevó a cabo la gran obra de redención para este mundo perdido. Lucas 19:10.

II. LOS PASTORES SIERVOS DE DIOS. 2 Timoteo 2:2

Necesitan hombres de acción.

Estos hombres y otros encontrados y utilizados por Dios, no hicieron la Obra encomendada solos. Ejercieron el liderazgo en unión con otros, tuvieron que reconocer que necesitaban el apoyo y la ayuda de otros. Noé trabajó juntamente con sus hijos, Moisés con Aarón, los 70 ancianos y con Hur y Josué. David con sus consejeros y capitanes, Pablo con Bernabé, Timoteo, Silas, Lucas, Aristarco y muchos más. Él decía los santos, los siervos, los que están conmigo. Tuvo más de 70 compañeros de milicia; y que podríamos decir del Señor Jesús, nos dejó gran ejemplo sobre este respecto, llamó a doce hombres, los preparó para que efectuaran juntamente con él el trabajo de evangelización y expansión de la obra redentora.

Si estos grandes líderes hombres de Dios tuvieron esa necesidad, nosotros en la actualidad debemos esforzarnos por ganar hombres y edificarlos, entrenarlos para que ellos, a la vez influyan a otros. Así cumpliremos con lo que Pablo demanda en 2da. Timoteo 2:1, Orad por todos los hombres… 2:5 Dios quiere que todos los hombres sean salvos y vengan al conocimientos de la verdad. 2:8 Quiere que los hombres levanten manos sin ira ni contienda… solo con un ministerio fuerte entre los hombres podremos cumplir con esta demanda de la voluntad y deseo de Dios.

III. LA IGLESIA DE JESUCRISTO NECESITA HOMBRES DE ACCIÓN

Generalmente nuestras iglesias están mas llenas de mujeres y niños y gracias a Dios por ellos y la hermosa y gratificante labor de las mujeres en la Iglesia, como maestras y consejeras, ayudantes oficiales, etc. Pero ¿Dónde están los hombres? Que difícil es encontrar varones dispuestos a tomar los puestos de responsabilidad, son muy escasos, los que verdaderamente quieren servir al Señor, como diáconos, maestros, oficiales, consejeros, líderes juveniles, etc. Pero en un porcentaje muy pequeño las iglesias no tienen un ministerio para atraer y ganar hombres, y si hay algunos, no existe un entrenamiento para desarrollar los dones propios. Como pastores e iglesias, debemos tener en cuenta que:

  1. Al ganar al hombre hay más posibilidades de ganar a la familia.
  2. Es con los hombres que la Iglesia se fortalece, sostiene y propaga.
  3. Son hombres lo que se requieren para el trabajo de liderazgo de la Iglesia.
  4. Son hombres a los que la Iglesia ha de usar para llevar a cabo la Gran Comisión, obra misionera local, nacional y mundial.

Entendemos que no es fácil ganar a los hombres al evangelio. Por naturaleza el hombre es reacio a las cosas espirituales, no es sensible a la voz de Dios. Está lleno de prejuicios, filosofías, egolatría y en muchas de las veces autosuficiencia. Además del materialismo, vicios, atracciones mundanales y muchos pasatiempos temporales. Sin embargo, tanto pastores como iglesias tenemos que hacer un esfuerzo grande para atraer a los hombres.

  1. Oración, que se hagan rogativas y oraciones por todos los hombres. Pedir a Dios que nos dé hombres.
  2. Que Dios nos guíe a ellos, buscando y aprovechando las oportunidades de contactarlos.
  3. Buscar entre los parientes de los hermanos, tíos, abuelos, primos, etc.
  4. Programando estudios, conferencias especiales para varones.
  5. Actividades especiales como: cenas, excursiones, deportes, convivencias, lo que pueda estimular.
  6. Interesándonos en ayudarlos en sus problemas o necesidades apremiantes, como el empleo, la familia, problemas con vicios, malos hábitos, enfermedades, etc.
  7. Regalándose una Biblia, un libro, casetes de mensajes o videos, puede ser también préstamo de los materiales mencionados.

Bueno, ya tenemos en la iglesia varios hombres 5, 7, 10 ó más, ¿Qué vamos hacer? para animarlos y motivarlos a interesarse y entrenarse para servir en la obra del Señor y llegar a ser hombres de acción, según 2da. Timoteo 2:2. Es conveniente dar los siguientes pasos:

  • Establecer relaciones, amistades con los que están, posiblemente dispuestos a entrar a un plan de entrenamiento, sin procurar enseñarlos o presionarlos por el momento.
  • Presentar al posible discípulo un programa de estudios adecuado a sus necesidades, mencionando la idea de desarrollo, juntamente con él a la vez motivándole lo provechoso que sería para efectuar estos estudios.
  • Orar constantemente por los que estoy entrenando, lo cual me da una mejor perspectiva de la situación de mí discípulo y mía, para que prepare su corazón para recibir la capacitación.
  • Preparar material de enseñanza, para que mis discípulos puedan a la vez entrenar a sus propios discípulos. Es necesario asegurarse que la obra del discipulado siga adelante en la vida de otros, es la mejor manera de multiplicarse.
  • Efectuar una evaluación de los hombres con los cuales estoy trabajando, incluyendo su vida espiritual, su vida hogareña, vida social y su ministerio cristiano.

Para llevar con éxito estos pasos recomendables, hay que tener tres conceptos claves: Responsabilidad, autoridad y rendición de cuentas.

Todo esto demanda grandes cantidades de persistencia, trabajo, dedicación y mucho esfuerzo, pero al final los resultados serán maravillosos.

Quiera el Señor que pronto encontremos muchos de esos hombres de acción que tanto anhelamos y buscamos, para ganarlos al evangelio y entrenarlos para la bendita obra de nuestro Señor Jesucristo.

Tribuna Bautista Bíblica

 

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One Response to “¿Dónde están los hombres de acción?”

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  1. Rafael Parra Acosta says:

    Gracias a Nuestro Padre Celestial por cada Varón que sigue los pasos del Maestro y en hacer Su Voluntad está su delicia.

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