La cara de un avivamiento

Hace falta avivamiento porque–con el correr del tiempo–el fervor de la relación que el creyente tiene para con Dios tiende a mermar.  Se manifiesta por:

  1. Menos tiempo pasado en leer la Biblia
  2. Más negligencia en congregarse
  3. Menos dinero dado en la ofrenda
  4. Menos tiempo pasado en la oración

Avivamiento significa avivar la vida.  Es recuperar el vigor de la vida que hemos perdido.  Es un asunto de reconocer que hemos dejado enfriar el corazón y que no estamos viviendo la vida Cristiana como nos corresponde.

Avivamiento exige una medida de humildad.  Nuestra naturaleza carnal se opone a cada pensamiento de humillarse.  Es por eso que avivamiento es costoso.  La naturaleza vieja dice, “No te preocupes.  Sigue como estás”. 

En realidad, un avivamiento es más que una decisión de volver a la relación que antes tuvimos con Dios.  Es también una obra del Espíritu Santo.  Romanos capítulo ocho dice que el Espíritu Santo obra en nosotros.  El versículo 14 dice que él nos guía.  Los versículos 7-9 dicen, “Por cuanto la mente carnal es enemistad contra Dios; porque no se sujeta a la ley de Dios, ni tampoco puede; y los que viven según la carne no pueden agradar a Dios.  Mas vosotros no vivís según la carne, sino según el Espíritu, si es que el Espíritu de Dios mora en vosotros. Y si alguno no tiene el Espíritu de Cristo, no es de él”.  A través del Espíritu Santo podemos vencer sobre la carne. 

Ahora quiero explicar lo que yo llamo la cara de un avivamiento, o sea lo que se ve.  Es lo que la Biblia llama en Hechos 3:19 “Tiempos de refrigerio”.   

Casi siempre se ve una restauración de relaciones rotas.  Muchos reflexionan sobre su vida y piensan en lo malo que han hecho y como han lastimado a otros.  Resulta que están dispuestos a pedir perdón y la reconciliación.  Es un gran alivio para ellos y un gozo en la vida de la gente que fue lastimada por ellos.  Es una restauración de gozo, amistades y comunión. 

Se ve también los creyentes cobrando vigor en su vida espiritual.  Será un cambio a lo contrario de las tendencias nombradas al principio.  En las iglesias será un gran aumento en la asistencia.  La gente llegará antes de la hora de la reunión y quedarán después para charlar. 

Se ve que los creyentes se preocupan más por los inconversos y saldrán para testificar.   Resulta en un gran tiempo de cosecha porque muchos son salvos y añadidos a las filas de los fieles a Dios. 

También se ve un cristianismo con más vitalidad.  Muchos se darán cuenta de lo malo de un cristianismo superficial.  Será un gran aumento de las virtudes nombradas en II Pedro 1:5-7.  “Vosotros también, poniendo toda diligencia por esto mismo, añadid a vuestra fe virtud; a la virtud, conocimiento; al conocimiento, dominio propio; al dominio propio, paciencia; a la paciencia piedad; a la piedad, afecto fraternal; y al afecto fraternal, amor”.  Mas se preocuparán por el bienestar de los en su alrededor. 

Como se ve, esto resultará en una mejor calidad de vida para todos.  Será provechoso para todos.  No puedo creer que usted diría que no está a favor de avivamiento.  Si es que está a favor, debe orar que Dios mande avivamiento.  Mateo 7:7-8 dice, “Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá.  Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá”.

Por su servidor Russell George

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