La historia del Texto Recibido y los manuscritos griegos, Lección 6: El Texto Bizantino

Aproximadamente el 80-90 por ciento de los manuscritos sobrevivientes pertenecen al Texto Bizantino, lo cual no se debe confundir con el Textus Receptus. El Texto Bizantino se refiere a un grupo grande o familia de manuscritos copiados a mano, y en cambio el Textus Receptus son textos impresos. El Textus Receptus tiene su inicio en la crítica textual conservadora de parte de Erasmo, quién escogió la lectura final para su edición de 1516 entre algunos manuscritos generalmente representativos del Texto Bizantino.

Basándonos en los manuscritos sobrevivientes, los códices bizantinos dominaron desde por lo menos el cuarto siglo hasta el dieciséis, cuando ya se había inventado la imprenta. Esto representa aproximadamente 1,200 años de dominio y continuidad, sin contar como el Texto Bizantino impactó al Texto Recibido y las traducciones de la reforma por cientos de años después.

¿Cómo se decide cuales lecturas son distintivamente bizantinas? El respetado autor Harry Sturz lo explica de la siguiente forma:

“Las lecturas distintivamente bizantinas son las que son apoyadas por la cantidad masiva de manuscritos tardíos pero que no son atestiguados por los mejores representativos de los Textos Alejandrinos y Occidentales”. (The Byzantine Text-Type and New Testament Textual Criticism. p. 141)

El Texto Bizantino refleja un patrón de consenso dominante de lecturas históricas que se mantiene a lo largo de la mayor parte del Nuevo Testamento.

Diferentes nombres para el Texto Bizantino

Algo que causa no poca confusión es el hecho de que muchos eruditos han usado muchos diferentes nombres para designar el Texto Bizantino. Aquí presentamos una lista de otros nombres que autores han usado para designar el Texto Bizantino (algunos son abreviaturas). ¡Note cuan largo es esta lista!

  • Antoquiano
  • Luciano
  • Oriental
  • Asiático
  • Constantinopolitano
  • Sirio
  • Tradicional
  • Eclesiástico
  • Alfa
  • Vulgata griega
  • Mayoritario
  • Biz.
  • K
  • A

Breve análisis de dos manuscritos bizantinos

Minúsculo 1

Este fue uno de los 5 manuscritos del Texto Bizantino usado por Erasmo para formar su primera edición del Texto Recibido. (Hills, Edward. The King James Version Defended. Des Moines: The Christian Research Press, 1984, p. 198) Data del siglo XII según la mayoría de expertos. Contiene el Nuevo Testamento entero excepto Apocalipsis. El manuscrito pertenece a la biblioteca de la Universidad de Basilea. Fue en Basilea donde Erasmo editó su Nuevo Testamento griego en 1516.

El análisis en pasajes selectos reportados por Kurt Aland en su libro The Text of the New Testament indica que el códice 1 tiene 470 (61%) lecturas Bizantinas, comparada a 66 (9%) lecturas que coinciden con el Texto Crítico Nestle-Aland26 (que representa mayormente el Texto Alejandrino, y en menor escala el Texto Occidental), coincidencia de Nestle-Aland26 con el Texto Bizantino en 167 (22%) de sus lecturas, con una adición de 73 (9%) lecturas variantes especiales. (Aland, p. 129) De los manuscritos que utilizó Erasmo, este es el único del cual tenemos los datos en forma de análisis de pasajes selectos.

Minúsculo 886

El códice 886 es otro ejemplo de un manuscrito Bizantino. Se encuentra en el Vaticano y data del siglo XV.

El análisis en pasajes selectos reportados por Aland indica que el códice 886 tiene 395 (66%) lecturas bizantinas, comparada a 14 (2%) lecturas que coinciden con el Texto Crítico Nestle-Aland26 (que representa mayormente el Texto Alejandrino, y en menor escala el Texto Occidental), coincidencia de Nestle-Aland26 con el Texto Bizantino en 145 (24%) de sus lecturas, con una adición de 41 (7%) lecturas variantes especiales. (Aland, p. 334)

Cuando se somete un manuscrito bizantino al análisis, revela su carácter mixto o compuesto, aunque se nota que predominan las lecturas bizantinas. El hecho de que un manuscrito sea considerado bizantino, no significa que su redacción sea 100% bizantino, sino que lo bizantino predomina sobre las redacciones que corresponden al Texto Alejandrino u Occidental.

Diferencias entre el Texto Bizantino y el Texto Recibido

Otra vez repetimos que el Texto Recibido es el representante primario del Texto Bizantino, pero no son idénticos.

En décadas recientes se han surgido varios intentos de producir un texto griego impreso del Nuevo Testamento que refleja el Texto Bizantino con más precisión. Los más conocidos son The New Testament in the Original Greek por Robinson y Pierpont, y The Greek New Testament According to the Majority Text por Hodges y Farstad. Se debe notar que no utilizaron todos los manuscritos, sino los que tenían a su disposición, además del análisis de textos individuales por otros investigadores, especialmente el Dr. Von Soden.

Una investigación por Daniel Wallace concluyó que existen 1,838 diferencias entre el Texto Bizantino y el Texto Recibido. Para su investigación utilizó The Greek New Testament According to the Majority Text por Hodges y Farstad, y lo comparó con una edición del Texto Recibido publicado por Oxford en 1825. También descubrió 6,577 diferencias entre dicha edición del Texto Mayoritario y el Texto Crítico. En 1,589 lugares el Texto Mayoritario tiene un texto más largo cuando existen diferencias con el Texto Crítico. (Wallace, Daniel. “Some Second Thoughts on the Majority Text”. Bibliotheca Sacra, cxlvi (1989), Págs. 276-277)

Desprecio por el Texto Bizantino entre muchos eruditos

“El problema principal en la crítica textual del Nuevo Testamento se encuentra en el hecho de que no se conoce mucho más que la mera existencia de la mayoría de los manuscritos”. (Jones, Floyd. Which Version is the Bible, p. 203)

¿Porqué no se conoce mucho acerca de la mayoría de los manuscritos? ¿Será porque la mayoría forman el Texto Bizantino, el cual es despreciado por muchos eruditos?

Kurt Aland en su libro The Text of the New Testament, 1989, p. 142 muestra su desprecio por el valor de los manuscritos bizantinos al declarer: “son irrelevantes para la crítica textual, por lo menos para establecer la forma original del texto y su desarrollo en los siglos tempranos”. Esta opinión sin duda es debido a que los manuscritos alejandrinos tienden a ser más antiguos, pero de todos modos no les da la importancia a los manuscritos bizantinos que merecen. Este punto de vista es probablemente la razón por qué han ignorado muchos de los manuscritos minúsculas. Note lo que admite Aland: “La mayoría de los minúsculas no han sido examinados para su valor textual todavía…” (p. 128) Pero en la próxima página asuguró a sus lectores que:

En el ultimo cuarto de siglo un grupo entero de minúsculas está adelantando reclamaciones para igualdad de reconocimiento, y con la misma justificación. Este proceso ya empezó con Nestle-Aland26 y GNT3–y esto es solo el comienzo. (p. 129)

Tal como se prometió, en la próxima edición del su Nuevo Testamento critico se tomó en cuenta más manuscritos minúsculas. Según el libro The Reintroduction of Textus Receptus Readings in the 26th Edition & Beyond of the Nestle/Aland Novum Testamentum-Graece por Adams y Gipp, se introdujeron 554 lecturas que se hayan en el Texto Recibido.

Los manuscritos minúsculas no han sido los únicos codices que no estaban recibiendo la atención que merecían. Después de descubrirse una cantidad significante de manuscritos papiros al fin del siglo XIX, se comprobó que hay lecturas bizantinas más tempranas que lo que se admitía. Sin embargo, se seguía ignorando el Texto Bizantino en la crítica textual. En 1984 un erudito llamado Harry Sturz escribió un libro señalando esto con el título The Byzantine Text-Type and New Testament Textual Criticism. En su libro presentó evidencia de que varios papiros antiguos reflejaban lecturas bizantinas. Al final de un capitulo clave, escribió lo siguiente:

En vista de lo anterior, se concluye que los papiros proveen pruebas válidas que las lecturas claramente bizantinas no fueron creadas en el siglo cuarto, pero ya existían antes del final de la segunda; y que, debido a esto, las lecturas bizantinas merecen seria consideración. (p. 69)

 Una teoría que suena lógico

Una teoría consiste de enseñar que la lectura de la mayoría de los manuscritos es la lectura genuina. Esto puede sonar lógico a primera instancia, pero la complicación para los defensores del Texto Recibido es que hay pasajes que no tienen el respaldo de la mayoría de manuscritos griegos. Por ejemplo, si solo la lectura de la mayoría de los manuscritos es genuina, esto eliminaría algunos versículos enteros del Texto Recibido, tal como Lucas 17:36 y Hechos 8:37; 15:34; 24:7 sin mencionar porciones de diversos versículos. Algunos que enseñan esta teoría no revelan estas dificultades que afectan su teoría, y sin la mención de dificultades dicha teoría puede sonar muy convincente. Algunos insisten en referirse al Texto Recibido como el “Texto Mayoritario”, lo cual da la falsa impresión de que el Texto Recibido siempre sigue la lectura de la mayoría de los manuscritos.

Algunos no han sido cuidadosos en sus afirmaciones acerca del Texto Bizantino

Observe estos ejemplos:

Es llamado el Texto Recibido porque está basado en la mayoría de manuscritos, los cuales están todos en acuerdo. (Tabb, M.H. The Inspiration and Preservation of Scripture. Foundation Ministries: Fort Walton Beach, FL, 2010, p. 134)

La mera verdad es que el Texto Mayoritario fue Divinamente Inspirado y Divinamente Preservado palabra por palabra empezando con Moisés (1400 A.C.) a través de 3000 años de transcripción exacta hasta la Biblia King James de 1611. Los “cambios” que los críticos distorsionan son revisiones ortográficas y litográficas. (Clark, Troy. The Perfect Bible. FBC Publications, p. 132)

¿Hubo transcripción exacta por miles de años hasta que se publicó la Biblia King James en inglés? ¿Inspiró Dios el Texto Mayoritario tal como los manuscritos originales? La verdad es que lo que presenta este autor es pura fantasía. Lo que nos dice la historia no concuerda con su versión de los hechos.

¿Se parece el Texto Bizantino al Texto Recibido?

Permitamos que la evidencia conteste la pregunta. Algo que complica el asunto es que con frecuencia los manuscritos Bizantinos reflejan un texto mixto, en vez de ser enteramente Bizantinos en sus características textuales desde el principio al fin de sus diversos manuscritos.

Por cierto, las ediciones del Texto Recibido se asemejan mucho más al Texto Bizantino que el Texto Alejandrino. Aunque el Texto Alejandrino tiende a ser más antiguo, en nuestra opinión hay razón por creer que el Texto Recibido está establecido sobre una mejor base, por apoyarse en el Texto Bizantino.

Una razón por no tratar al Texto Bizantino como igual al Textus Receptus es que hay diferencias notables. Por ejemplo, solo hay pocos manuscritos que contienen 1 Juan 5:7 y Hechos 8:37. No es considerado ser parte del Texto Bizantino, porque el Texto Bizantino se compone de la mayoría de los manuscritos. Aunque la evidencia para dichos versículos no es tan amplio, personalmente los acepto como genuinos, aunque no son del Texto Bizantino y 1 Jn. 5:7 faltaba en las primeras dos ediciones del Textus Receptus de Erasmo.

El Textus Receptus no siempre existió desde tiempos apostólicos, porque no es la misma cosa que el Texto Bizantino. Si así fue, ¿por qué las traducciones antes del siglo 16 como las góticas, sirias, cópticas, etiopías, armenianas etc., demuestran diferencias entre sí y el Textus Receptus? He aquí un ejemplo. Lucas 2:22 es un versículo frecuentemente atacado en la Reina-Valera 1960. Pero como aparece en la 1960 es la lectura de la mayoría de los manuscritos, y es la lectura de la Peshita, el cóptico, el gótico, el Armeniano, el Etiope, y más. Pero todavía lo atacan.

Aunque los propulsores del Texto Crítico se inclinan más al Texto Alejandrino, cuando hay una duda acerca de la validez de una lectura se interesan en otras familias textuales, porque se cree que el respaldo de dos familias textuales o más le da más validez a un pasaje disputado.

El texto Bizantino ha sido el texto predominante a través de las edades.

Aunque aproximadamente el 80-90 por ciento de los manuscritos sobrevivientes pertenecen a la tradición Bizantina, hace falta tomar en cuenta varias cosas. No todos los 5,500 manuscritos han sido examinados y cotejados. Esto significa que en algunos casos el contenido textual solo se supone basado en una pequeña muestra de pasajes claves. Aunque haya 5,500 manuscritos, no significa que hay esa misma cantidad de manuscritos para examinar cada pasaje que se disputa. Muchos manuscritos son fragmentarios, y solo alrededor de 60 manuscritos contienen el Nuevo Testamento entero. Esto también significa que no todos los pasajes individuales disputados tendrán un 80-90 por ciento de respaldo en los manuscritos bizantinos.

“Más del 90 por ciento de más de 5000 manuscritos griegos sobrevivientes están en firme acuerdo uno con el otro. Los únicos manuscritos existentes que difieren son esos textos corruptos y diabólicos que los traductores modernos introdujeron en la ecuación de manuscritos de la Biblia”. (Bradley, William. Purified Seven Times, p. 115)

“…5200 manuscritos que están en acuerdo complete”. (DeVries, Edward. The Word of God Divinely Inspired and Inerrantly Preserved, p. 47)

“La Biblia King James fue traducida del Texto Recibido, fielmente representando sobre 5200 manuscritos que leen iguales”. (DeVries, Edward. The Word of God Divinely Inspired and Inerrantly Preserved, p. 49)

Ninguno de estos autores que afirman que los manuscritos mejores leen iguales dicen haber estudiado manuscritos, ni tampoco hacen referencia a los que han estudiado manuscritos para apoyar sus declaraciones. Ellos presumen todo, y no comprueban nada. La suposición de ellos no es sólo injustificada, arbitraria, sin fundamento, pero es refutada aún por defensores del Texto Bizantino que han estudiado el texto mismo de diversos manuscritos.

Hay varios escritores que favorecen el Texto Recibido y la KJV que han examinado el texto de manuscritos del Texto Bizantino y han llegado a la conclusión de que tienen variaciones entre sí, y que el Texto Recibido no siempre sigue la lectura de la mayoría de manuscritos. Un ejemplo sería Kevin James, autor del libro The Corruption of the Word:

Hay algunas instancias en la King James, sin embargo, especialmente en el libro de Apocalipsis donde hay poco o aparentemente nada de apoyo para una lectura King James griega de ningún testigo griego o de ninguna traducción. También, a veces, solamente Álef y Códice B y sus aliados apoyan a la King James; casi todas los demás testigos griegos están en desacuerdo. Sin embargo, sin un mejor conocimiento de la historia de la transmisión del Nuevo Testamento y la evidencia de muchos miles de manuscritos (cuyo contenido exacto se desconoce), sería imprudente afirmar absolutamente que tal y tal lectura en la King James es un error. (Kevin James, p. 179)

De hecho, uno de los [manuscritos] usados por Erasmo para su edición de 1516 es identificada como manuscrito 1 y el miembro que encabeza Familia 1, la cual con frecuencia concuerda con Alef, B, y aliados. (Kevin James, p. 179)

Para el libro de Apocalipsis, Erasmo se basó en un manuscrito griego con comentarios, y en las versiones latinas. Hubo modificaciones en su texto realizado en sus ediciones posteriores, y las de Estéfano y Beza, pero el texto básico es de Erasmo. En comparación con otros libros del Nuevo Testamento, tiene algunas áreas donde los menos de 300 testigos griegos sobrevivientes ofrecen poco apoyo. La mayoría de estas son variaciones simples en el orden de las palabras, o confusión de letras con sonidos similares. (Kevin James, p. 238)

Desafortunadamente, algunos en su afán por promover la base textual del texto recibido aparentemente han suprimido datos que no favorecen su posición como hemos documentado. Es posible que yo sea acusado de enfatizar lo negativo en este estudio, pero la realidad es que no quiero ser culpable de suprimir datos como otros han hecho. Sería difícil que una persona llegue a una posición equilibrada basada en una ilusión o información incompleta. Si tenemos confianza en una posición, no debemos temer los datos que no lo favorecen, sino al contrario, debemos estar dispuesto a poner todos los datos en la mesa e invitar el diálogo.

El Texto Recibido se presenta por muchos de sus defensores como prácticamente igual al Texto Bizantino, aunque tienen aproximadamente 1800 diferencias entre sí. En cambio, aunque solo se ha reportado alrededor de 200 diferencias entre el Texto Recibido y la RV1960, hay los que insisten que la RV 1960 está basada en el texto crítico, o que no se debe decir que la RV1960 está basada en el Texto Recibido. Si seguiríamos esa línea de pensamiento, ¡no se podría decir que el Texto Recibido está basado en el Texto Bizantino, porque tiene 1800 diferencias! Este es otro ejemplo de como el movimiento en contra de la RV1960 tiende a imponer una doble moral. Si está bien decir que el Texto Recibido está basado en el Texto Bizantino, está más que bien decir que la RV1960 está basada en el Texto Recibido, cuando el número de diferencias es nueve veces menos en la RV1960.

Hay, por supuesto, algo obvio acerca de preferir testigos más antiguos que los posteriores, pero este principio tiene limitaciones graves. Empieza suponiendo que, puesto que los manuscritos más antiguos están más cerca a los autógrafos en tiempo, deben estar más cerca también en la calidad de su texto. Esta suposición es cuestionable. La historia de la transmisión del texto del Nuevo Testamento no se caracteriza por el continuo aumento de corrupción, sino por un esfuerzo concertado para eliminarla. Que este esfuerzo, que involucró asimismo la normalización ortográfica y estilística y la armonización de pasajes paralelos, a veces empeoró el asunto, es irrelevante. La corrupción principal del texto llegó muy temprano, antes o en el momento de nuestros primeros papiros del Nuevo Testamento fueron escritos. Las generaciones posteriores estaban preocupadas con la eliminación de las variantes en lugar de crear otras nuevas. (Wisse, Frederik. The Profile Method for Classifying and Evaluating Manuscript Evidence. Grand Rapids, MI: Eerdmans, 1982, p. 135)

Wisse documentó donde Hort dijo “Todas las lecturas distintivamente sirias [bizantinas] deben ser inmediatamente rechazadas”. (p. 3) “Aland ve al Texto Bizantino como una unidad que, a pesar de sus diferencias internas y desarrollos, deben ser tratados como uno”. (p. 4) Wisse se quejó que la evidencia de manuscritos en los aparatos textuales de textos críticos son “altamente selectivos e incompletos”. (p. 5) “Cuando se compara con un gran número de minúsculos tardíos, el Texto Recibido está lejos de ser uniformemente bizantino”. (p. 23) Wisse también lamentó que el Texto Bizantino era considerado ser “absolutamente cero” en la crítica textual. (p. 26)

Eso en parte explica la ausencia de gran parte de 1 Juan 5:7 en sus primeras dos ediciones del Textus Receptus y la lectura “ellos” en Lucas 2:22 al igual que la 1960.

Otra evidencia en favor del Texto Bizantino es la cantidad de citas patrísticas. Wilbur Pickering en su libro The Identity of the New Testament Text menciona no menos de 28 “padres” de la iglesia que citaron lecturas que corresponden al Texto Bizantino en parte de sus escritos. Los que menciona vivieron entre el segundo y el cuarto siglo.

En una futura lección analizaremos en más detalle las diferencias entre grupos de manuscritos, y explicaremos al lector lo que nos llevó a favorecer un grupo sobre otro.

 

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8 Responses to “La historia del Texto Recibido y los manuscritos griegos, Lección 6: El Texto Bizantino”

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  1. Yo tengo una pregunta que puede resultar incluso ridicula : Cuales serian las razones teologicas, de doctrina e historicas por las cuales las Iglesias Protestantes no aceptan el Canon Biblico de la Septuaginta. Creo que la sencilla razon de que la Iglesia Primitiva, incluyendo al mismo Jesus hayan usado esta version biblica para evangelizer por los primeros 200 annos minimo de cristianismo, deberia ser element suficieente para que el Protestantismo olvidara muchisimos de los prejuicios que tienen contra las Iglesias Apostolicas [ Catolicismo, Ortodoxia, Iglesias Orientales no Calcedonianas, etc ] Todas esas Iglesias aceptan y usan la Septuaginta

  2. J. Enrique says:

    Siempre tuve muchas dudas acerca de El Texto Bizantino pero gracias sean dadoa a Dios porque el que busca , encuentra.
    Muy buen estudio, claro y preciso como a todos nos gusta.
    Muchas bendiciones y que el Señor siga poniendo sabiduría en todos sus hijos !

  3. Idelmo Medina says:

    Me parece muy interesante. Dios les bendiga por tan noble dedicación a la enseñanza y permitir así que el pueblo conozca y salga del desconocimiento de algunas temas.

    Quiero saber como obtener la serie completa. solo tengo esta clase No 5

  4. Jonathan Cruz says:

    Encontré un comentario textual al nuevo testamento de Bruce M. Metzger. Publicado por Sociedades Bíblicas Unidades, donde califica al texto bizantino como corrupto.

    ¿Cual es la base para que se tenga esta calificación del Bizantino? y ¿Cual es la importancia de las traducciones armenianas, coptas?

    Bendiciones y gracias por esta exposición tan clara

    • Calvin George says:

      Gracias por compartir su pregunta. Lo que escribe Metzger es su opinión, la cual no comparto. Hay muchos de ambos lados de este tema que presentan sus meras opiniones como si fueran hechos establecidos. Es probable que Metzger favorece los manuscritos alejandrinos porque tienden a ser más antiguos, pero hay que tomar en cuanta que los del texto bizantino son más numerosos, e históricamente han sido los más favorecidos a través de las edades de la iglesia, hasta tiempos más recientes.

  5. juan José López says:

    Hola alguien me puede decir donde puedo conseguir los textos bizantinos por favor de antemano gracias

    • Calvin George says:

      Los textos bizantinos son manuscritos escritos a mano, la gran mayoría antes de inventarse la imprenta. Por tanto dichos manuscritos existen en museos y bibliotecas de prestigio. Algunos libros reproducen porciones. Hay grupos que han cotejado todo lo que lograron descubrir de los textos bizantinos y han publicado el texto que más se acerca a lo que lograron descubrir. Uno de los grupos tiene disponible su edición digital del texto griego basado en la plataforma bizantina aquí: http://www.byztxt.com/download/BYZ05CCT.ZIP

  6. Luis Emanuel Vergara Fernández says:

    Gracia y Paz.

    En primer lugar, es clave distinguir entre el concepto “manuscritos más antiguos” y “lecturas más antiguas”.

    La crítica textual moderna favorece a los manuscritos más antiguos, privilegiando los textos alejandrinos. Sin embargo, la lectura más antigua es la que favorece a la familia de textos bizantinos. Desde los primeros siglos las herejías han intentado principalmente atacar la cristología bíblica (como la Trinidad y la deidad de Cristo), precisamente mucho material (copias) influenciado por los herejes se desarrollaron en Alejandría, motivo por el cual los defensores de la sana doctrina acostumbraban a rechazar los textos bizantinos por riesgo a encontrar material corrupto. Con el paso del tiempo, las copias bizantinas fueron transcribiéndose en manuscritos nuevos, y posiblemente fueron descartados los antiguos, pues era más importante la lectura antigua, confiando más en la obra de Dios de preservar las escrituras para su Pueblo en la historia que en la antigüedad de los manuscritos, independiente del contenido, contrario al razonamiento de los críticos modernos.

    Hablo de lectura antigua, porque existen textos de padres de la iglesia que explícita o implícitamente han citado textos propios del texto bizantino, aún cuando no se cuente con manuscritos de la época (especialmente el tema de la coma juanina para la defensa de la doctrina de la Trinidad).

    Puede que no sean muy distantes ambas familias de textos, pero el origen y los criterios (dogmáticos-doctrinales vs. científico-humanistas) hacen inclinarme más por las lecturas antiguas (doctrina) que por los manuscritos más antiguos que ha hallado la arqueología y la lingüística ha determinado qué va, qué no va, qué es espúreo, etc. Hay mucho más que profundizar en este punto (por ejemplo, las implicancias del criterio de los críticus textuales para favorecer variantes más “neutrales” doctrinalmente, siendo la Biblia en sí un libro de doctrina).

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