¿La virginidad perpetua de María?

Por el Dr. Joseph Barboza1

Introducción:

Durante muchos siglos, los católicos, los protestantes2 y los evangélicos3 han participado de debates teológicos sobre el tema de la virginidad perpetua de María. Los argumentos presentados por muchos apologistas han alcanzado un nivel arrogante de emocionalismo y razonamiento circular que no han logrado definir satisfactoriamente este tema.

La razón primordial para que permanezcan las dudas se encuentra en el hecho de que no se ha establecido un denominador común para juzgar la veracidad y la preponderancia de las evidencias. Mientras un grupo cita la Palabra de Dios (la Ley), el otro menciona los Dogmas y las Tradiciones (el Testimonio). Pero la manera adecuada para finalizar ese debate se encuentra en una fórmula netamente bíblica que dice:

“¡A la ley y al testimonio! Si no dijeren conforme a esto, es porque no les ha amanecido.”4

Infelizmente la Iglesia Católica ha dado mayor énfasis a las tradiciones y a los dogmas, no tomando en cuenta la maravillosa Palabra de Dios. El Señor Jesucristo expresó su amonestación contra esta ignorancia religiosa, diciendo:

“Pues en vano me honran, enseñando como doctrinas mandamientos de hombres. Porque dejando el mandamiento de Dios, os aferráis a la tradición de los hombres: los lavamientos de los jarros y de los vasos de beber; y hacéis otras cosas semejantes”.5

Si los judíos se aferraban a sus tradiciones, los católicos también las abrazan con tanta vehemencia que no toman en cuenta las exhortaciones del Señor Jesucristo, cuando dijo:

“Bien invalidáis el mandamiento de Dios para guardar vuestra tradición,6 Invalidando la palabra de Dios con vuestra tradición que habéis transmitido. Y muchas cosas hacéis semejantes a estas”.7

¿Cuál es la razón para la proliferación de tantos dogmas y tradiciones que encontramos en las religiones del mundo? La respuesta es muy lógica: cuando las religiones o los individuos no pueden coherentemente defender sus enseñanzas por medio de la Palabra de Dios, ellos buscan un subterfugio en sus razonamientos para respaldar sus interpretaciones.

Podemos verla presencia de tales recursos desde la existencia de la primera pareja humana sobre la faz de la tierra. Satanás, la serpiente antigua que engañó a nuestros primeros padres, es el autor de las enseñanzas dogmáticas y tradicionales.8

“Pero la serpiente era astuta, más que todos los animales del campo que Jehová Dios habla hecho; la cual dijo a la mujer: ¿Conque Dios os ha dicho: No comáis de todo árbol del huerto? Y la mujer respondió a la serpiente: Del fruto de todos los árboles del huerto podemos comer; pero del fruto del árbol que está en medio del huerto dijo Dios: No comeréis de él, ni le tocaréis, para que no muráis. Entonces la serpiente dijo a la mujer: No moriréis; sino que sabe Dios que el día que comáis de él, serán abiertos vuestros ojos, y seréis como Dios, sabiendo el bien y el mal”.9

A través de los siglos, la Iglesia Católica ha tratado de explicar, por medio de las tradiciones y los dogmas, sus enseñanzas antagónicas a la Palabra de Dios. La misma Iglesia Católica se atrevió a añadir los libros apócrifos10 que no pueden ser encontrados en el Antiguo Testamento de los judíos.

Los Mormones, para justificar su interpretación completamente espuria de las Escrituras, han añadido el Libro del Mormón,11 invalidando la exhortación que se encuentra en el Nuevo Testamento que dice:

“Yo testifico a todo aquel que oye las palabras de la profecía de este libro: Si alguno añadiere a estas cosas, Dios traerá sobre él las plagas que están escritas en este libro. Y si alguno quitare de las palabras del libro de esta profecía, Dios quitará su parte del libro de la vida, y de la santa ciudad y de las cosas que están escritas en este libro”.12

Los Testigos de Jehová,13 para robarle la divinidad a Jesucristo, se han atrevido a alterar la Biblia, imprimiendo una supuesta traducción14 en la cual pretenden alterar las principales doctrinas del cristianismo.

HERRAMIENTAS

Consideremos ahora, después de esa extensa introducción, el tema que deseamos desarrollar, sobre la virginidad perpetua de María. Y para que llevemos a cabo esta tarea, es menester que establezcamos algunos parámetros que nos ayudarán a mantener nuestro enfoque en la revelación completa que Dios ha provisto para nosotros por medio de la Biblia.

Cuando dialogamos con los católicos, nos damos cuenta de que muchos de ellos nos contestan siempre con un razonamiento circular porque no quieren mantenerse dentro de la Palabra de Dios, que es viva y eficaz.15 Por eso, es imprescindible que establezcamos reglas, tomando en cuenta la Ley de la No Contradicción, que es el primer principio básico de la lógica. Debemos aclarar aquí que la lógica, por sí misma, no nos ayuda a encontrar la verdad, pero ayudará a detectar el error. Lo que es verdadero debe ser lógico, pero ni todo lo que es lógico es verdadero.16

MARÍA

La Iglesia Católica, para justificar la virginidad perpetua de María, ha desarrollado ciertas enseñanzas sobre su “inmaculada concepción”, conforme podemos leer en su Catecismo:

“A lo largo de los siglos, la Iglesia ha tomado conciencia de que María ‘llena de gracia’ por Dios había sido redimida desde su concepción”.17

Pero aquí encontramos un conflicto con la LNC, o sea, la Ley de No Contradicción. La Biblia, que es la Palabra de Dios, eterna, inmutable e infalible, hace declaraciones categóricas en las cuales incluye también a María como una pecadora.

“¿Qué, pues? ¿Somos nosotros mejores que ellos? En ninguna manera; pues ya hemos acusado a judíos y a gentiles, que todos están bajo pecado”.18

El apóstol Pablo no hace acepción de personas, y subraya el hecho de que–delante de Dios–todos los judíos, y todos los gentiles son pecadores.

“Porque no hay diferencia, por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios”.19

La Palabra de Dios establece el hecho de que toda la descendencia adámica fue contaminada por el pecado, pues el varón trae en su semen la mancha del pecado.

“Porque por cuanto la muerte entró por un hombre, también por un hombre la resurrección de los muertos. Porque así como en Adán todos mueren, también en Cristo todos serán vivificados”.20

La grandeza del nacimiento virginal de Jesucristo implica dos verdades sobresalientes: primera, María tenía que ser una virgen, en cumplimiento a la profecía.

“Por tanto, el Señor mismo os dará señal: He aquí que la virgen concebirá, y dará a luz un hijo, y llamará su nombre Emanuel”.21

Segunda, para el nacimiento de Cristo, la virgen no llevaría la semilla de varón en su vientre.

“Y pondré enemistad entre ti y la mujer, y entre tu simiente y la simiente suya; ésta te herirá en la cabeza, y tú le herirás en el calcañar”.22

LA VIRGINIDAD

En su Catecismo, la Iglesia Católica declara la virginidad perpetua de María.

“La profundización de la fe en la maternidad virginal ha llevado a la Iglesia a confesar la brindad real y perpetua de María incluso en el parto del Hijo de Dios hecho hombre “.23

Pero aquí encontramos nuevamente el conflicto de la afirmación católica delante con la Ley de No Contradicción. La Biblia no afirma que María permaneció virgen después del nacimiento de Cristo. Veamos los textos:

“Y despertando José del sueño, hizo como el ángel del Señor le había mandado, y recibió a su mujer. Pero no la conoció hasta que dio a luz a su hijo primogénito; y le puso por nombre Jesús”.24

La Iglesia Católica trata de explicar que la frase “hasta que” se refiere al hecho de que José no le tocó a la esposa mientras Cristo no nacía, y trata de justificar la virginidad perpetua de María afirmando que la Biblia no dice que José la conoció, o sea, tuvo relaciones íntimas con ella. Para elucidar este punto, busquemos en el evangelio de Mateo el uso abundante de la frase “hasta que”, la cual es la traducción del griego εος.

διεγερθεις δε ο ιωσηφ απο του υπνου εποιησεν ως προσεταξεν αυτω ο αγγελος κυριου και παρελαβεν την γυναικα αυτου και ουκ εγινωσκεν αυτην εως ου ετεκεν τον υιον αυτης τον πρωτοτοκον και εκαλεσεν το ονομα αυτου ιησουν25

surgens autem Joseph a somno fecit sicut praecepit ei angelus Domini et accepit coniugem suam et non cognoscebat eam donec peperit filium suum primogenitum et vocavit nomen eius Jesum.26

Ahora comparemos nuestro texto con la aplicación de “hasta que” en otros versículos encontrados en el evangelio de Mateo. Podemos detectar etimológicamente que “hasta que” se refiere a un límite de tiempo que detiene la realización de una acción que solamente se lleva a cabo después de satisfacer el “hasta que”.

αναχωρησαντων δε αυτων ιδου αγγελος κυριου φαινεται κατ οναρ τω ιωσηφ λεγων εγερθεις παραλαβε το παιδιον και την μητερα αυτου και φευγε εις αιγυπτον και ισθι εκει εως αν ειπω σοι μελλει γαρ ηρωδης ζητειν το παιδιον του απολεσαι αυτο27

qui cum recessissent ecce angelus Domini apparuit in somnis Joseph dicens surge et accipe puerum et matrem eius et fuge in Aegyptum et esto ibi usque dum dicam tibi futurum est enim ut Herodes quaerat puerum ad perdendum eum.28

“Después que partieron ellos, he aquí un ángel del Señor apareció en sueños a José y dijo: Levántate y toma al niño y a su madre, y huye a Egipto, y permanece allá hasta que yo te diga: porque acontecerá que Herodes buscará al niño para matarlo”.29

El “hasta que” implica que José permanecería en Egipto hasta que el ángel del Señor le ordenara regresar a Israel. Lógicamente, después de cumplido el tiempo determinado por Dios, o sea, el “hasta que”, José y su familia regresaron a su tierra. La Biblia dice claramente que la permanencia de ellos en Egipto fue “hasta” la muerte de Herodes. Significando que después de la muerte de Herodes, José y su familia regresarían. Si aplicamos la lógica católica, José permaneció en Egipto hasta la muerte de Herodes, y aún después que Herodes murió José se quedó en Egipto.

“y estuvo allá hasta la muerte de Herodes; para que se cumpliese lo que dijo el Señor por medio del profeta, cuando dijo: De Egipto llamé a mi Hijo”.30

και ην εκει εως της τελευτης ηρωδου ινα πληρωθη το ρηθεν υπο του κυριου δια του προφητου λεγοντος εξ αιγυπτου εκαλεσα τον υιον μου31

et erat ibi usque ad obitum Herodis ut adimpleretur quod dictum est a Domino per prophetam dicentem ex Aegypto vocavi filium meum.32

Cuando Cristo dijo: “hasta que pagues el ultimo cuadrante”, indica que cuando alguien es echado en la cárcel no permanecerá allí después de haber pagado su multa. Veamos el texto:

“Ponte de acuerdo con tu adversario pronto, entre tanto que estás con él en el camino, no sea que el adversario te entregue al juez, y el juez al alguacil, y seas echado en la cárcel. De cierto te digo que no saldrás de allí, hasta que pagues el último cuadrante”.33

ισθι ευνοων τω αντιδικω σου ταχυ εως οτου ει εν τη οδω μετ αυτου μηποτε σε παραδω ο αντιδικος τω κριτη και ο κριτης σε παραδω τω υπηρετη και εις φυλακην βληθηση34

esto consentiens adversario tuo cito dum es in via cum eo ne forte tradat te adversarius iudici et iudex tradat te ministro et in carcerem mittaris. amen dico tibi non exies inde donec reddas novissimum quadrantem.35

Hay muchos otros textos en este evangelio que indican exactamente lo mismo por medio de “hasta que” la traducción de εος; ellos son:

Mateo 10:11; 13:30; 16:28; 17:9; 18:30; 18:34; 22:44; 24:34; 24:39; 26:29; 27:45; 27:64. Y delante de tanta evidencia, solamente una conclusión puede ser alcanzada aquí: la Iglesia Católica no tiene un fundamento sólido para justificar bíblicamente su doctrina sobre la virginidad perpetua de María.

Otro aspecto de la evidencia concerniente a la vida íntima de María con su esposo es el hecho de que María era una mujer muy obediente a la Palabra de Dios. Afirmar que María permaneció virgen toda su vida significa que ella no obedeció a la voluntad de Dios para las mujeres casadas.

“Por esto dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y los dos serán una sola carne”.36

“En cuanto a las cosas que me escribisteis, bueno sería al hombre no tocar mujer: pero a causa de las fornicaciones, cada uno tenga su propia mujer, y cada una tenga su propio marido. El marido cumpla con la mujer el deber conyugal, y asimismo la mujer con el marido. La mujer no tiene potestad sobre su propio cuerpo, sino el marido: ni tampoco tiene el marido potestad sobre su propio cuerpo, sino la mujer. No os neguéis el uno al otro, a no ser por algún tiempo de mutuo consentimiento, para ocuparos sosegadamente en la oración; y volved a juntaros en uno, para que no os tiente Satanás a causa de vuestra incontinencia”.37

Atropellando completamente la evidencia de las Escrituras, la Iglesia Católica trata de explicar que José permaneció al lado de María, viviendo castamente, sin tocarla, durante todos los años de su vida. Esta propuesta infantil e irrazonable le llevaría a José a alcanzar un nivel de “gracia” superior a María. Considerando que María era una mujer joven, ciertamente era agradable a los ojos de su esposo. Cuando José cumplió las condiciones del “hasta que”, o sea, después del nacimiento de Cristo, y el cumplimiento de los días de espera hasta que María fuera considerada por la Ley como limpia, ellos compartieron toda la fuerza de su amor con la total aprobación del Señor.

Ahora, permitamos que la Ley de No Contradicción sea aplicada a cada uno de los textos bíblicos que hemos citado. Hay tres preguntas que queremos contestar.

1. ¿Permaneció José en Egipto después de haber cumplido la condición estipulada por el “hasta que” yo te diga? La respuesta es obvia: ¡Claro que no!
2. ¿Permaneció encarcelado el hombre después de haber cumplido la condición estipulada por el “hasta que” pagues el último cuadrante? La respuesta es obvia: ¡Claro que no!
3. ¿Permaneció José sin conocer a María después de haber cumplido la condición estipulada por el “hasta que” dio a luz a su hijo primogénito? La respuesta es obvia: ¡Claro que no!

LOS HERMANOS DE JESÚS

El resultado de la vida matrimonial entre José y María se encuentra evidenciado, de acuerdo con la Biblia, con la presencia de por lo menos—seis hijos.

“¿No es éste el hijo del carpintero? ¿No se llama su madre María, y sus hermanos, Jacobo, José, Simón y Judas? ¿No están todas sus hermanas con nosotros? ¿De dónde, pues, tiene éste todas estas cosas?”38

La Iglesia Católica ha tratado vehementemente de evadir a esa declaración entre las muchas que se encuentran en la Palabra de Dios. Entre los argumentos presentados por los católicos, encontramos los siguientes:

1. El idioma hebreo no tenía una palabra para designar a un primo;
2. José ya era casado, y había tenido esos hijos antes de su matrimonio con María;
3. Eran hijos de una hermana de María;
4. Eran los discípulos de Jesús.

Pero cuando nosotros examinarnos cada uno de esos argumentos, nos damos cuenta de que no existe absolutamente ningún respaldo en las Escrituras. Aparentemente los católicos están más preocupados en defender la imposible virginidad perpetua de María, que proclamar—en tiempo y fuera de tiempo—que sólo Jesucristo salva.

Consideremos la afirmación de que el idioma hebreo no tenía una palabra para designar a un primo. El Nuevo testamento fue escrito en griego, y el escritor más griego de los cuatro evangelios se llamaba Lucas. En la lengua griega, la palabra “hermana” es αδελφν, y una de las palabras traducidas como prima, o parienta, es  συγγενις. Ahora permitamos que Lucas describa, en griego, la designación asignada a Elizabet, la prima de María:

και ιδου ελισαβετ η συγγενης σου και αυτη συνειληφυια υιον εν γηρα αυτης και ουτος μην εκτος εστιν αυτη τη καλουμενη στειρα.39

et ecce Elisabeth cognata tua et ipsa concepit filium in senecta sua et hic mensis est sextus illi quae vocatur sterilis.40

“Y he aquí tu parienta Elizabet, ella también ha concebido hijo en su vejez; y éste es el sexto mes para ella, la que llamaban estéril”.41

Hay otra palabra en la lengua griega que se traduce como primo. Es la palabra ανεψιος.

ασπαζεται υμας αρισταρχος ο συναιχμαλωτος μου και μαρκος ο ανεψιος βαρναβα περι ου ελαβετε εντολας εαν ελθη προς υμας δεξασθε αυτον.42

salutat vos Aristarchus concaptivus meus et Marcus consobrinus Barnabae de quo accepistis mandata si venerit ad vos excipite ilium.43

“Aristarco, mi compañero de prisiones, os saluda, y Marcos el primo de Bernabé, acerca del cual habéis recibido mandamientos; si fuere a vosotros, recibidle”.44

Pero, entre los Salmos mesiánicos, encontramos una profecía de la animosidad que Jesús experimentó de parte de sus hermanos. Veamos el texto en el libro de los Salmos, y comparemos con su cumplimiento en el Nuevo Testamento.

45מוזר הייתי לאחי ונכרי לבני אמי׃

I am become a stranger unto my brethren, and an alien unto my mother’s children.46

extraneus factus sum fratribus meis et peregrinus filiis matris meae.47

“Extraño he sido para mis hermanos, y desconocido para los hijos de mi madre”.48

El Espíritu Santo nos suple, en ese texto, una de las mayores evidencias de que los hermanos de Cristo eran realmente hijos de María. Los católicos no podrán razonar en círculos para tratar de explicar esta realidad. Cristo se refiere a sus hermanos, y los identifica como hijos de su madre.

“Extraño he sido para mis hermanos, y desconocido para los hijos de mi madre” (Salmo 69:8).

“Y le dijeron sus hermanos: Sal de aquí, y vete a Judea, para que también tus discípulos vean las obras que haces. Porque ninguno que procura darse a conocer hace algo en secreto. Si estas cosas haces, manifiéstate al mundo. Porque ni aun sus hermanos creían en el” (Juan 7:3-5).

La Iglesia Católica ha intentado explicar que la palabra “primogénito”, traducción del griego πρωτοτοκος, se refiere siempre al primer hijo, sin necesariamente implicar en el nacimiento de otros hijos. Pero, al analizar esta palabra, entendemos que primogénito no es unigénito. El evangelio de Juan nos afirma que Dios nos dio su hijo unigénito (Juan 3:16). Eso significa que no hubo otro hijo ni antes ni después de Cristo.

Afirman los maestros católicos que el hijo es primogénito porque nació primero, pues los padres todavía no saben si nacerán otros hijos. Aparentemente esa explicación puede tener cierta lógica, aunque muy limitada. Pero tal explicación no se aplica al nacimiento de Jesús. Cuando Mateo escribió su evangelio, Cristo ya había cumplido su misión en la cruz. Solamente algunos años después de la muerte de Jesús fue cuando Mateo narró el hecho de que Jesús fue el primogénito de María. Esta afirmación no pudiera estar equivocada, pues la Palabra de Dios es infalible. Si Mateo reconociera que los otros hermanos de Jesús no nacieron del vientre de María, ciertamente él usaría la palabra griega μονογενη, que significa “unigénito”.

Todos esos argumentos presentados por la Iglesia Católica tienen el propósito de defender la “inmaculada concepción de María”. Nosotros creemos que María concibió a Jesús sin pecado, o sea, que Cristo fue concebido sin pecado. Pero los católicos afirman que María fue concebida sin pecado. En el dogma de la Inmaculada Concepción, el Papa Pío IX afirmó:

“…la bienaventurada Virgen María fue preservada inmune de toda mancha de pecado original en el primer instante de su concepción por singular gracia y privilegio de Dios omnipotente, en atención a los méritos de Jesucristo Salvador del género humano”.49

Pero, por el hecho de que María era descendiente de Adán, ella también nació pecadora. La Palabra de Dios, que nunca se equivoca, afirma que toda la descendencia adámica ha nacido bajo el pecado.

“Por tanto, como el pecado entró en el mundo por un hombre, y por el pecado la muerte, así la muerte pasó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron”.50

La famosa Vulgata latina, traducción de Jerónimo, contribuyó para uno de los muchos errores que encontramos en varias de las doctrinas católicas. Tomemos en cuenta el anuncio del ángel Gabriel a María concerniente a la encarnación de Jesús. Observemos el texto en los idiomas que son relevantes para este punto.

And the angel came in unto her, and said, Hail, thou that art highly favoured, the Lord is with thee: blessed art thou among women.51

και εισελθων ο αγγελος προς αυτην ειπεν χαιρε κεχαριτωμενη ο κυριος μετα σου ευλογημενη συ εν γυναιξιν52

“et ingressus angelus ad eam dixit have gratia plena Dominus tecum benedicta tu in mulieribus”.53

“Y entrando el ángel en donde ella estaba, dijo: ¡Salve, muy favorecida! El Señor es contigo; bendita tú entre las mujeres”.54

Como podemos ver, la versión latina de Jerónimo no tradujo el saludo del ángel adecuadamente. Según el texto griego, Gabriel dijo: χαιρε κεχαριτωμενη, que significa “Salve, muy favorecida” o “Salve, agraciada”. Pero Jerónimo tradujo como “Ave, gratia plena”, o sea, “¡Salve, llena de gracia!”. Y la versión católica en español, ignorando el original griego, se amparó de la Vulgata Latina para traducir el saludo como “¡Salve, llena de gracia!”.55

CONCLUSIÓN

Para defender la virginidad perpetua de María, la Iglesia Católica emplea muchos razonamientos que pueden satisfacer el sentimentalismo natural de las personas que ignoran las Escrituras y desconocen las reglas básicas de la imparcialidad apologética. Pero aún mismo dentro del catolicismo se levantaron hombres que denunciaron las doctrinas erróneas enseñadas por la Iglesia. El testimonio de algunos padres de la Iglesia primitiva, y la opinión de algunos papas, siguen clamando por justicia en relación al fanatismo mariano. Veamos las evidencias:

“Ninguno está exceptuado de la mancha del pecado original, ni aun la madre del Redentor del mundo, sólo Jesús quedó exento de la Ley del pecado, aun cuando haya nacido de una mujer sujeta al pecado” (Eusebio).56

“María murió por causa del pecado original, transmitido desde Adán a todos sus descendientes” (Agustín).57

“Si bien la concepción de Cristo ha sido inmaculada, no obstante, la misma Virgen de la cual nació, ha sido concebida en la iniquidad, y nació con el pecado original: porque ella pecó en Adán, así como por él todos pecaron” (Anselmo).58

“La bienaventurada Virgen María, habiendo sido concebida por la unión de sus padres, ha contraído el pecado original” (Tomás de Aquino).59

“Entre los hombres, Cristo solamente fue inocente, porque él sólo ha sido concebido sin la suciedad y la concupiscencia de la carne” (León I).60

“Eva fue formada sin la culpa, y engendró en la culpa; María fue formada en la culpa, y engendró sin la culpa” (Inocencio III).61

Infelizmente la Iglesia Católica, aunque admitiendo que María fue redimida de la deuda del pecado original, niega que fue redimida de la mancha del pecado original”.62

Pero, ¿cuál es la enseñanza bíblica sobre el pecado? La Biblia enseña que el único que nació sin pecado fue el Señor y Salvador Jesucristo. Veamos las evidencias:

“Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él”.63

“El cual no hizo pecado, ni se halló engaño en su boca”.64

“Y sabéis que él apareció para quitar nuestros pecados, y no hay pecado en él”.65

Considerando que la Iglesia Católica, movida por las tradiciones, los dogmas y los razonamientos humanos, declara que María es la María siempre virgen, que la madre de Jesús es la Madre de Dios, y que la mujer muy favorecida es la María llena de gracia. Nosotros llegamos a la conclusión de que la María del catolicismo romano no es la María de la Biblia. ¿Por qué? Porque la Biblia no dice absolutamente nada de una mujer concebida sin pecado, perfectamente inmaculada, siempre virgen, y que fue asumida al cielo.66

Encontramos entonces la evidencia de que la Iglesia Católica enseña doctrinas que se contradicen con la Palabra de Dios. María era la madre de Jesús, pero no la madre de Dios. María era una virgen, pero no una virgen perpetua. María era una pecadora, pero no una santa inmaculada.67

Cuando encontramos tales discrepancias, ¿qué camino debemos tomar? Si las enseñanzas del catolicismo se contradicen con la evidencia de las Escrituras, ¿qué posición debernos tomar? Bien, permitamos que las Escrituras nos contesten:

“Antes bien sea Dios veraz, y todo hombre mentiroso”.68

Ciertamente encontramos, dentro de la Iglesia Católica, a muchos hombres y mujeres que están buscando al Señor con toda la sinceridad de sus corazones. También es cierto que la Iglesia Católica ha contribuido para el desarrollo social, político y religioso de muchas naciones. De igual manera, hay muchas enseñanzas preciosas que la Iglesia Católica está compartiendo en conformidad con las Escrituras. Pero, así como Dios odia el pecado y ama al pecador, nosotros no estamos atacando a los católicos, sino a su sistema de enseñanza cuando no está en armonía con la Palabra de Dios.

La Ley de No Contradicción es un principio básico para la interpretación de las Escrituras. Cuando el hombre trata de atropellar este fundamento apologético, se expone a caer en las trampas que el enemigo de nuestras almas ha esparcido para arrastrar a millones de personas al pozo del paganismo, al lodo cenagoso de las doctrinas de demonios que, aunque muy bonitas y atractivas, esconden errores que insultan la dignidad y la inmutabilidad de la Palabra de Dios.69

Creer en la virginidad perpetua de María y afirmar que María fue concebida sin pecado, es invalidar los mandamientos de Dios por las tradiciones humanas.70 ¿Qué podemos esperar de una Iglesia que durante tantos siglos prohibió la lectura de la Palabra de Dios, y persiguió a los que la leían? ¡Es nuestro anhelo y oración que los católicos escudriñen las Escrituras!

NOTAS

1. Pastor de la Iglesia Bautista Cristiana, Nacogdoches, Texas, U.S.A., desde el 18 de febrero de 1978. Ha estudiado en Brasil, Rusia y Estados Unidos e Inglaterra. En las universidades y seminarios americanos, ha logrado desde 1975 un B.A. en Teología, un M.A. en Lenguas Modernas, y un D.Min. en Consejería Cristiana. En Europa, es candidato a un PH.D. en Filosofía y Apologética por la Universidad de Liverpool. En julio de 2002 fue recibido como miembro de la Academia Internacional de Apologética en Strassbourg, Francia. Es maestro de hebreo y griego en Oremex Ministries, y maestro de griego y apologética en la Universidad Cristiana de las Américas, en Guadalupe, N.L., México.
2. Religiones formadas después de la protesta de Lutero.
3. Creyentes que han enseñado y practicado las enseñanzas de la Biblia desde los tiempos apostólicos.
4. Isaías 8:20
5. Marcos 7:7-8
6. Marcos 7:9
7. Marcos 7:13
8. Juan 8:44
9. Génesis 3:1-5
10. Libros que no se encuentran en el Antiguo Testamento de los judíos, y que no fueron inspirados.
11. Obra de Joseph Smith.
12. Apocalipsis 22:18-19
13. Secta fundada por Charles Taze Russell.
14. Traducción del Nuevo Mundo de las Santas Escrituras.
15. Hebreos 4:12
16. Unshakable Foundations, Norman Geisler, p. 24
17. Catecismo de la Iglesia Católica, p. 128
18. Romanos 3:9
19. Romanos 3:22-23
20. I Corintios 15:21-22
21. Isaías 7:14
22. Génesis 3:15
23. Catecismo de la Iglesia Católica. p. 131
24. Mateo 1:24-25
25. Mateo 1:24-25 (griego)
26. Mateo 1:24-25 (latín)
27. Mateo 2:13 (griego)
28. Mateo 2:13 (latín)
29. Mateo 2:13
30. Mateo 2:15
31. Mateo 2:15 (griego)
32. Mateo 2:15 (latín)
33. Mateo 5:25
34. Mateo 5:25 (griego)
35. Mateo 5:25 (latín)
36. Efesios 5:31
37. I Corintios 7:1-5
38. Mateo 13:55-56
39. Lucas 1:36 (griego)
40. Lucas 1:36 (latín)
41. Lucas 1:36
42. Colosenses 4:10 (griego)
43. Colosenses 4:10 (latín)
44. Colosenses 4:10
45. Salmos 69:8 (hebreo)
46. Salmos 69:8 (inglés)
47. Salmos 69:8 (latín)
48. Salmos 69:8
49. Catecismo de la Iglesia Católica. p. 128
50. Romanos 5:12
51. Lucas 1:28 (inglés)
52. Lucas 1:28 (griego)
53. Lucas 1:28 (latín)
54. Lucas 1:28
55. Douay-Rheims
56. A las fuentes del cristianismo, Samuel Vila, p. 105
57. Agustín, Sermón III, Salmo 34
58. Anselmo. “Opus”, p. 9
59. Aquino, “Summa Teológica”. parte 3, p. 65
60. León I, “Opus”, p. 78
61. Inocencio III, “Sermón”
62. Papa Pío IX, “Ineffabilis Deus”. pp. 491-492, 508
63. II Corintios 5:21
64. I Pedro 2:22
65. 1 Juan 3:5
66. El evangelio según Roma, James G. McCarthy, p. 161
67. Ibid, p. 156
68. Romanos 3:8
69. Hebreos 6:17-20
70. Mateo 15:6

Nota final:

Yo, Joseph Barboza, declaro que mi único anhelo es exponer la verdad encontrada en las Escrituras, sin la pretensión de atacar a los católicos o a la Iglesia Católica. Así como Dios ama a los pecadores, mientras odia el pecado, así también yo, al dialogar dentro de los parámetros de la ética con los católicos, tendré que expresar mi perspectiva a la luz de la Palabra de Dios.

Hay muchas doctrinas en las cuales coincidimos porque están ubicadas en la Biblia. Pero cuando la Iglesia Católica enseña una doctrina conflictiva con las Escrituras, yo tomo la postura de que más importa obedecer a Dios que a los hombres.

Los hispanos que viven en los Estados Unidos necesitan vivenciar una religión que tenga un único compromiso: permitir que la Palabra de Dios prevalezca sobre las tradiciones y dogmas de hombres. Solamente así los millones de hispanos que se arrastran en los vicios, atrapados en los engaños de nuestros antepasados, podrán ser verdaderamente libres.

El Escudo de la Fe
Vol. 13 No. 2

 

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2 Responses to “¿La virginidad perpetua de María?”

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  1. Verdaderamente existen mas evidencias que niegan la virginidad perpetua de Maria, que los razonamientos católicos por defenderla.

    Si bien Maria es digna de respeto y admiración por su santidad, no significa que debamos adorarla o darle un status que la biblia no le otorga, ya que solamente existe un mediador entre Dios y los hombres. JESUS.

  2. Javier Cruz says:

    Excelente estudio. Ruego a Dios, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo, que el magistral texto sea ocupado para que el Espíritu Santo redarguya el corazón de cualquier católico que lo lea, y que sean llevados a la Escritura a fin de que constaten, por sí mismos, que no hay más intercesor que Aquél inmolado por el Padre para el perdón de pecados.

    Curiosamente no hay algún comentario “mariano”. Ciertamente es difícil defender lo indefendible…

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