Lejos de mi dulce hogar, vagaba yo sin Dios,
A través de tierra y mar, sin esperanza y paz;
Mas el tierno Salvador, viendome en aflicción,
Por su infinito amor me levantó.
Su grande amor, me levantó,
De densa obscuridad me libertó;
Su grande amor, me levantó,
De densa oscuridad me libertó.
Todo entrego a mi Jesús, siempre le seguiré;
He tomado ya la cruz y el mundo atrás dejé.
Tan excelso y grande amor requiere la canción.
Y el servicio fiel de cada corazón.
Ven a él, ¡oh! pecador, no te rechazará;
Con ternura el buen Pastor hoy te recibirá;
Tus pecados borrará, gozo tendrás sin par,
Gracia y fuerza te dará para triunfar
Comentarios
urgente
SALUDOS MONTERREY N.L MEXICO
Añadir nuevo comentario