Suicidio: Una supuesta solución para muchos

Todos nosotros, hoy en día, estamos ante una sociedad en la que los problemas van en aumento y las soluciones ante dichos problemas no son fáciles, la gente está tomando caminos diferentes y equivocados, “caminos que les parecen derechos, pero su fin es camino de muerte” (Proverbios 14:12). Una de estas supuestas soluciones que la gente encuentra para sus problemas es el suicidio.

VIVIENDO EN EL POZO DE LA DESESPERACIÓN

El salmista David nos habla de que en ocasiones nosotros como personas nos sentimos como en un “pozo de desesperación o como en un lodo cenagoso” (Salmo 40:2), producto de problemas o pecados en nuestra vida.

Lo difícil en nuestros días es que cada vez más personas se encuentran en esta situación desesperada y por no hallar ayuda o comprensión, tienden a buscar una supuesta solución en el suicidio.

El suicidio es un acto en el cual deliberadamente se quita la propia vida. Es la muerte autoinflingida intencionalmente. Es la salida a una crisis o problema que causa sufrimiento a la persona (por ejemplo: desesperación, necesidades insatisfechas, desesperanza, soledad, falta de alternativas, necesidad de escapar de algo, frustración, etc.). La persona no busca autoagredirse, sino una salida a sus dificultades, una posibilidad de escapar, porque no soporta lo que está viviendo y/o no encuentra otra alternativa.

En Estados Unidos, 30.000 de las muertes ocurridas se deben al suicidio, mientras que los intentos se multiplican 10 veces más. En las mujeres hay 4 veces más intentos de suicidio que en los hombres, mientras que en los hombres hay 3 veces más suicidios consumados. ¡Estos son datos terribles! ¡Hay muchas personas intentando suicidarse!

En contraste, con todos estos datos, los verdaderos cristianos hemos recibido el perdón de nuestros pecados; por la gracia de Dios, se nos han dado muchas bendiciones espirituales; tenemos ahora un propósito hermoso por el cual vivir; estamos caminando en comunión con el Dios Todopoderoso y por consecuencia tenemos vidas llenas de su paz, de su amor; y estamos tan alejados del concepto suicidio que, en ocasiones, no nos percatamos de los estragos que este mal está realizando en muchas vidas y familias a lo largo de todo el mundo. Lo peor de todo es que podemos aún, estar conviviendo con alguien que está teniendo ideas suicidas y no nos percatamos de ello.

VIVIENDO CON VIDAS DESTRUIDAS Y SIN PROPÓSITO

La Biblia es clara en enseñar que el Señor Jesucristo quiere darnos una vida abundante, una vida hermosa y con propósito la cual debe estar experimentando cada hijo de Dios, pero en ese mismo versículo (Juan 10:10) se nos recuerda que hay un enemigo de las almas que sólo viene para “robar, matar y destruir”.

Nunca debemos olvidar esto: el diablo está muy ocupado en robarse nuestra paz, nuestro gozo y nuestra felicidad, él quiere destruir las vidas de las personas y literalmente matarles.

Es interesante, pero parecería ser que las palabras del Señor Jesucristo describen muy bien la vida de una persona que intenta suicidarse: Una persona a la cual se le ha robado la felicidad, el amor y la paz que sólo da Jesucristo; una persona con una vida arruinada por el pecado y los problemas, una persona con una vida triste y sin propósito alguno, desafortunadamente… es persona que va a considerar, en cierto momento, la posibilidad de salir de esa vida destruida y triste, por la puerta del suicidio.

Si podemos reflexionar en algunas de las causas del suicidio vamos a darnos cuenta que el diablo está logrando su obra de devastación en la vida de muchas personas, he aquí, algunas de las principales causas de suicidio:

Los motivos para quitarse la vida puede ser cualquiera que produzca un deseo de acabar con un estado emocional doloroso e interminable. Hay tres aspectos que por lo regular preceden al acto: un período de tensión prolongada; una sensación de estar abrumado por las presiones y las cosas que deben hacer; y una sensación de impotencia, de que no se tiene control sobre el destino.

Las conductas suicidas pueden acompañar a muchos trastornos emocionales como la depresión, la esquizofrenia y el trastorno bipolar. Más del 90% de todos los suicidios se relacionan con trastornos emocionales u otras enfermedades siquiátricas. Las conductas suicidas a menudo ocurren también, como respuesta a una situación que la persona ve como abrumadora, tales como el aislamiento social, la muerte de un ser querido, un trauma emocional, enfermedades físicas graves, el envejecimiento, el desempleo o los problemas económicos, los sentimientos de culpa, y la dependencia de las drogas o el alcohol.

Es muy doloroso que el suicidio entre los adolescentes ha tenido un aumento dramático . Cada año miles de adolescentes se suicidan en los Estados Unidos. En este país, el suicidio es la tercera causa de muerte más frecuente para los jóvenes de entre 15 y 24 años de edad, y la sexta causa de muerte para los de entre 5 y 14 años. También en Argentina representa el 10% de muertes en la adolescencia. Es la tercera causa de muerte. La primera son los accidentes y la segunda los actos de violencia.

El adolescente además de vivir su crisis interna, vive un mundo  que parece recrear más la muerte que la vida, el desprecio del hombre por el hombre se ha hecho más manifiesto: genocidio, etnocidio, el aumento de criminalidad, etc., en el llamado primer mundo con la deshumanización y en el tercer mundo con la injusticia social, promoviendo, entonces conductas suicidas de ahí el alto impacto acerca de la conciencia social que produce sujetos intolerantes y con grandes vacíos.

Además los pensamientos o expresiones suicidas o comportamiento destructivo se manifiestan en los jóvenes con una conducta antisocial y la ingerencia de alcohol o drogas, trastornos de conducta o dependencia, son comunes los deseos de irse de la casa, el sentimiento de no ser comprendido o aprobado, inquietud, malhumor y agresividad. Son probables las dificultades escolares, se vuelven muy emocionales con especial sensibilidad hacia el rechazo en las relaciones amorosas.

En este caso, los adolescentes experimentan fuertes sentimientos de estrés, confusión, dudas sobre sí mismos, presión para lograr éxito, incertidumbre financiera y otros miedos mientras van creciendo. Para algunos adolescentes el divorcio, la formación de una nueva familia con padrastros y hermanastros o las mudanzas a otras nuevas comunidades pueden perturbarlos e intensificarles las dudas acerca de sí mismos. En algunos casos, el suicidio aparenta ser una “solución”.

Asimismo en la población anciana se presenta una alta incidencia de suicidio. La soledad es la razón que más comúnmente lleva a los ancianos a la decisión de terminar con su vida. Otros factores que aumentan el riesgo de suicidio son: la depresión, el abuso de alcohol, la reciente muerte del cónyuge, una enfermedad crónica o dolor físico, entre otros.

Es muy impactante ver la evidencia palpable de que la gente, al desechar a Dios y a su Santa Palabra, ha escogido un camino de tristeza y desolación. El modelo que nos ha dado este mundo para vivir, formar nuestro matrimonio y llevar a nuestra familia, ha demostrado muy claramente que no sirve y que está llevando a muchas personas a tener una vida destruida y sin propósito. (Romanos 1:21-32)

VIVIENDO LA VIDA NUEVA QUE DA CRISTO

Es muy comprensible, humanamente hablando, que una persona que no tiene a Cristo como su Señor y Salvador, y que está sumida en tantos problemas busque una solución no adecuada como lo es el suicidio. Ellos no saben o no están considerando verdades hermosas de la Palabra de Dios, como las que nosotros ya conocemos.

Honestamente hablando, sólo Jesucristo obrando en la vida puede dar verdaderas soluciones a nuestros problemas, transformarnos, darnos una vida llena de paz y con un propósito definido. (2ª. Corintios 5:17)

Los cristianos no pensamos en el suicidio porque amamos a Dios, amamos y valoramos la vida que él nos da, la salud, la oportunidad de ver la luz de un nuevo día; amamos y valoramos la familia que tenemos, los amigos, los hermanos en la fe, nuestra iglesia, en fin tenemos tantos motivos por los cuales vivir, que nunca es una opción el suicidio.

Además conocemos y creemos verdades espirituales y eternas como las siguientes:

  • Somos el objeto del amor de Dios, él nos ama tanto que ha dado a su Hijo por nosotros. Somos muy amados por el Todopoderoso (Juan 3:16; Romanos 5:8)
  • Somos importantes para Dios, ya que Cristo estuvo dispuesto a dejar su trono de gloria y venir a buscarnos. Somos muy valiosos para nuestro Padre celestial (Lucas 19:10; Filipenses 2:5- 8)
  • Tenemos las promesas del Señor acerca de tener vidas bienaventuradas, es decir, plenamente dichosas y felices. Si confiamos en él y guardamos su Palabra, él nos promete dicha plena. Sabemos cómo ser felices porque tenemos el manual de la vida y de la familia: La Biblia (Salmo 1:1-3; 112:1-2; 119:1)
  • Definitivamente, no estamos solos; Dios está con nosotros y nos capacita para enfrentar cualquier problema por muy grande que éste sea (Romanos 8:31-32). Él es nuestro Protector, nuestro Amparo y Fortaleza, nuestro pronto auxilio en las tribulaciones (Salmo 32:7; 46:1). Estamos seguros no importando las circunstancias, ya que el mismo Creador del cielo y de la tierra cuida de nosotros. Cuando Dios está al control siempre hay seguridad.
  • Dios mismo quiere llevar nuestras cargas y darnos una tranquilidad y una paz sobrenatural. La gran noticia de la Santa Palabra de Dios es que NOSOTROS NO TENEMOS QUE CARGAR CON NUESTROS PECADOS Y PROBLEMAS, POR QUE CRISTO PUEDE Y QUIERE LLEVARLOS Y DARNOS PAZ Y DESCANSO.

“Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar” Mateo 11:28.

Los cristianos hemos encontrado la verdadera y única solución a todos nuestros problemas emocionales y espirituales, por eso amamos y disfrutamos la vida, cada día, y hasta el último momento que Dios nos permita vivir sobre esta tierra disfrutaremos de tener tan grande bendición. Por eso debemos ser personas con un corazón más compasivo y compartir a todos los seres humanos del amor de Jesucristo por ellos, cada persona necesita oír del amor de Dios, somos los responsables de llevar ese mensaje de salvación a la vida de las personas que están sumidas en problemas y considerando suicidarse porque no tienen un propósito para vivir.

El único que puede sacar a la gente de ese “pozo de la desesperación, del lodo cenagoso” es nuestro Dios, él puede enderezar los pasos de cada persona y darle un nuevo motivo de vivir y ser feliz (Salmo 40:1-4).

Como cristianos verdaderos, tomemos conciencia del gran problema que se está propagando en nuestra sociedad (el suicidio) y hagamos lo que tenemos que hacer, ser testigos de Aquel que puede llevar todas las cargas de las personas, sacarlas de ese pozo de desesperación y darles una vida abundante y llena de paz; embajadores de Aquel que ha pagado nuestros pecados en la cruz para liberarnos de la esclavitud del pecado y de esa vida sumida en la infelicidad. Seamos heraldos del mensaje del Rey, compartamos la verdadera solución a los graves problemas de la gente. Seamos testigos de Cristo.

Tribuna Bautista Bíblica
Año 7 #20

 

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7 Responses to “Suicidio: Una supuesta solución para muchos”

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  1. jorge says:

    Hola a todos , quiero suicidarme pero eso sera destrozar a mis padres a mis hermanos …no soporto mi vida . IMPOTENCIA

  2. RICARDO says:

    Hola Jorge, si sigues vivo, dejame decirte que yo he tenido varias veces esa idea y algunas veces a punto de ejecutarla y Dios me puso gente en el camino!, soy salvo, pero vivi 10 años en un pozo de dolor mucho dolor y mucha ira, tristeza, amargura, desolacion y desesperacion; incluso renegue de Dios. Las razones y porques, no vienen al caso. Pero no debes hacerlo, aunque llegue a ser una idea atractiva: si eres salvo -Dios se entristece mucho, y si no lo eres -deja que se acerque a tu Vida.

    Hay algo seguro: A Dios no le agrada que estes asi!, se puede decir que le duele o entristece y desea ayudarte, solo dejate ayudar!!. Porque El es el mejor doctor del alma. Deja que el tiempo, la oracion, el amor (siempre pone alguien en tu camino:amigos,hermanos,padres), el compañerismo, leer la biblia, ir a la iglesia te ayude. Llorar o gritar ayuda al cuerpo.No maldigas, ni reniegues – no tiene caso y solo te pone peor. Platica con El como te sientes.

    Pide que restaure tu corazon, tranquilize tus pensamientos y te de un motivo para vivir. Y veras que pasa.

  3. kiki says:

    Me siento muy triste , abandonada, desesperada, quebré económicamente, solo tengo deudas y lo peor por causa de terceros, hé pensado también en el suicidio, ya lo hé intentado sin resultado alguno. no encuentro salida ni soluciones a nada, me desesperan con llamadas, cartas, amenazas, reportes y de todo te cobran con manera q te estresan y desesperan cierran y nublan tu juicio. no sé que hacer.

    • juan carlos says:

      kiki, te entiendo por que yo pase por lo mismo, entiendo que sea recibir llamadas, cobros y personas que te buscan, pero lo peor es no saber que decirles, y para mayor dolor saber que por culpa de otros caiste en quiebra, y que rabia no saber como ir a cobrarles, pues hasta a ellos les va mal, etc.etc.
      un consejo de hermano, contactar los que te cobran y claramente decirles los que te paso, sin inventar nada.
      y a los que te deben, si te dan la cara, tambien, sin odio ni amargura. y si te pueden pagar lo haran y los que no perdonalos.
      despues de esto va a tu altar y ponle la situacion al Senor, de ese momento en adelante ya el sabra ue hacer.
      recuerda: ….Y perdónanos nuestros pecados, porque también nosotros perdonamos a todos los que nos deben.

  4. christian says:

    Tranquila kiki, no hay mal que dure 100 años. Ciertamente confiazte en terceras personas que hoy te tienen pésimamente mal económicamente, pero hoy te invito a confiar en Dios, el dijo “echa sobre mi tu carga que yo te la llevare” si bien Dios no te hará llover oro del cielo para pagar tus deudas, pero si te dará paz, inteligencia y te dara los medios para hacerlo, tan solo deposita tu fe en Jesús, el autor y consumador de la fe y veras tus problemas cambiar. El quitarte la vida solamente traera más problemas, a ti porque te iras a un lugar al cual a nadie le gustaría estar, esto es el infierno, y ahí seguirás sufriendo por toda la eternidad y sin remedio; y a tus seres queridos, porque ya no estarás con ellos y les harás falta. Hoy es tiempo de tomar una decisión, elige vivir y entrega tu vida a Jesús y veras como cambiara tu vida para bien y para siempre!!

  5. Gabriel says:

    Sinceramente yo también pensé en el suicidio, so soy católico, tenia esposa hijo y una hija pero ella me abandono, por mi culpa, la fui infiel y por ese camino esta por nacer un BB, ella se entero y se fue de mi, la verdad que estoy arrepentido, los extraño mucho a mi familia, me acerco a DIOS, y me vuelvo a acordar de ellos y me invade la tristeza y pensamientos malos

  6. Ricardo Rosales says:

    Ok, Interesante articulo, solo que no vi el planteamiento de un cristiano que acaricia la idea del suicidio o que lo logra consumar. Lei una nota de 3 pastores que se suicidaron en diferentes estados en E.E.U.U., Entonces, si Dios puede curar el cuerpo humano no?, y si permite estos hechos, sera por disciplina? Porque se permitiria estos hechos?

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