Mateo 5:4
Intro.
Al dirigirnos a las páginas de la Palabra de Dios hallaremos frecuentes referencias a aquellos sobre los cuales la carga de la vida aprieta tan pesadamente que dan lugar a las lágrimas. Habrá muchas ocasiones en esta vida cuando no se puede menos que llorar. El llorar no es un signo de debilidad o flaqueza.
I. Las fuentes de las lágrimas.
A. Hay lágrimas de duelo.
1. Juan 11:31-35 La muerte de Lázaro.
2. Hechos 8:1-2 Esteban.
3. I Sam. 30:3-4
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