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Emociones

Pobre de mí

Muchos creyentes andan abatidos por causa de sus angustias. Es lamentable que algunos pasen la vida lamentándose. “Pobre de mí, pobre de mí”. Ellos son víctimas de injusticias. Parece que todos los demás son más afortunados.

Estamos todos afectados en parte por esta enfermedad, no todos tan gravemente. Antes de ofrecer la solución, quiero hacer mención de algunos de los resultados negativos de lamentar de sí mismo. La medicina siempre es más aceptable si estamos conscientes de la gravedad de la enfermedad.

Desilusiones

En la vida hay muchas desilusiones. Una desilusion es la pérdida de una ilusión. Según el diccionario, una ilusión es el “error de los sentimientos o del entendimiento que nos hace tomar las apariencias por realidades”. Una desilusión es lo que sucede cuando lo que esperamos fracasa en materializarse.

Creyentes bajoneados

Aunque la palabra “bajoneado” no aparece en el diccionario, la realidad de la experiencia aparece demasiado a menudo entre los creyentes. El síntoma más común es una pérdida de apetito para las cosas de Dios.

La Estabilidad Emocional

"Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio". I Timoteo 1:7

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