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Disciplina

Guardado por la discreción

“Cuando la sabiduría entrare en tu corazón, y la ciencia fuere grata a tu alma, la discreción te guardará; te preservará la inteligencia, para librarte del mal camino, de los hombres que hablan perversidades, que dejan los caminos derechos, para andar por sendas tenebrosas; que se alegran haciendo el mal, que se huelgan en las perversidades del vicio; cuyas veredas son torcidas, y torcidos sus caminos” (Proverbios 2:10-15).

Bienaventurado aquel que tiene convicciones

Convicciones son creencias firmes. Lo de bueno de tener convicciones es que sirven para dar dirección a su vida. Santiago habla de aquel hombre que duda. El dice que “es semejante a la onda del mar, que es arrastrada por el viento y echada de una parta a otra” (Santiago 1:6). Siendo que estoy un poco alejado del mar, yo puedo comprender mejor lo que él dice pensando de las muchas veces que he visto una bolsa de nylon vacía en una ruta. El viento de cada auto que pasa la lleva de aquí para allá. A veces es llevada alto y despacito y baja para ser llevada otra vez.

El poder de la palabra escrita

La palabra escrita ha tenido gran influencia sobre la historia de la humanidad. Algunos historiadores dividen la historia de la humanidad en "antes de Gutenberg" y "después de Gutenberg." Gutenberg fue el inventor de la imprenta. Junto con su invención vino la producción y venta de libros. Otros inventos de esta índole son la maquina de escribir y, más recientemente, la computadora.

Bienaventurado el que lee

En el libro de Apocalipsis (1:3) está la promesa de bendición para aquel que lee. Tal vez la promesa es más bien para los que leen el libro de Apocalipsis, pero hay un sin número de buenos resultados de la lectura. El no saber leer es un gran impedimento. Es por eso que uno de los primeros y más grandes esfuerzos en los colegios es enseñar a los niños a leer. Lo demás de su educación depende en gran parte en su habilidad de leer.

Cuesta entender aquel que dice, "A mí no me gusta leer." Sería casi igual a decir "A mí no me importa saber más de nada." Tal vez sería un poco más fácil entender a aquel que dice, "A mí no me gusta estudiar." Esto si requiere un poco más de esfuerzo mental. Exige que la mente busque información y la ponga en su debido orden.

La pobreza de los que no oran

Orad sin cesar. I Tesalonicenses 5:17

Se puede entender un incrédulo que no ora pero un creyente que no ora es un enigma. Es algo que es difícil de entender o explicar.

¿Un hijo de Dios que no habla con su padre?
¿Un creyente que es un incrédulo cuando llega a la oración?
¿Un hermano en Cristo que habla con los hermanos pero no habla con su Padre?
¿Cómo llegó a ser salvo sin orar?

El creyente bajo el yugo de Cristo

“Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar. Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas;  porque mi yugo es fácil, y ligera mi carga”.  Mateo 11:28-30

Muchos se oponen al pensamiento de someterse.  Ellos no tienen problemas con las palabras de Cristo cuando dijo, “Si el Hijo os libertare, seréis verdaderamente libres”.  Juan 8:36.  Ellos no entienden como uno puede ser libre y, a su vez someterse al yugo de Cristo.

"Es aburrido ir a la iglesia"

A veces se escucha a la gente decir, "Es aburrido ir a la iglesia." Puede ser que tengan razón. Debemos preguntar "¿Por qué es aburrido ir a la iglesia? ¿Es por culpa de la iglesia o por culpa de la gente?"

Puede ser por culpa de la iglesia si lo que la iglesia ofrece es una sucesión monótona de vana repetición. Hay iglesias que usan un almanaque litúrgico con algunas variaciones de un domingo al otro. Es siempre la vana repetición de oraciones memorizadas como el “Padre nuestro...” y “Ave María”.

Creyentes con convicciones

Si alguien ha experimentado una sacudida eléctrica, no hace falta advertirle que es peligroso tocar un cable pelado.  El ya está convencido que no le conviene hacerlo.  Así son las convicciones.  Son creencias firmes.  Es una creencia que no vamos a abandonar fácilmente.

Un creyente con convicciones no es fácilmente engañado.  El no toma decisiones ligeramente.  El no lucha tanto con la tentación porque tiene convicciones en contra de la inmoralidad.

Un Cristianismo Disminuido

Hay muchos que prefieren un cristianismo disminuido.  Es una versión abreviada del original.  Es ser un cristiano enano.  Por eso, es un cristianismo atrofiado porque ha sido adaptado a la naturaleza carnal del hombre.  Lo que los hombres encuentran desagradable y fastidioso ha sido eliminado.  Resulta en una vida a la cual uno puede adaptarse fácilmente y que demanda pocos sacrificios.  Muchas veces tenemos la misma actitud hacía el cristianismo que tenemos en cuanto a la compra de mercadería; la mejor calidad y cantidad al menor precio.  No es el cristianismo del Nuevo Testamento.  No es

No menosprecies la disciplina del Señor

¿Qué pasa con el creyente que se aleja del Señor?

Por el Pastor Scott Brackett

Muchas veces un hermano me ha preguntado, ¿pastor, si una persona viene a la iglesia, se bautiza y está bien por un tiempo, sirviendo a Dios en la iglesia pero después se aleja del Señor, qué pasa con esa persona? ¿Irá al cielo?

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