La Iglesia

¿Tu Iglesia Te Importa?

Por Russell George

No es una gran sorpresa que hay gente en el barrio de cada iglesia evangélica que aborrecen a la iglesia. Ellos estarían contentos de ver la iglesia cerrar sus puertas para siempre. Hay otros que son indiferentes. No asisten a la iglesia pero no están en contra tampoco. Otros hablan bien de la iglesia. No la asisten pero piensan que la iglesia va a tener una buena influencia y que servirá para mejorar el barrio. Debemos procurar que la iglesia tenga un buen testimonio en el barrio pero, a su vez, no tenemos que afligirnos si hay algunos que hablan mal de ella. No importa cuan buena es la iglesia, algunos van a hablar mal de ella.  Leer más »

El pastor nuevo testamentario - 1 Ti. 3:1-7

El objetivo de este capítulo es de dar direcciones sobre las calificaciones y deberes de los oficiales de la iglesia cristiana. Como es evidente que Timoteo era de ser parcialmente empleado en el apuntamiento de oficiales apropiados para la iglesia en Efeso, y como las clases de oficiales referidos aquí eran de ser permanentes en la iglesia, era importante que una declaración complete sea puesta en un registro, por la influencia de la inspiración, respetando a sus calificaciones y deberes.

En acuerdo con la Biblia, los términos obispo, anciano, y pastor se refieren a la misma oficina – Hch. 20:17, 28, 29; Tito 1:5-9 Filipenses 1:1 da el contenido de una iglesia Nueva Testamentaria: santos, obispos, y diáconos.  Leer más »

El ministro - II Timoteo 2

II Timoteo 2

Pablo le da a Timoteo siete retratos de lo que la vida de un ministro consiste. Pablo exhorta a Timoteo, sabiendo que un pastor necesita una doble porción de la gracia de Dios para seguir adelante.

El ministro es mayordomo – 2 Ti. 2:1-2

  • El ministerio no es para él, sino él para el ministerio.
  • El ministro es mayordomo del tesoro espiritual que ha sido puesto a su encargo.
  • Tiene responsabilidad de guardar el depósito e invertirlo en las vidas de otros.
  • Necesita gracia para enseñar la Palabra – 1 Co. 15:10; 1 Ti. 3:2; 2 Ti. 2:24
  • Necesita gracia para estudiar la Palabra – 1 Co. 3:10-23; Pr. 2:1-10; 3:13-15

El ministro es soldado – 2 Ti. 3:3-4, 8-13

  • Pablo da una descripción en como ser un buen soldado.
  • Sufre penalidades – v. 3; Ef. 6:10
  • La gente piensa que es trabajo fácil, para perezosos.
  • No se enreda en los negocios de la vida – v. 4
  • Debe tener cuidado de eso que lo quita de los negocios de la iglesia.
  • Magnifica a Jesucristo vs. 8-9; He. 2:10; Sal. 147:15; Hch. 12:24
  • Piensa de todo el ejército – v. 10
  • Los escogidos – 2 Ts. 2:13-14
  • Confía en su Capitán – vs. 11-13; l Jn. 5:4; Ro. 6
  • No quiere perder su recompensa – Mt. 10:33
  • Aunque fuéramos infieles, Él permanece fiel – v. 13
  • J. Hudson Taylor dijo; “No es porque tratamos de ser fieles, sino que miramos al que es fiel, que nos da la victoria”.

El ministro es atleta – 2a Ti. 2:5

  • Pablo usa la ilustración del deporte, porque los romanos y los griegos le ponían mucho énfasis.
  • Pablo le amonesta a que obedezca las reglas para ganar sin perder su corona. 1 Ti. 4:7-8
  • Los atletas de estos días debían ser ciudadanos.
  • Los atletas debían tener buen nombre entre la comunidad.
  • Los atletas seguían ciertas normas – si fallaban en una, aunque ganaran, les quitaban la corona (trofeo).
  • La lucha del siervo de Dios debe ser hecha para honra y gloria de Dios – no para tener fama entre el hombre. 1 Co. 10:31; Mt. 5:16

El ministro es labrador – 2 Ti. 2:6-7

  • Debe trabajar – Pr. 24:30-34
  • Necesita paciencia – Stg. 5:7
  • Debe participar de los frutos – 2:6; 1 Co. 9:7-14; 1 Ti. 5:18

El ministro es obrero – 2 Ti. 2:14-18

  • Aprobado – no uno de vergüenza
  • Estudia y aplica a su propia vida
  • No malgasta su tiempo
  • Se opone a falsa doctrina
  • Martín Lutero dijo; “El estudio, la oración y los sufrimientos hacen un pastor”.

El ministro es utensilio - 2 Ti. 2:19-22

  • Hay que limpiarse – Nm. 16:5; Ef. 1:4
  • Hay utensilios de honra y de deshonra – 1 Ti. 6:11-12

El ministro es siervo – 2 Ti. 2:23-26

  • Es esclavo de Cristo (voluntariamente) Ro. 1:1; Fil. 1:1; Ro. 6:16

Autor desconocido  Leer más »

Disciplina bíblica en la iglesia local - Mat. 18:15-17

Mat. 18:15-17

Introducción:

No son muchos los que comprenden plenamente la autoridad que la iglesia tiene sobre sus vidas. Ser miembro de una iglesia es visto, muchas veces, de una manera floja por aquellos que no ven su necesidad de adherir a pauta de conducta bíblica. Dios ha dado a la iglesia la autoridad de disciplinar a sus miembros cuando se viola la pauta.

Considere tres avenidas de pensamiento en cuanto a este asunto:

  1. Las personas que se han de disciplinar
  2. El proceso de la disciplina
  3. El propósito de la disciplina
  1. Las personas que se han de disciplinar
    La Biblia señala por lo menos cuatro categorías de personas que la iglesia ha de disciplinar.
    1. La persona que comete un mal contra un hermano. (Mat. 18:15-17)
    2. La persona culpable de inmoralidad. (1 Cor. 5:1, 13)
    3. La persona que es culpable de conducta escandalosa. (2 Tes. 3:6)
      Este principio abarca una ancha escala de problemas de conducta que pudieran dañar la iglesia.
      1. El entremetido en lo ajeno que no quiere trabajar. (2 Tes. 3:10, 11)
      2. Aquellos que consistentemente desobedecen la Palabra. (2 Tes. 3:14)
      3. Aquellos que son ociosos (1 Tes. 5:14)
      4. El fornicario, el avaro, el idólatra, el maldiciente, el borracho, y el ladrón. (1 Cor. 5:11)
    4. La persona que es culpable de herejía (1 Tim. 6:3-5; Tito 3:10, 11)
  2. El proceso de la disciplina
    La Biblia nos instruye en cuanto al proceso de administrar la disciplina en la iglesia
    1. La confrontación por el hermano perjudicado o por la primera persona que supo del problema. (Mat. 18:15; Gal. 6:1)
    2. Si fracasa la confrontación privada, un testigo o testigos son llevados ante el perjudicador para confirmar el asunto o asistir en efectuar el arrepentimiento del perjudicador. (Mat. 18:16)
    3. Si el perjudicador rehúsa arrepentirse, el asunto se presenta ante la iglesia congregada. (Mat. 18:17; 1 Tes. 5:14)
    4. Si el perjudicador, siendo disciplinado, rechaza la reprimenda de la iglesia, se le debe ex comunicar de la comunión de la iglesia. (Mat. 18:17; 1 Cor. 5:4, 13; Tito 3:10; 2 Tes. 3:6-15)
  3. El propósito de la disciplina
    Hay dos propósitos para la disciplina
    1. Para el bien de la iglesia
      1. Para proteger a la iglesia del contagio del pecado de la persona disciplinada. (1 Cor. 5:6)
        Si se le permite continuar en el pecado, puede tentar a otros en la iglesia.
      2. Para proteger a la iglesia de las doctrinas falsas. (1 Tim. 3:15; Judas 3,4)
      3. Para proveer una advertencia a otros (1 Tim. 5:20; Hch. 5:11)
      4. Para proteger el testimonio de la iglesia
    2. Para el bien de la persona disciplinada.
      1. El propósito es la restauración (Heb. 12:5-11; Gal. 6:1)
        • Ilustración: El fornicario de 1 Cor. 5, se arrepintió y fue restaurado a la comunión de la iglesia (2 Cor. 2:4-8)
      2. El propósito es para salvarle de la muerte física, la cual vendría, como juicio, si continuara en su pecado (San. 5:19-20)

Conclusion

La tendencia humana de aquellos que se disciplinan es de rebelarse, pero deben someterse humildemente a la disciplina y arrepentirse. Todos debemos ser advertidos y debemos respetar la autoridad de la iglesia local.  Leer más »

Conceptos erróneos en cuanto a la iglesia local

Es loable intentar tener una iglesia que queda fiel a la doctrina y práctica de la iglesia primitiva. Es por eso que estudiamos el Nuevo Testamento para saber lo que debe ser nuestra enseñanza y la administración de la iglesia. En su celo por ser bíblico, algunos prohiben prácticas y provisiones que no están nombradas en la Biblia.

A veces hay hermanos que dicen que la iglesia no debe tener un edificio porque no leemos que las iglesias del Nuevo Testamento tenían edificios. Ellos citan Hechos 7:48-50. “Si bien el Altísimo no habita en templos hechos de mano, como dice el profeta: El cielo es mi trono, Y la tierra el estrado de mis pies. ¿Qué casa me edificaréis? dice el Señor; ¿O cuál es el lugar de mi reposo? ¿No hizo mi mano todas estas cosas?”  Leer más »