Razones Escriturales del porqué el ritmo rockero es pecaminoso en cualquier forma

“Pero hubo también falsos profetas entre el pueblo, como habrá entre vosotros falsos maestros, que introducirán encubiertamente herejías destructoras…Y muchos seguirán sus disoluciones, por causa de los cuales el camino de la verdad será blasfemado, y por avaricia harán mercadería de vosotros…” (II Pedro 2:1-3)

La música en sí es un lenguaje que da un mensaje. Por tanto, aquellos que cantan y tocan son maestros.

Definición del “ritmo rockero”:

El “ritmo rockero” es ritmo dominante y repetitivo fuera de ritmo (offbeat) que compite en importancia con la melodía, distrayendo así al escucha de las palabras del cántico. Por ende, los mensajes contradictorios de los ritmos, las palabras, la melodía, el estilo de la presentación y la apariencia de los músicos, todos crean una confusión en la mente, voluntad y emoción del escucha, lo que los lleva a cuestionar las normas morales absolutas de Dios.

El ritmo rockero engaña a la juventud a violar el 5to mandamiento

El 5to. mandamiento dice: “Honra a tu padre y a tu madre, para que tus días se alarguen en la tierra que Jehová tu Dios te da” (Éxodo 20:12).

El Nuevo Testamento reafirma este mandamiento: “Honra a tu padre y a tu madre, que es el primer mandamiento con promesa; para que te vaya bien, y seas de larga vida sobre la tierra” (Ef. 6:2-3).

No hay duda que muchos padres están opuestos al “ritmo rockero”. Por lo tanto, aquellos que promueven el “ritmo rockero” están causando que jóvenes no honren a sus padres y a sus madres.

Testimonios

Primer testimonio de cómo el “ritmo rockero” causó a un hijo a no honrar a sus padres:

Hace como cuatro años, nuestra iglesia tuvo un nuevo pastor de jóvenes. Él empezó a traer el “rock cristiano” a las reuniones y actividades juveniles. Él me animó a conseguir cierto cassette, lo cual hice, aun cuando mis padres me lo prohibían.

Por razón de que yo era educado en casa, el grupo de jóvenes era la única influencia fuera de mi casa; pero esa influencia fue suficiente para causarme ser rebelde y arruinar mi vida por los próximos cuatro años.

Pronto comencé a escuchar música secular del “rock suave” (soft rock), ¿Y esto que tiene de malo? Hasta tiene el ritmo menos marcado que la misma música cristiana. Si solamente hubiese sabido cuán mentiroso es Satanás, me hubiese ahorrado muchos dolores de cabeza.

Hace como siete meses, en la Fiesta de Fin de Año de una emisora cristiana, por primera vez escuché el “rap cristiano”. Antes de esa fecha, yo no escuchaba el “rap”, pero después de escucharlo en aquella emisora empecé a justificarme que el ritmo “rapero” no debía ser tan malo puesto que los cristianos también lo escuchaban y parecía que no les perjudicaba.

Esto me llevó a envolverme en todo tipo de hábitos inmorales y actividades ilegales; también estuve plagado de pensamientos violentos e impíos.

Tiempo después me di cuenta de mi error y empecé a tomar pasos decisivos para ganar el territorio cedido a Satanás, y por primera vez en muchos años, tengo completa libertad de la influencia de esta música.
—Tim Love, 18 años de edad, Washington

Segundo testimonio de cómo el “ritmo rockero” lleva a jóvenes a violar el 5to. mandamiento:

Nunca me había envuelto en la música “rock” ni en el “rock suave” (soft rock), pero últimamente mis normas del tipo de música que escucho han caído.

A nuestra familia le regalaron dos cassettes de música hace un tiempo; estos no son tan “rockeros”, pero sí el ritmo está fuera de ritmo o de balance. A mi me encantaron esos cassettes, y cuando mi madre me dijo que a ella no le gustaban, me puso a la defensiva.

“Ahora me doy cuenta que aunque esos cassettes no tuvieran ningún problema con el ritmo, si a mi madre no le gustaran, sería incorrecto que yo los escuche”.
—Lauel Auble, 14 años de edad, Florida

Tercer testimonio de cómo el “ritmo rockero” causa que los jóvenes se rebelen contra sus padres:

Sari Ann Michell, una jovencita californiana de catorce años de edad recibió un libreto titulado, “Noticiario de quejas en contra del enemigo secreto de la iglesia”. Este libreto contiene testimonios de jóvenes de cómo el “Rock Cristiano” ha perjudicado su caminar con Dios y la relación con otros.

Después de haber leído el libreto, Sari lo envió con una carta a su pastor:

Enero 19, 1990
Pastor:
He estado orando para saber cómo expresar mis observaciones acerca de la Música Cristiana Contemporánea (MCC). Me gocé al recibir este libreto en el buzón y quiero compartirlo con Ud.; también quiero agregar mi propio testimonio a los ya expresados en este libreto.

Comencé a escuchar la MCC cuando tenía doce años. En aquel tiempo asistía a una escuela cristiana, y allí todos mis amigos escuchaban esta música. La presión era tanta que empecé a escuchar algunas de esa música.

Pronto me adicté. Parece increíble decirlo, pero esa música me hizo tener pensamientos sensuales, y el ritmo me hizo bailar como el mundo. Después de esto, comencé a escuchar la MCC todo el tiempo, y aunque a mis padres no les gustaba, logré comprar algunos cassettes.

Un día fui a la casa de mi amiga y ella tenía la radio en una emisora que tocaba música rock suave. Cuando regresé a mi casa, puse mi radio en la misma emisora. La música era igual que la MCC, excepto que creo que las palabras eran un tanto diferentes (de hecho, no le puse mucha atención a las palabras).

Ahora que miro hacia atrás, desde que empecé a escuchar esta música, empecé a dejar de tener mis devocionales personales. Cuando hacía mis tareas, escuchaba música; es más, muchas veces hice trampa en mis tareas para terminar pronto las mismas y tener más tiempo de escuchar música. Me recluía en mi cuarto para escuchar la MCC.

En este tiempo, también comencé a rebelarme en contra de mis padres, y de la rebelión de la música pasé a rebelarme en cuanto a mi vestimenta. Entonces mis padres me llevaron a un seminario juvenil. Allí escuché de cosas que nunca había oído acerca del noviazgo, matrimonio, música, amargura, amor y muchas otras cosas más.

Después del seminario, empecé a recapacitar acerca del rumbo de mi vida. Mi vida no estaba yendo como yo quería que fuese. Nuevamente fui a otro seminario y ahí me di cuenta que mi vida se estaba derrumbando y que solamente Dios podía ayudarme. Así que me rendí completamente a él.

Yo le estoy diciendo esto, no porque yo creo que la MCC es impía, sino porque SÉ que lo es-—y hay una sola manera de salirse de su influencia y ésta es: entregarle todo al Señor. Así que, por favor, no deje que este lobo se meta en la iglesia y mate a otros por su engaño.

—Sari Ann Mitchell, 16 años de edad, Stockton, California

Aun si los padres están siendo “muy estrictos” al rechazar el “ritmo rockero”, Dios espera que los hijos los obedezcan.

“…tuvimos a nuestros padres terrenales que nos disciplinaban, y los venerábamos … ciertamente por pocos días nos disciplinaban como a ellos les parecía…” (Hebreos 12:9-10).

Cómo una revista cristiana está alentando a los jóvenes a no honrar a sus padres

En la cubierta de una muy popular y respetada revista cristiana para jóvenes, aparece el título: “Canta tu Libertad”. Y en la pág. 32 de dicha revista está el siguiente artículo titulado: “Apacíguate en Casa”.

Es fácil hablar con tus padres acerca de la música ya que este tema tiende a ser un tanto crítico. Pero antes que haya problema, comunícate con tus padres acerca de la música que te gusta. Esto les hará ver a ellos que tu estilo de música es muy importante para ti.

He aquí algunas sugerencias para desarrollar el diálogo con tus padres acerca del tema de la música. Estas ideas salieron de una conversación que tuvieron tres jovencitos [en vez de la Biblia]

• No toques tu música tan fuerte que parezca que la casa se va a caer … Si eres considerado en cuanto al volumen, les estarás mostrando a tus padres que eres lo suficientemente madura para pensar en los demás [en vez de ser obediente a tus padres].
• Comparte tus intereses con tus padres, esto les hará saber cuán importante es la música para ti.
• Escoge adecuadamente los cánticos que les tocarás en casa. Lo más probable es que a tus padres les guste otro estilo de música. Para tus padres, el tratar de escuchar tu música será como tratar de escuchar un idioma extranjero. Así que escoge un cántico en el cual se entienden las palabras y tiene un mensaje claro. [¡Qué acusación para la mayoría de la música!]
• Después de escuchar un cántico con tus padres, hablen acerca del mismo… [uno de los tres jóvenes] les explica a sus padres lo que el escritor está tratando de decir en el cántico … El hablar con tus padres en cuanto a las palabras del cántico les hace ver a ellos que estás interesado en la lírica y que has pensado en cuanto al mensaje que llevan.
• Está dispuesto a oír la música de tus padres. Si ellos están dispuestos a oír tu música, es bueno ir a ellos hasta la mitad del camino.
• No tengas muchas esperanzas; lo más probable es que no los convertirás a tu música. A personas de diferentes generaciones les gusta música diferente. Tu meta es comunicarle a tus padres por qué tu música es importante para ti.

¡Qué clase de artículo!

(Observaciones acerca de este artículo)

• La referencia a “parezca que la casa se va a caer” no deja duda que estamos hablando del “ritmo rockero”.
• El escritor está al tanto que los padres no están de acuerdo con la música que sus hijos están escuchando.
• En vez de animar a los jóvenes a obedecer y a honrar a los padres, el escritor instruye a los jóvenes a reclamar sus derechos en cuanto a la música.
• Que consejo aterrador el decir: “Está dispuesto a escuchar la música de tus padres. Si tus padres están dispuestos a escuchar tu música, es bueno ir a ello hasta la mitad del camino”.
• Les animan a engañar a sus padres al decirles que: “Escojan adecuadamente los cánticos que tocarán para ellos … escojan un cántico que tenga un mensaje y palabras claras”.
• El decir que: “Generaciones diferentes tienen diferente gusto en cuanto a la música” es totalmente ignorar el “ritmo rockero”. Esta declaración ignora totalmente el verdadero significado de deferencia.
• Deferencia es limitar mi libertad para no ofender a las personas a quienes Dios me ha puesto a servir.
• La conclusión del artículo es un reto desafiante a la autoridad de los padres: “No esperemos muchos de tus padres; tal vez no los vas a convertir a tu estilo de música…Tu meta es comunicarle a tus padres por qué tu música es muy importante para ti”.

Lo que Dios quiere enseñar en Efesios 6 no es que los padres entiendan la voluntad de los hijos, sino que los hijos aprendan a obedecer y honrar a sus padres.

Cualquier joven que no lleva a cabo la instrucción de honrar a sus padres, experimentará las consecuencias de las que Dios advierte en Prov. 30:17:

“El ojo que escarnece a su padre y menosprecia la enseñanza de la madre, los cuervos de la cañada lo saquen, y lo devoren los hijos del águila”.

El “ritmo rockero” viola el mandamiento de Dios de no darle lugar al Diablo

Cuando hijos e hijas hacen caso omiso de la instrucción de sus padres al escuchar el “ritmo rockero”, son culpables del tipo de rebelión que se describe en I Samuel 15:23: “Porque como pecado de adivinación es la rebelión, y como ídolos e idolatría la obstinación…”

La rebelión se describe como el derecho de reservarme el derecho de tener la decisión final sobre algo, decidiendo tener igual voto con aquellos a quien Dios ha puesto sobre mí.

Este fue el tipo de rebelión que Satanás demostró cuando dijo, “…y seré semejante al Altísimo” (Isaías 14:14).

La adivinación envuelve el exponer a alguien al poder del control de Satanás. Y cualquiera que le da tal oportunidad al Diablo, está violando el mandamiento de Efesios 4:27: “ni deis lugar al diablo”. La palabra griega para “lugar” en este versículo se refiere a la esfera de jurisdicción. Cuando a Satanás se le da la autoridad, él la usa para controlar y destruir a aquel quien se la dio.

Cómo Satanás ganó lugar cuando un joven empezó a escuchar el ritmo rockero:

Yo comencé a escuchar la Música Cristiana Contemporánea (MCC) hace cuatro años. Pensé que la música era buena y me gustaba; pero un día estaba escuchando la emisora local cristiana y tocaron una canción que nunca había oído. La canción me gustó aunque pensé que era un poco mundana.

Y cuando el grupo que cantó aquella canción que escuché en la radio vino a mi ciudad, fui a su concierto con unos amigos. Sin embargo, yo sabía que mis padres nunca hubiesen aprobado que yo fuera a escuchar a ese grupo si hubiesen sabido qué tipo de música tocaban.

Después del concierto, le pedí a un amigo que me prestara dinero para comprar un cassette del grupo. Cuando mis padres oyeron la música me dijeron que no podía tenerlo, pero de todas formas me quedé con él. Lo escuchaba cada vez que tenía oportunidad; después compré otros cassettes de música rock “cristiana” aunque lo tenía prohibido por mis padres. Por un tiempo los escuché y después me cansé de ellos.

Más tarde, sin que mis padres lo supieran, comencé a escuchar el rock secular en su forma más suave. Más y más me gustaba el rock y después me empezó a gustar el rock más fuerte.

Después de escuchar esa estación de rock como por un año, me di cuenta que el tipo de rock que me gustaba sólo lo tocaban por las noches; así que conseguí los cassettes de algunos de los grupos que me gustaban. Entonces me di cuenta que me gustaba el rock heavy metal.

Finalmente me di cuenta del error en el que estaba y le prometí al Señor que lo iba a dejar. Sin embargo, todavía diariamente tengo luchas por escucharlo, y cada vez que lo oigo en algún lugar, soy tentado a regresar a esa vida”.

-David Brown, 16 años de edad, Arizona

El testimonio de un ex-sumo sacerdote satánico que el ritmo rockero le da lugar al Diablo:

Mi trasfondo no es uno muy bueno, pero le doy gracias y gloria a Dios por haberme rescatado de esa vida pasada. Por 9 años fui un sumo sacerdote satánico.

Permítanme decirles algo acerca de la MCC, del Rock Cristiano y de sus variaciones: el heavy metal, el black metal, la música country, el rap y la música punk.

Yo sé que no puedo juzgar a un grupo en cuanto si son o no son creyentes genuinos; pero la Biblia sí afirma que podemos conocerlos por sus frutos.

La Biblia dice que debemos ser a la semejanza de Cristo. Algunos grupos que tocan ese tipo de música, explican que hacen esto porque esa es la única manera en la cual alcanzarán a la juventud para Cristo. También afirman que debemos parecernos al mundo y usar la música del mundo para poder ganarles para Cristo a través de la Palabra de Dios. ¿Pero hasta cuándo permitirán estos cristianos ser engañados por Satanás quien es el padre de la mentira?

La Biblia dice que estamos en el mundo, pero no somos del mundo. También dice que todo aquel que se hace amigo del mundo, se constituye enemigo de Dios.

Como embajadores de Cristo, debemos representarle de la mejor manera posible. Cristo nunca cambió su apariencia, ya sea que hablara con un rico, con un rey o con un pobre.

Cuando me empecé a envolver en el ocultismo, la música tuvo una gran influencia en mí. No solamente fueron las palabras sino también la música en sí. Su efecto espiritual era el de llevarme a otro estado de conciencia.

La música y el ritmo usado en los rituales del ocultismo es la misma que ahora oigo en los “Christian Power Tracts”, en el Rock-and-roll “cristiano”, en el Rap Cristiano y en la mayoría de lo que se llama Música Cristiana Contemporánea.

Muchos jóvenes que son salvos hoy día dicen, “no puedo escuchar esta música cristiana moderna, porque cuando la escucho, me recuerda de donde he salido cuando estaba perdido. Me trae a la memoria todo; los deseos de lascivia, el amor al dinero, el sexo, el suicidio y la rebelión a la autoridad”.

Piense nada más en la lucha que estos nuevos cristianos tienen cuando tratan de diferenciar lo mundano de lo cristiano. Cuando estos nuevos cristianos escuchan lo que ahora se llama música cristiana, que se parece tanto a la del mundo, se confunden y la misma música llega a ser una piedra de tropiezo para ellos.

Normalmente, el cristiano genuino tomará lo que es bueno y dejará lo que es malo, pero esta idea de pensar no siempre funciona así con la música; porque si la música es mala, pero la letra es buena, la mayoría de los cristianos no disciernen y ambas son aceptadas juntas.

Esto no es nada nuevo, Satanás intentó la misma táctica de mezcla en el desierto cuando citó equivocadamente las Escrituras diciendo medias verdades con mentiras. El Señor reprendió a Satanás por esta táctica y le citó la Escritura de la manera correcta.

-David Pratt,
Chattanooga, Tennessee

Tercer testimonio afirmando que el ritmo rockero es satánico:

En abril de 1990, un misionero nacional afiliado a la Awana Youth Association del país de Zimbabwe en Africa, llegó por primera vez a los Estados Unidos.

Cuando escuchó la música que se tocaba en las emisoras cristianas se sorprendió mucho y reportó lo siguiente:

Yo soy muy sensitivo al ritmo de la música; cuando era un muchacho, tocaba los tambores de los rituales en mi aldea. El ritmo que tocaba en esos tambores era con el propósito de que los demonios poseyeran a la gente durante el rito.

Cuando me convertí, dejé todo eso porque me di cuenta cuán peligroso era.

Y ahora que escucho la estación cristiana de radio en los Estados Unidos, estoy sumamente sorprendido; el mismo ritmo que yo solía usar para que los demonios poseyesen a la gente está en la música que oigo en la estación de radio.

-Stephen Maphosah, Zimbabwe, Africa

Cuarto testimonio afirmando que el ritmo rockero le da lugar al Diablo:

En 1981 me encontraba guiando en la selva del país de Costa de Marfil con otros pastores africanos que me acompañaban en el auto. En los días pasados había recibido unos cassettes desde nuestra misión que habían sido enviados para nuestra hija.

Estos cassettes eran unas grabaciones de algunos artistas cristianos. Al escucharlos, me dolió mucho que este tipo de música estaba siendo enviada a los hijos de misioneros por nuestra misma misión.

Al darme cuenta que estos pastores eran muy sensitivos al mundo de los espíritus, decidí tocar esta música para ellos. La reacción de ellos fue de un alboroto inmediato.

Uno de los pastores me hizo esta pregunta: “¿Ud. quiere decirme que este tipo de música se está tocando en las iglesias de los Estados Unidos?”

Le contesté afirmativamente. Su respuesta fue aún más fuerte cuando me hizo otra pregunta, “¿Por qué le están permitiendo a la gente de sus iglesias que llamen a los espíritus malos con este tipo de música?”

-Rdo. Joe Meyers
Tacoma, Washington

El ritmo rockero hace burla del mandamiento divino “no améis al mundo”

No hay manera en la cual alguien pueda afirmar que le encanta el “ritmo rockero” y a la vez negar que no le encanta lo mundanal. El “ritmo rockero” no solamente se originó con los elementos impíos de este mundo, sino que también expresa las intenciones impías del sistema mundano que se opone a Dios y a su verdad.

La frase “rock-n’-roll” describe una manera de la inmoralidad. El decir que podemos tener “rock cristiano” es decir que podemos tener “inmoralidad cristiana”.

Además, el “ritmo rockero” no viene solo. Originalmente, éste fue diseñado para expresar rebelión a la autoridad, así como para difundir inmoralidad.

Aquellos que tratan de ponerle palabras cristianas al “ritmo rockero” están simplemente imitando al mundo, ya que una de las más grandes evidencias de admiración es la imitación. Se está violando el mandamiento de I Juan 2:15-16:

“No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él. Porque todo lo que hay en el mundo, los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la vanagloria de la vida, no proviene del Padre, sino del mundo”.

Dios condena a cualquier cristiano que ama al mundo

“¡Oh almas adúlteras! ¿No sabéis que la amistad del mundo es enemistad contra Dios? Cualquiera, pues, que quiera ser amigo del mundo, se constituye enemigo de Dios.” (Santiago 4:4)

El cristiano está en el mundo pero no es del mundo. No debemos ser influenciados por los caminos impíos del mundo; en vez, debemos ser luz a las tinieblas del mundo.

Dios trajo juicio sobre su pueblo cuando éste:

Antes se mezclaron con las naciones, Y aprendieron sus obras, Y sirvieron a sus ídolos, Los cuales fueron causa de su ruina. Sacrificaron sus hijos y sus hijas a los demonios, Y derramaron la sangre inocente, la sangre de sus hijos y de sus hijas, Que ofrecieron en sacrificio a los ídolos de Canaán, Y la tierra fue contaminada con sangre. Se contaminaron así con sus obras, Y se prostituyeron con sus hechos. Se encendió, por tanto, el furor de Jehová sobre su pueblo, Y abominó su heredad; Los entregó en poder de las naciones, Y se enseñorearon de ellos los que les aborrecían. Sus enemigos los oprimieron, Y fueron quebrantados debajo de su mano”. (Salmos 106:35-42).

Cómo la Asociación Americana de Medicina relaciona el “Ritmo Rockero” con el mundo:

Los doctores deben estar en alerta por conocer lo que sus pacientes jóvenes escuchan por ser una causa de enfermedades emocionales, ya que al joven que le gusta mucho el “rock-n’-roll”, especialmente el “heavy metal” puede ser asociado con el uso de drogas, sexo premarital y ritos satánicos’; esto fue lo que afirmó el comité de la Asociación Americana de Medicina (AMA, siglas en inglés).

“Lo mismo que hace el ‘rock-n’-roll’ en la vida de un joven es aislarlo de los demás”; explicaba un reporte de la AMA sobre la ciencia y la tecnología titulado, “Los Adolescentes y Su Música”, publicado en la revista oficial de la AMA.

El Comité de la AMA reportó que “el joven común escuchó como 10,400 horas de música rock entre los grados de 7mo a 12vo, y la música sobrepasa a la televisión en su influencia en la vida de los jóvenes. Mientras la televisión en muchas ocasiones es supervisada por los padres, en la música no ocurre lo mismo”, añadió el Comité.

El Comité añadió: “no se debe descartar la música rock como la inculcadora de mensajes negativos en la socialización del adolescente”. El Comité también dio “…información concerniente a una de dos corrientes muy populares en la música rock — el rock “heavy metal” y los videos musicales.

El Comité añadió que “el contenido violento y sexual de los videos están destruyendo a muchos”.

En un estudio hecho entre alumnos de 7mo y 12vo grado, concluyó que después de haberlos expuesto a un video de música rock por una hora, el grupo que vio el video aprobó el sexo premarital y aquel que no lo vio tuvo más reservaciones.

(Tomado del Sun Times de Chicago, Septiembre 15, 1989).

Al ritmo rockero no le importa el mandamiento de no ofender a  otros cristianos

El 18 de mayo de 1990, un joven que asistía al Seminario Básico de Detroit (Detroit Basic Seminar) hizo la siguiente pregunta:

“Muchos años atrás fui salvo y salí de las drogas y la inmoralidad. La iglesia a la cual empecé a asistir me enseñó que debía dejar la música rock. Lo hice y empecé a crecer en el Señor. Pero ahora, la misma iglesia está empezando a usar la misma música que en un principio me pidieron que dejara. ¿Qué es lo que debo hacer?”

Esta pregunta muestra la violación de la ley del amor en cuanto al asunto del “rock cristiano” y nos lleva directamente a la apelación que Pablo hace en cuanto a las cosas cuestionables.

Es bueno no hacer “nada en que tu hermano tropiece, o se ofenda, o se debilite” (Rom. 14:21).

Este mandamiento es repetido en I Cor. 8:9-13 y pone en silencio a cualquier cristiano que dice que tiene el derecho de tocar la música que desea.

“Pero mirad que esta libertad vuestra no venga a ser tropezadero para los débiles … Y por el conocimiento tuyo se perderá el hermano débil por quien Cristo murió. De esta manera, pues, pecando contra los hermanos e hiriendo su débil conciencia, contra Cristo pecáis”.

El ritmo rockero ofende a los cristianos quienes, cuando la escuchan, inmediatamente disciernen en sus espíritus que tal música no es de Dios, sino del mundo.

Cómo un joven misionero fue ofendido por el ritmo rockero:

En 1988 asistí a una conferencia de entrenamiento misionero con otros jóvenes. Alguna de la música tenía un aire de ritmo rockero, la misma me ofendió y decidí ir a hablar con el líder del grupo.

Sin embargo, ese mismo día, el líder predicó un mensaje dando razones para justificar el ritmo rockero y condenando a cualquier que juzgara otra persona por su estilo de música.

El año pasado, la misma organización tuvo una conferencia mucho más numerosa. Y me sorprendió la música. El ritmo rockero era tan fuerte que algunos jóvenes empezaron a bailar al ritmo.

Estaba tan triste por lo sucedido que tuvo que salir cada vez que tocaban la música.

Después del entrenamiento nos llevaron a cierta área para invitar a personas a las sesiones de la noche, a la cual decidí no asistir, al igual que otros, por lo fuerte de la música.

Después de ayunar y orar, hablamos con los líderes de  tal organización, quienes escucharon nuestra preocupación, pero no hicieron algo al respecto.

—Janet Yast, 27 años, Pennsylvania
P.D. Lo que me desaliento tanto es que eran hermanos que influyeron tanto mi vida en un principio. Él parece un hombre piadoso, pero no puede discernir esta área de ambigüedad de doctrina.

Cómo la ley de vibración explica que el ritmo rockero ofende a muchos:

En la música hay una Ley de Vibración. Esta ley se demuestra con uno de los instrumentos con que se afina un piano. Cuando se toca una nota, este instrumento vibra con la misma intensidad. De la misma manera, cuando escuchamos sonidos, nuestro cuerpo vibrará con el sonido o reaccionará al mismo.

Cuando un niño escucha el ritmo rockero sincopizado, empezará a moverse y a bailar. Por el otro lado, si el niño tiene discernimiento, también pudiera afirmar que tal música es mala.

El ritmo rockero no sólo ofende a cristianos que nunca han estado expuestos a tal ritmo, sino que también ofende a los que han salido del mundo y que están tratando de deshacerse de la inmoralidad y rebelión que este ritmo les levanta dentro.

Cómo el ritmo rockero ofende a aquellos que están tratando de escapar de la corrupción del mundo:

Por mucho tiempo escuché música que no glorificaba a Dios. Y más y más me hundía en la música rock, sabía que era satánica, pero me era difícil salir de ella y a través de la misma, Satanás tenía otras áreas de mi vida.

Me encantaba esta música, la cantaba y hablaba de ella todo el tiempo y cuando sabía que a alguien no le gustaba, le ridiculizaba.

La música rock había cauterizado mis sentimientos y aun cuando a veces sabía que estaba mal, lo hacía de todas formas.

El rock es poderoso y si alguien te dice lo contrario está mintiendo. Ahora me he alejado de tal música, pero si alguien toca dicha música, me recuerda de canciones, palabra por palabra, y nota por nota.
—Dan Steele, edad 18, Minnesota

El ritmo rockero no sólo ofende a los cristianos en los Estados Unidos, sino que también es especialmente repugnante a cristianos en otros países en donde están siendo influenciados por misioneros estadounidenses y por grupos misioneros juveniles.

Stephen Maphosah, un joven quien había sido entrenado para la adoración satánica usando el mismo ritmo, entró a una librería cristiana el 25 de junio, 1990. Compró muestras de los 10 diferentes artistas cristianos más escuchados en los Estados Unidos.

El evaluó cada casette en cuanto a su ritmo y algunos tenían el mismo ritmo que él había estado acostumbrado a hacer en la adoración satánica de los malos espíritus. Otros casettes tenían el mismo ritmo aunque no tan marcado. Sin embargo, él clasificó a todos los casettes como “inaceptables y ofensivos para los cristianos de su país”.

El ritmo rockero desafía el mandamiento divino de juzgar todas las cosas como buenas o malas

Desde el principio de la época del Ritmo Rockero Cristiano, tanto el ritmo como el sonido eran aceptados bajo la premisa que la “música es amoral” (que la música sola, sin las palabras, en sí no lleva un mensaje inmoral o moral).

Si así fuese, entonces la música no es un asunto de si es buena o mala, sería un asunto de gusto personal.

Pero tal razonamiento está completamente opuesto a la Escritura.

“Porque es necesario que todos nosotros comparezcamos ante el tribunal de Cristo, para que cada uno reciba según lo que haya hecho mientras estaba en el cuerpo, sea bueno o sea malo” (II Cor. 5:10).

A todos los cristianos se nos manda a ejercitar el buen discernimiento espiritual para decidir entre lo bueno y malo.

“Pero el alimento sólido es para los que han alcanzado madurez, para los que por el uso tienen los sentidos ejercitados en el discernimiento del bien y del mal” (Hebreos 5:14).

Cómo una familia tuvo el discernimiento que un cassette “cristiano” para niños era malo:

El día antes que mi hija de tres años iba a ser operada, fui a comprarle un regalo para dárselo cuando regresara del hospital. Y compré un cassette de música cristiana en la librería cristiana.

Cuando regresó del hospital, le dimos el cassette e inmediatamente quiso escucharlo. Lo escuchamos y quedamos decepcionados al escuchar que algunos de los coros tenían ritmos rockeros. Una vez supimos cuales coros no nos gustaron, simplemente los pasábamos. Y cada vez que ella quería escuchar ese cassette, cuando llegaba a uno de los coros que no nos gustaban, los brincábamos. Todo iba bien, hasta que empecé a notar que ese cassette le empezó a gustar mucho más que los demás.

Al mismo tiempo empezamos a notar alguna conducta indeseable de parte de ella, aunque todavía participaba en los devocionales familiares, en la escuela dominical, orando antes de los alimentos, etc. Sin embargo, entre más escuchaba dicho cassette, más vimos que su conducta empezó a cambiar. Empezó a mostrarse agresiva, empujando a sus amiguitas, peleando con ellas; las pateaba y mordía. Empezó a ser más respondona y nos empezó a hacer muecas cuando la disciplinábamos.

Honestamente, yo no sabía que era lo que estaba pasando y hasta pensé que simplemente estaba cosechando parte de mi rebelión que yo había tenido cuando fui niña.

Las cosas empeoraron y constantemente la teníamos que disciplinar hasta el punto que pensé que estábamos fallando como padres; esto trajo más problemas a la familia.

Tratamos diferentes métodos: disciplinarla, hablar con ella, orar con ella, no ser tan estrictos con ella, parecía que nada funcionaba.

Finalmente, una tarde mientras nuestros hijos se habían ido a la cama, mi esposo y yo nos sentamos a discutir la situación. Él sugirió que tal vez necesitábamos hacer una “limpieza en la casa”. Al pensar en eso, más se me vino a la mente que esos cambios en nuestra hija habían empezado desde el momento que le dimos aquel cassette a nuestra hija. Mi esposo pensaba de la misma manera.

También notamos que algunas revistas a las cuales estábamos suscritos tenían varios anuncios de cigarros y bebidas alcohólicas. Así que, decidimos quemar tanto el cassette como las revistas.

A la mañana siguiente, después del desayuno, le explicamos a nuestra hija lo que habíamos decidido hacer, diciéndole que el tener esas cosas en nuestra casa no le agradaba a Dios. Le mostramos algunos de los anuncios de las revistas y ella consintió que estábamos en lo correcto al hacer esta decisión. Por supuesto que no estaba tan de acuerdo en que también quemáramos su cassette, pero no se resistió tanto como pensé que lo iba a hacer.

Llevamos todo a fuera y lo quemamos, cuando entremos a la casa nuevamente le pedimos perdón por haber permitido que esas cosas estuvieran en nuestra casa y ella dijo que nos perdonaba.

Esto último sucedió un viernes por la tarde, y su conducta todavía era pésima; sin embargo, para el siguiente lunes, el cambio en su conducta era increíble.

Ahora nuestro hogar está regresando a la normalidad. El cambio en nuestra hija ha sido obvio. Hemos aprendido mucho a través de esta experiencia, principalmente en cuanto a las cosas que traemos a casa.

Concluimos que no todo lo que se llama cristiano, tiene la bendición de Dios.

—La familia Patrick Hart, Maryland

El evaluar lo malo del ritmo rockero, no es un asunto de tener la habilidad musical, sino un asunto de tener discernimiento espiritual.

“Amados, no creáis a todo espíritu, sino probad los espíritus si son de Dios; porque muchos falsos profetas han salido por el mundo” (I Juan 4:1).

El “ritmo de rock” desobedece el mandamiento de Dios de evitar “toda apariencia de mal”

Una revista cristiana, que afirma ser “el recurso más ampliamente leído en cuanto al ministerio entre jóvenes”, contiene un diagrama sobre el tema del mes de septiembre de 1990, el cual armoniza cada sonido de rock mundano con el sonido de un grupo de “rock cristiano”.

Note las categorías:

• Heavy metal
• Punk/Thrash
• Rap
• Dance pop
• Pop/Rock
• Rock ‘n’ roll
• Difícil de categorizar

No solamente hay grupos de “rock cristiano” imitando el sonido de los grupos impíos de rock, sino que también están copiando los estilos mundanos de vestir y la apariencia.

Un observador imparcial encontraría difícil, sino imposible distinguir entre muchos grupos de “rock cristianos” y los grupos de rock mundanos por solamente mirar las cubiertas de sus álbumes.

Pues, los llamados “grupos cristianos” hasta están usando ahora símbolos satánicos en las cubiertas de sus álbumes.

¿Cómo pueden los cristianos justificar tal desobediencia aberreante al mandamiento tan claro de la Escritura?

“Examinadlo todo; retened lo bueno. Absteneos de toda especie de mal” (I Tes. 5:21-22).

No solamente es difícil, a veces hasta imposible, distinguir los grupos de rock mundanos de la mayoría de los grupos de “rock cristiano”, sino también es muy difícil determinar qué miembros son hombres y qué miembros son mujeres, a causa de su pelo largo, faldas y otras vestimentas usadas por muchos de los hombres.

Esto está en clara violación de la siguiente instrucción de la Escritura:

“La naturaleza misma ¿no os enseña que al varón le es deshonroso dejarse crecer el cabello?” (I Cor. 11:14)

“No vestirá la mujer traje de hombre, ni el hombre vestirá ropa de mujer; porque abominación es a Jehová tu Dios cualquiera que esto hace.” (Deut. 22:5)

El “ritmo rock” contradice el mandamiento de Dios de no dejarnos dominar por nada

El “ritmo rockero” es una adicción. Aquéllos que vibran con él empiezan a desear más y más de él.

Así como la adicción a una droga, el apetito de uno por él crece de tal manera que rápidamente el “ritmo rockero” en la música “cristiana contemporánea” no es lo suficientemente satisfactorio, y se requiere un ritmo más fuerte.

El “ritmo rock”, por lo tanto, viola la siguiente Escritura:

“Todas las cosas me son lícitas, mas no todas convienen; todas las cosas me son lícitas, mas yo no me dejaré dominar de ninguna.” (I Cor. 6:12)

Susana, de diecisiete años de edad, añadió su testimonio a los otros que hay en este folleto para confirmar la naturaleza adictiva del “ritmo rockero”.

Una adolescente afirma rechazar el “ritmo rock” porque es un tipo de adicción poderosa:

Empecé a escuchar “rock cristiano” cuando tenía once años. Cada vez que lo oía, me sentía rebelde y tenía pensamientos sensuales.

Los sentimientos crecieron fuertemente a medida que escuchaba música más fuerte.

Finalmente, me di cuenta que esta música estaba mal y traté de dejar todas mis cintas de música, pero siempre caía otra vez y las volvía a escuchar.

Yo oro que cuando tú leas acerca de mis luchas y aún de las luchas de otros jóvenes, quieras mantener esta dañina herramienta de Satanás fuera de tu vida, de tu hogar y de tu iglesia.

—Susana Dressler, 17 años, Indiana

Otro testimonio de cuán adictivo es el “ritmo rock”:

En el verano de 1989, me propuse que sólo escucharía música que glorificara a Dios.

Sin embargo, Satanás tenía “un fuerte” en mi vida, porque había escuchado música rock por muchos años. Como resultado, los sonidos y las palabras estaban grabadas en mi memoria.

Mientras los profesores en la escuela daban su clase, o mientras comía el almuerzo o caminaba por el pasillo y escuchaba alguna palabra que estaba en una canción, empezaba a cantar la canción que me recordaba.

Cada conversación traía una canción a mi mente. Por eso, cada día, palabras pecaminosas estaban grabadas profundamente dentro de mi espíritu.

Solamente cuando reconocí la naturaleza demoniaca de esta adicción, fui capaz de luchar con eso de manera bíblica”.

—Brandi Brace, 19 años, Kansas

Alcanzar a adolescentes para Cristo” con la música “rock cristiano” es como regalar cerveza con versículos bíblicos en las botellas.

El “ritmo rock” se opone al mandamiento de Dios en cuanto a no mezclar la luz con las tinieblas

La mayoría de los que promueven la música de “rock cristiano” estarían de acuerdo en que la música del mundo es mala. Sin embargo, ellos razonan que a través de poner palabras cristianas al mismo ritmo, la música del mundo se convierte de alguna manera en buena música.

Este razonamiento humano está directamente en contra de la instrucción de la Escritura.

“No os unáis en yugo desigual con los incrédulos; porque ¿qué compañerismo tiene la justicia con la injusticia? ¿Y qué comunión la luz con las tinieblas? ¿Y qué concordia Cristo con Belial? ¿O qué parte el creyente con el incrédulo?” (II Corintios 6:14-15)

En los días del profeta Hageo, se reunía a los sacerdotes y se les hacía algunas preguntas pertinentes. Las respuestas que estos sacerdotes dieron tienen una aplicación en cuanto al asunto de las palabras cristianas con un ritmo mundano.

“Si alguno llevare carne santificada en la falda de su ropa, y con el vuelo de ella tocare pan, o vianda, o vino, o aceite, o cualquier otra comida, ¿será santificada? Y respondieron los sacerdotes y dijeron: No. … Si un inmundo a causa de cuerpo muerto tocare alguna cosa de estas, ¿será inmunda? Y respondieron los sacerdotes: Inmunda será.” (Hageo 2:12-13).

Si un sacerdote que hubiera sido limpiado tocaba algo inmundo, él no podía purificar lo inmundo; sin embargo, el objeto inmundo lo haría inmundo a él si lo tocaba. De la misma manera, el pensamiento de hacer que la música inmunda sea aceptable a través de ponerle letra cristiana, es una violación directa del siguiente mandamiento:

“Por lo cual, salid de en medio de ellos, y apartaos, dice el Señor, y no toquéis lo inmundo; y yo os recibiré” (II Corintios 6:17).

La mayor justificación que se da en cuanto a combinar las palabras puras de la Escritura con la música inmunda del mundo es que a través de esto se puede alcanzar a los no cristianos. Hay varias falacias sobre este razonamiento.

Dios ordenó la predicación, no la música, para alcanzar a los perdidos

Hay dos propósitos básicos para la música en la vida cristiana. El primero es el de alabar y adorar a Dios. El segundo es el de edificar a otros cristianos.

Esta es la enseñanza clara de Efesios 5:19: “hablando entre vosotros con salmos, con himnos y cánticos espirituales, cantando y alabando al Señor en vuestros corazones”.

Cuando tiene que ver con alcanzar a los perdidos, Dios ordenó la predicación, más bien que la música, para lograr esta meta. “…agradó a Dios salvar a los creyentes por la locura de la predicación” (I Corintios 1:21) (Ver también I Corintios 1:18).

Basados en estos puntos, los mandamientos de Efesios 5:6-12 son muy pertinentes:

“Nadie os engañe con palabras vanas, porque por estas cosas viene la ira de Dios sobre los hijos de desobediencia. No seáis, pues, partícipes con ellos. Porque en otro tiempo erais tinieblas, mas ahora sois luz en el Señor; andad como hijos de luz … comprobando lo que es agradable al Señor. Y no participéis en las obras infructuosas de las tinieblas, sino más bien reprendedlas…”

El “ritmo rock” viola el mandamiento de Dios de proteger nuestros cuerpos como templos de Dios

Cuando llegamos a ser cristianos, nuestros cuerpos se convierten en lugares donde el Espíritu Santo mora. Aquellos que destruyan o dañen el templo de Dios serán juzgados.

“¿No sabéis que sois templo de Dios, y que el Espíritu de Dios mora en vosotros? Si alguno destruyere el templo de Dios, Dios le destruirá a él; porque el templo de Dios, el cual sois vosotros, santo es” (I Corintios 3:16-17).

Hay muchas maneras en las que el “ritmo rock” daña nuestros cuerpos.

Cómo el “ritmo rock” daña nuestra audición:

Como se ha notado en muchos de los testimonios, una de las características de la naturaleza adictiva del “ritmo rock” es que la música se debe escuchar alta y más alta.

El nivel saludable de decibelios que se pueden oír va desde 20 a 65. A medida que el nivel de decibelios en la música aumenta, tiene lugar una pérdida de audición irreversible.

Algún daño permanente es posible después de escuchar un sonido de 90 decibelios por ocho horas seguidas. Los conciertos de rock están consistentemente entre los 110 y 140 decibelios. La exposición al ruido a este nivel por más de un minuto puede causar daños de audición permanentes.

Cómo el “ritmo rock” daña nuestras células del cerebro

Cuando escuchamos música, nuestras mentes tratan de unir el ritmo y la melodía. Cuando hay la omisión de un ritmo, la mente lucha por coordinar los dos.

Un estudio dirigido por un neurobiólogo de Georgian Court College (Lakewood, New Jersey) y un físico de Fairleigh Dickinson University (Rutherford, New Jersey) demostraron los efectos devastadores que ocurrieron en animales cuando estuvieron escucharon prolongadamente un ritmo de rock.

De hecho, las células cerebrales envueltas se deformaron en su intento de reconciliar el ritmo de la melodía.

Cómo el “ritmo rock” daña nuestra concentración

Una investigación anterior ha demostrado que el ruido daña más que sólo la audición. Esto va unido al incremento de los niveles de tensión, presión de la sangre alta, úlceras y desequilibrios hormonales.

Uno de los testimonios más comunes de la gente joven es que ellos son capaces de concentrarse en las Escrituras aún debajo de la influencia del “ritmo rock”.

Cómo un adolescente restauró su adoración a través de destruir el “ritmo rock”:

Yo he escuchado “música cristiana contemporánea” toda mi vida. Mis padres la escuchaban aún antes de que yo naciera.

Cuando ellos la empezaron a escuchar a principios de los 70, el ritmo era mucho más suave que hoy en día. Sin embargo, tanto el estilo de música secular y como el de la “música cristiana contemporánea” han cambiado. El ritmo de la música se ha convertido mucho más duro y rápido. Los cambios fueron tan sutiles que solamente retrocediendo al pasado, puedo ver a dónde la mala música me guió.

Mis padres nunca me hubieran permitido escuchar música rock secular. Sin embargo, yo les desobedecía y lo escuchaba cuando ellos no estaban alrededor. Esto fue en parte por la presión de otros compañeros. También fue porque ya estaba acostumbrado al ritmo de la música “cristiana contemporánea”.

Me di cuenta de que alguna de la música “cristiana” tenía un ritmo más duro que mucha de la música secular, lo cual me hizo pensar que no debía ser nada malo escuchar la música secular que era más suave. Así pues, escuchando este tipo de música estaba alimentando mi creciente rebelión hacia mis padres, poniendo pensamientos y actitudes malos en mi mente. Esta música también me llevó a rebajar mis estandartes morales.

En 1987, paré de escuchar música secular y me enfoqué totalmente en la música “cristiana contemporánea”. Esto no corrigió mis actitudes incorrectas, porque aún estaba siendo alimentado por la música incorrecta. Entonces, mi orgullo creció. Me sentía mucho mejor que mucha gente, porque no escuchaba música del mundo.

En 1989, mis padres se dieron cada vez más cuenta de cómo la música mala estaba afectando a mi vida. Ellos empezaron a tratar de cambiar mis puntos de vista acerca de ella. Yo escuchaba las cintas “Esforzándose por la Excelencia” y nuestra familia leyó la Biblia e investigó cada Escritura que trataba sobre la música.

Mis padres oraron para que dejara la mala música. Durante este tiempo, Dios esta trabajando en mi corazón. Yo sabía que la música “cristiana contemporánea” no era el tipo de música que mis padres querían para mí, pero tenía miedo de dejarla. Había sido una parte de mi vida por mucho tiempo.

En enero de 1990, conocí un grupo de jóvenes cristianos, los cuales no escuchaban ninguna música que tuviera ritmo rock en ella. Ellos tenían una paz y un gozo que yo no tenía.

El 13 de febrero de 1990, le di toda mi música al Señor y quemé todas mis cintas de “rock cristiano”. ¡Los resultados habían sido sorprendentes!

Dios me ha dado un nuevo deseo de conocerle mejor. Tengo una paz en mi vida que nunca me había dado cuenta de que me faltaba. Por años tuve un problema de tartamudear, el cual se ha solucionado completamente ahora y tengo una relación nueva con mis padres que nunca antes había tenido.

Era muy importante para mí no solamente dejar la música mala, sino reemplazarla por música correcta.

Es mi oración que cada adolescente experimente la libertad que yo estoy disfrutando ahora.

Christiane Quick, 19 años, Norte de Carolina

Introducir el “ritmo rock” en la música cristiana es como establecer una sociedad pluralística. Es simplemente una transición de una religión dominante a otra.

Un compromiso a rechazar el engaño del “ritmo rock” en toda forma:

“Padre Todopoderosos, basado en la autoridad de tu Palabra y en el testimonio de otros, yo me propongo ahora el quitar de mi vida cualquier música que contenga ‘ritmo rock’ y reemplazarla con música melodiosa que te glorifique y edifique a otros”.

Firma
Fecha

El Escudo de la Fe

 

Compartir en Facebook

3 Responses to “Razones Escriturales del porqué el ritmo rockero es pecaminoso en cualquier forma”

Read below or add a comment...

  1. Daniel says:

    Excelente articulo, muy bueno. Dios les Bendiga

  2. Lorenzo Jiménez says:

    Gracias por el articulo aunque me gustaría mas formas para reconocer el ritmo de la melodía.

    Yo preferiria que hablamos de ritmo que no honra a Dios en lugar de ritmo rockero. Lo digo porque en la sociedad latinoamericana, los jóvenes tienen el ritmo de la lambada, el ritmo de la salsa, el ritmo del merengue, el ritmo de la “quebradita”, el ritmo del son. Todos estos ritmos invocan una cosa: relaciones sexuales fuera del matrimonio.

    Por eso es que es incompatible la “salsa” cristiana.

    ¿Que pasa con una canción que no tiene ritmo pero tiene una melodía triste y una letra que invoca al suicidio? Seria interesante abarcar ese tipo de música para otros artículos.

  3. Ana millan says:

    Buen artículo se lo leí a mi hijo pero se molesto, pues a él le gusta esa musica y no le gusta que le haga ver que no esta bien. Muchas gracias por instruirnos a los padres.

Deje un comentario respetuoso. Tome en cuenta que esto no es un foro de debates, y no todos los comentarios son aprobados.

*