Amor que sobrepasa todo entendimiento

Efesios 3:14-21

¿QUÉ ES AMOR? El diccionario Vox define amor así: vivo afecto o inclinación a una persona o cosa. Efesios 3:19 dice: Y de conocer el amor de Cristo, que excede a todo conocimiento, para que seáis llenos de toda la plenitud de Dios.

Y ¿cómo podemos saber esto? Este amor de Cristo lo aprendemos o lo llegamos a conocer por medio de la oración, buscando más de Él, en la lectura de la Palabra, oyendo la Palabra predicada y obedeciéndola. Entonces así estaremos llenos de la plenitud de Dios conociendo a Cristo. Para conocer a Cristo mejor, tenemos que vaciarnos de este mundo. Usted no puede llenar un vaso de agua cuando ya está lleno. I Juan 4:8 dice: “Dios es amor.” Si la gente realmente creería que Dios les ama, encontraríamos una muchedumbre apresurándose a entrar al reino de los cielos. Pero desgraciadamente los hombres creen que Dios los odia y por eso están siempre huyendo de Él. No hay nada en este mundo que el hombre aprecia tanto como el amor. Las personas que no tienen a alguien que se ocupa de ellas, o que les amen, son personas desgraciadas y con frecuencia tienen pensamientos que ya no quieren vivir. Un contable cometió suicidio y se investigó por encontrar la razón de este acto. Cuando se examinó su trabajo, encontraron todo muy bien. Después encontraron una nota que decía simplemente: “En 30 años nunca me han dicho ni una palabra de aliento. Estoy harto.” El amor de Dios es una de las verdades de la Biblia que debemos de posesionarnos con fuerza y ternura. I Juan 4:12 dice así: Nadie ha visto jamás a Dios. Si nos amamos unos a otros, Dios permanece en nosotros y su amor se ha perfeccionado en nosotros.

Tenemos que tener amor uno por los otros. I Pedro 4:8 dice así: Y ante todo, tened entre vosotros ferviente amor; porque el amor cubrirá multitud de pecados.

Es la característica humana que llevamos a cabo mientras consideramos alguien es digno de ella. Pensamos, si ellos me hacen bien, pues yo les hago bien. Pero Dios no es así; Él nos perdonó todo. Vamos a examinar algunas características del amor de Dios.

I. El amor divino y su grandeza.

Seáis plenamente capaces de comprender con todos los santos cuál sea la anchura, la longitud, la profundidad y la altura, y de conocer el amor de Cristo, que excede a todo conocimiento, para que seáis llenos de toda la plenitud de Dios (Efesios 3:18, 19).

Éramos enemigos de Dios, destituidos de la gloria de Dios, con rumbo al infierno, pero Dios dio a Su Hijo Unigénito para que todo aquel que llama o se arrepiente, ¡es salvo! Con estas dimensiones que tenemos en Efesios 3:18, el amor de Cristo es más alto que el cielo, más hondo que el infierno, más largo que la tierra y más ancho que el mar; es un amor eterno.

A una niña le preguntaron, ¿Cuánto te ama Jesús? y ella estrechó sus brazos y dijo, ¡Así! Porque murió en la cruz. Cristóbal Colón descubrió el nuevo mundo, América, pero ¿qué sabía de los bosques preciosos de esta isla aquí en el Caribe, los ríos y el interior de los países que descubrió? Murió sin saber lo que había descubierto. Nosotros también no sabemos mucho del amor de Cristo porque no meditamos en Su Palabra. El amor de Dios fue expresado en la cruz.

II. El amor de Dios es inmutable (no cambia).

Cuando Cristo fue crucificado, ¿qué hicieron los discípulos? Uno de los doce lo entregó, otro lo negó tres veces y el resto desaparecieron. Por un período de tres años, Él estuvo con ellos, enseñándoles; ellos veían los milagros y los testimonios pero en el tiempo difícil se fueron. Pero Cristo los amaba a todos. En Juan 13:1; 14:20-21 y 17:23, dice que Dios nos ama como Él amó a su propio Hijo. Debemos de comprender que Dios ama al picador pero aborrece el pecado. Aborrece al pecado porque destruye la vida humana.

III. El amor de Dios es indefectible.

Esto significa que no puede faltar o no deja de ser. Isaías 49:15 dice así: ¿Se olvidará la mujer de lo que dio a luz, para dejar de compadecerse del hijo de su vientre? Aunque olvide ella, yo nunca me olvidaré de ti.

Aquí el profeta empieza con la pregunta, ¿Se olvidará la mujer de los que dio a luz? Sabemos que el honor de la mujer es ser tierna. El amor más grande que conocemos es el amor de una madre. El profeta Simeón le dijo a María, la madre de Jesús: “una espada traspasará tu misma alma.” (Lucas 2:35) ¿Por qué el profeta le dijo eso a María? Porque María iba a estar frente a la cruz, sin poder ayudarle. No importa qué clase de hijo es él, su madre se acuerda de la sonrisa de ese niño en sus brazos. No ha visto a una madre cuidando a su hijo enfermo. Yo recuerdo cómo mi madre se levantaba en la noche para darle medicinas a algún miembro de la familia que estaba tosiendo.

IV. El amor de Dios es más grande que el amor de una madre.

No hay madre en el mundo que haya amado a su hijo como Dios nos ama. Un hombre creía que Dios era un juez severo y que por medio de Cristo, Dios le iba a aplicar el castigo. Pero cuando vino a ser padre, comprendió el amor del padre al hijo. En Juan 3:16 encuentra: Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a Su Hijo Unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.

Este amor está más allá de las dimensiones que tenemos en Efesios 3:18. Puso Su vida por sus enemigos. V. Dios nos atrae con su amor para querer morar con Él. Si hay algo que nos atrae al cielo, es que Dios nos ama tanto. ¿Qué es lo que hace un hogar especial? el amor. Nos podemos preguntar, ¿por qué Dios nos ama? Bueno nos ama porque Él es un verdadero padre y es su naturaleza amar, como es así la naturaleza del sol brillar.

VI. El amor de Dios puede salvarnos de nuestra condenación.

Porque Cristo, cuando aún éramos débiles, a su tiempo murió por los impíos. Ciertamente, apenas morirá alguno por un justo; con todo, pudiera ser que alguno osara morir por el bueno. Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros. (Romanos 5:6-8).

Se ha dado el caso que una persona muera por su amigo. En el versículo ocho dice: “en que siendo aún pecadores Cristo murió por nosotros.” Cristo dio Su vida por sus enemigos; la sangre de Cristo cubrió nuestros pecados. Una señora estaba poniendo su niña en la camita. La niña notó una cicatriz de quemadura en una de sus manos. La niña le preguntó a su madre: “Mami, ¿qué te paso en tu mano?” La madre enseguida escondió su mano detrás de ella, pero la niña insistía que quería saber. La madre le dijo: “Cuando tú eras pequeñita un día yo estaba preparando la cena y de momento vino a mí un olor de humo, busqué por toda la casa y no podía encontrar de donde venía. Entonces miré hacia tu cuarto y veía el humo que salía; corrí rápido hacía tu cuarto, te tome en mis brazos y no me di cuenta que mi mano se había quemado. La madre dijo: “Esto me sucedió porque te salvé.” La niña cogió la mano quemada de su madre, la puso entre sus manitas tiernas y la beso y dijo: “Mami, yo amo esta mano más que la otra.”

Hubo un tiempo en la historia que había mucha gente gritando, otros llorando y otros haciendo mucho ruido. Las autoridades empujaban a las gentes para que no intervinieran con el acto. No, no era un juego de fútbol. No, no era un juego de baloncesto. Era la crucifixión de tres hombres. Es verdad que hubo muchas crucifixiones, pero ésta era de suma importancia, porque el Hijo de Dios, el Creador, estaba dando Su vida por nosotros. La Biblia nos enseña en Isaías 52:14 que el Señor Jesucristo fue tan desfigurado que su parecer no parecía de un ser humano. Le pusieron una corona de espinas. Después le pusieron un madero para que lo llevara al sitio donde iba a ser crucificado. Le pusieron clavos en Sus manos y pies y un soldado le hirió con una lanza en su costado. Allí estaba nuestro Salvador en esa dolorosa cruz con cinco heridas mayores en su cuerpo. ¿Por qué lo hizo? Lo hizo porque lo ama a usted y me ama a mí. El Señor Jesucristo nos ama más que nuestros padres o cualquiera otra persona en este mundo. Si usted no lo conoce, ¿por qué no lo recibe hoy como su único y suficiente Salvador? Juan 6:37 dice así: Todo lo que el Padre me da vendrá a mí; y al que a mí viene, no le echo fuera.

Si es cristiano, lo podemos amar más siendo obediente a Su Palabra.

El Escudo de la Fe

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3 Responses to “Amor que sobrepasa todo entendimiento”

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  1. Myrian Ibáñez says:

    ¡qué grande el amor de nuestro Padre.!,bellos comentarios, una bendición!!!

  2. Lorena Arias says:

    Qué bello! Gracias por compartir! Dios les bendiga.

  3. Miguel Angel Aguirre says:

    26 junio 2016 a las 17.34pm Agradesco a toda persona cuando DIOS le da conocimiento y el desernimieto .Para que su palabra profundice en los corazones de los, Hombre el amor de nuestro Padre celestial que el amor que excede,a todo conocimiento

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