En tiempos recientes en el movimiento fundamental hispano se ha infiltrado una enseñanza errónea y confusa que enseña (1) que el arrepentimiento no es necesario para la salvación; o, (2) que el arrepentimiento es necesario, pero no arrepentimiento de pecado, porque, según ellos, esto sería salvación por obras.
El pastor Luis Montaño ha escrito un excelente librito sobre el asunto, y me complace recomendarlo por este medio. Se titula El Arrepentimiento: Clarificando muchos de los malos entendidos sobre el tema. A continuación, algunas citas que demuestran el equilibrio y la postura bíblica de este libro:
Un arrepentimiento genuino no sólo cambia la forma en que se ve el pecado, sino también la forma en que se ve a Dios y, como resultado, la forma en que la persona se ve a sí misma. Pgs. 17-18
… el arrepentimiento no es una obra, y mucho menos significa que la persona haya decidido vivir en perfección moral a partir del momento de su conversión. P. 21
Si alguien define el arrepentimiento de manera incorrecta —como una obra humana, como una reforma moral previa o como una promesa de perfección, entonces es lógico que esté en contra de él. En ese punto, el rechazo no es el arrepentimiento bíblico, sino a una caricatura del mismo. P. 21
… el hecho de que existan muchos pasajes sobre la salvación donde no se menciona explícitamente el arrepentimiento no anula ni invalida todos los demás pasajes donde el arrepentimiento precede o acompaña claramente a la salvación. El error no está en creer que la salvación es por fe, sino en separar artificialmente el arrepentimiento de la fe, como si fueran conceptos opuestos o incompatibles. P. 25
Arrepentirse no es decidir vivir en perfección … es un error exagerado afirmar que el arrepentimiento exige perfección moral. El arrepentimiento demanda un cambio de mente. Es estar de acuerdo con Dios respecto al pecado propio. … El arrepentimiento no elimina la lucha, pero sí cambia la postura del corazón. P. 33
No es necesario enumerar y confesar cada pecado específico que uno ha cometido, pero no puede existir un pecado que venga a la mente que la persona se niegue a reconocer como tal. La disposición del corazón es clave. Un ejemplo claro de esto lo vemos en la vida del joven rico [Mateo 19:16-23]. Nadie argumentaría que vender todas las posesiones sea un requisito universal para la salvación. Sin embargo, Jesús señaló una cosa específica que aquel hombre no estaba dispuesto a rendir. El problema no era el dinero en sí, sino el ídolo del corazón. P. 34
En resumen, el arrepentimiento no es perfección, no es reforma moral previa, ni es una obra meritoria. Es un cambio de mente que reconoce el pecado, se pone de acuerdo con Dios y se vuelve a Cristo sin reservas. Donde hay fe salvadora, hay arrepentimiento genuino; y donde no hay arrepentimiento, la fe no puede ser más que intelectual. Pgs. 34-35
La fe que salva no es una mera aceptación intelectual de hechos históricos. Es una fe que nace cuando el pecador se ve a sí mismo a la luz de la santidad de Dios y reconoce que no tiene esperanza fuera de Cristo. Por eso, el arrepentimiento no compite con la fe ni la sustituye; la prepara y la acompaña. Separar la fe del arrepentimiento es crear una fe desarraigada, incapaz de producir una conversión genuina. P. 37
El arrepentimiento trata con la ruptura con el pecado; la fe trata con la confianza en Cristo. Ambos ocurren en el mismo momento del corazón. No se puede abandonar el pecado sin volverse a Cristo, ni volverse a Cristo sin apartarse del pecado. Son dos caras de una misma respuesta salvadora. P. 38
Cuando el Evangelio toca el pecado dominante del corazón, algo cambia. La fe genuina no negocia con el pecado; lo expone. P. 39
Una porción del libro está disponible en un artículo en el blog del pastor Montaño aquí: https://luismontano.com/2026/03/09/el-arrepentiemiento/
En literaturabautista.com también disponemos de un libro sobre el tema disponible gratuitamente en PDF. El Arrepentimiento: la doctrina perdida del fundamentalismo
También ofrecemos dos artículos breves titulados El arrepentimiento en la presentación del evangelio y Contristados para arrepentimiento.
Excelente recomendação! A obra do Pastor Luis Montaño é essencial para o evangelismo atual, pois corrige o erro perigoso de separar a fé do arrependimento, lembrando-nos de que a fé que salva não é um mero assentimento intelectual, mas uma mudança de mente que reconhece o pecado e se volta para Cristo. Ao esclarecer que o arrependimento não é uma «obra meritoria» ou «perfeição moral», o livro protege a doutrina da Graça ao mesmo tempo em que evita a pregação de um evangelho superficial, garantindo que o pecador compreenda que não se pode abraçar o Salvador sem antes reconhecer a necessidade de abandonar o pecado que o condena.
Dios bendiga grandemente, a cada hermano(a) involucrados en este proyecto. hace poco lo encontré por mi cuenta, aqui en internet. y a sido desde entonces de gran bendición, lo recomiendo ampliamente tanto con el link como por por voz.
excelente trabajo…