Código de ética ministerial

Yo soy un ministro del Señor Jesucristo, llamado de Dios a proclamar las inescrutables riquezas de su amor. Por lo tanto, adoptaré voluntariamente los siguientes principios para que a través de la dedicación y disciplina propia pueda demostrar un ejemplo digno para aquellos a quienes guiaré y serviré.

I. MI CONDUCTA PERSONAL

Yo cultivaré mis devocionales personales, continuando firme en la lectura de la Palabra, en la meditación, y en la oración.

Yo cuidaré que esté física y emocionalmente listo para el trabajo.

Yo seré considerado con mi familia y cuidaré en darle el tiempo que ésta necesite.

Yo me esforzaré a vivir dentro de lo que mis ingresos me limitan y no permitiré en que mis deudas se queden sin pagar.

Yo me esforzaré en madurar en mi trabajo a través de la lectura comprensiva y el estudio cuidadoso y a través de mi asistencia a talleres y conferencias.

Yo seré honesto en la administración del dinero.

Yo no permitiré el plagio.

Yo buscaré ser como Cristo en mi actitud y conducta hacia toda la gente no importando la raza, clase status o creencia de la misma.

II. MI RELACIÓN CON LA IGLESIA EN LA QUE SIRVO

Yo dedicaré mi tiempo y energía a mi ministerio y mantendré normas estrictas de disciplina.

Yo exaltaré la Biblia en mis predicaciones y mantendré mis convicciones, proclamando las mismas en amor.

Yo mantendré una actitud cristiana hacia los otros miembros del personal de la iglesia y no esperaré de ellos algo irrazonablemente.

Yo no buscaré gratificaciones especiales.

En mi llamamiento pastoral, yo mostraré respeto a cada hogar al que yo entre porque soy un representante de Dios y de la iglesia.

En mis responsabilidades administrativas y pastorales me cuidaré en no ser el pastor de solamente grupos especiales dentro de la misma.

Yo me esforzaré en que mi iglesia esté cimentada por el celo evangelístico, pero también manteniendo una actitud cristiana hacia los miembros de otros cuerpos religiosos.

Yo velaré que la música en mi iglesia sea música que honre a Dios y edifique a mi congregación; por lo tanto, no permitiré ningún tipo de música mundana aunque la letra sea cristiana.

Bajo ninguna circunstancia violaré asuntos confidenciales que vengan a mí en mi ministerio.

Yo me esforzará en fortalecer la congregación cuando la vaya a dejar no importando las circunstancias.

III. MI RELACIÓN CON OTROS MINISTROS

Yo rehusaré en estar en competición contra otros ministros para asegurar un púlpito o un lugar de honor.

Yo buscaré en servir a mis compañeros de ministro y sus familias en todo lo que sea posible y en ningún momento aceptaré remuneración por tales servicios.

Yo me retraerá de visitas frecuentes a mi ministerio anterior, y si en casos especiales sería llamado a predicar en un funeral o en una boda, yo requeriré que el ministro actual sea invitado a participar en el servicio.

Yo nunca avergonzaré a mi sucesor entremetiéndome en los asuntos de la iglesia en la que una vez serví.

Yo seré cortés con cualquiera de mis antecesores cuando él regrese al campo, y también seré considerado con cualquier ministro que se haya retirado.

Yo daré, después de haber jubilado, todo mi leal sostén a mi pastor.

Yo no murmuraré acerca de otros ministros.

Yo tendré en sincero respeto a cualquier ministro quien esté haciendo buen trabajo sin importar el tamaño y naturaleza del campo en el que esté sirviendo.

IV. MI RELACIÓN HACIA LA COMUNIDAD

Yo me comportaré como buen ser humano en todas mis relaciones con la comunidad, pero nunca tendré que bajar mi nivel de normas para aparentar ser un buen conciudadano.

Yo no me pondré de parte de funerales o bodas que sean escandalosas.

Yo seré considerado con las horas de trabajo de los profesionales y hombres de negocios y no les consumiré el tiempo con asuntos sin importancia.

Y considero que mi responsabilidad número uno con la comunidad es que yo sea una persona de buen criterio y que pueda guiar a mi propia congregación, pero yo no tomaré esto como una excusa para evadir las responsabilidades razonables a las que una comunidad me pudiera otorgar que yo haga.

Enero-febrero 1993
El Escudo de la Fe

 

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3 Responses to “Código de ética ministerial”

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  1. tavarez miriam says:

    Dios bendiga a quien se dejo usar por el jehova para crear estos estudio acerca de las eticas ministeriales k se han perdido tanto hoy en dia todavia se puede consegir cosas buenas en internet como son estos estudios k el todo poderoso jehova yireh le siga dando mas ymas hasta k cristo venga Dios les bendiga

  2. Armando Mata R. says:

    ESTE CÓDIGO DE ÉTICA MINISTERIAL ES EXCELENTE. Y AUNQUE NO SOY BAUTISTA, LES ADMIRO POR EL TESTIMONIO CRISTIANO QUE TIENEN. AHORA VEO EL POR QUÉ. QUE DIOS SIGA BENDICIENDO A LA IGLESIA BAUTISTA Y A SU MINISTROS, DE LOS CUALES -ALGUNOS- HE RECIBIDO GRAN BENDICIÓN POR SU ENSEÑANZA Y PREDICACIÓN.

  3. Pastor Jose Matus says:

    Mi hermano me tome la libertad de copiar este codigo de etica porque me parece exelente todo ministro y cristiano deveria aprender este codigo de ser haci la iglesia de Cristo seria verdaderamente luz en medio de tinieblasamen

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