La iglesia frente al humanismo evolucionista en el siglo 21

El Movimiento Creacionista Moderno

En su reciente libro, “Evangelismo Creacionista para el Nuevo Milenio”1, Ken Ham, cofundador y presidente de la organización creacionista “Answers in Genesis” (Respuestas en Génesis), ha recalcado la importancia de que la iglesia regrese a un énfasis e interpretación literal del libro de Génesis en sus esfuerzos evangelísticos en el nuevo milenio. El movimiento creacionista moderno de los últimos 30 ó 40 años2 defiende una interpretación literal del Génesis junto al resto de la Biblia. Esto incluye principalmente que:

  1. Dios creó la tierra y todo el universo, con todos los tipos de seres vivientes, en 7 días literales de 24 horas cada uno.
  2. El hombre fue, asimismo, creado por Dios directamente.
  3. El diluvio de Noé fue universal y real.
  4. La muerte y la corrupción comenzaron con el pecado de Adán y Eva, y antes de su pecado no hubo muerte ni corrupción.
  5. La tierra y el universo no tienen más de unos 10,000 años.
  6. Todas las razas humanas provienen de los tres hijos de Noé y sus esposas.

La Teoría de la Evolución

Esto es muy diferente a lo que afirma la teoría y filosofía de la evolución, con su premisa de materialismo y humanismo absolutos.3 Esto es, que:

  1. El universo surgió espontáneamente y al azar.
  2. La vida en el planeta tierra también surgió sin la intervención de una Inteligencia Superior a través de millones y millones de años.
  3. El hombre es la culminación de millones de pequeños cambios en el material genético de un protoplasma primitivo y el resultado de la supervivencia del más apto.
  4. El hombre surgió al azar de un ancestro común a los monos hace “a penas” un millón de años.
  5. Pero, que antes del hombre, la muerte y la corrupción han existido en la naturaleza por muchos millones de años (supuestamente evidenciado por la gran cantidad de fósiles prehumanos) como reflejo de la lucha inexorable de la supervivencia del más apto.

Problemas Científicos de la Evolución

A pesar de que todo esto se enseña como probado y como ciencia, la teoría de la evolución contiene una serie de inconsistencias, falacias, y problemas de tipo científico, ontológico, teológico y práctico. En primer lugar, el asunto de los orígenes no es verdaderamente un tópico de investigación científica, ya que se trata de eventos únicos que no tienen paralelo en el presente y que son irreproducibles e inverificables. Por otro lado, la teoría de la evolución no ha podido producir un modelo causal de cómo podrían ocurrir cambios progresivos. Aun de entre 1os mismos científicos seculares han salido voces de alerta de que un sistema al azar y no dirigido, como postula el evolucionismo, no puede producir los aumentos gigantescos en información que se requieren para explicar la postulada evolución de animales complejos procedentes de formas amiboideas.4,5,6 Cómputos probabilísticos realizados por expertos matemáticos han recalcado la imposibilidad de conseguir, aun en los millones y millones de años postulados por los evolucionistas, el surgimiento de formas de vida (o aun de órganos) tan complejos como observamos en la naturaleza.7 En adición, no existe una evidencia sólida que pruebe que la evolución está ocurriendo o que haya ocurrido antes. El récord fósil del cual el evolucionismo hace tanta ostentación como evidencia, no contiene las millones de formas transicionales que deberían encontrarse, si todas las formas vivientes han surgido gradualmente unas de otras durante millones de años. Por el contrario, todos los grupos de plantas y animales principales aparecen súbitamente en el registro fósil sin trazos de formas anteriores intermedias.8 Hay también problemas científicos insuperables, como el de explicar el origen de un protoplasma que depende aun en sus formas más sencillas, de mecanismos infracelulares y bioquímicos super especializados y complejos (ATP, motores moleculares, etc.).9, 10

La labor de científicos creacionistas ha ayudado a señalar estos errores e inconsistencias de la evolución.11

A la misma vez, comenzando con la publicación del libro de los Dres. Whitcomb y Morris “El Diluvio del Génesis” en 1961,12 científicos creacionistas realizaron cuidadosas investigaciones en diferentes áreas de las ciencias naturales que han demostrado que el modelo creacionista explica igual o mejor que la teoría de la evolución las observaciones biológicas, geológicas, y astronómicas de la ciencia moderna.13 Muchas de estas investigaciones científicas se publican en dos revistas técnicas principales: “Creation Research Society Quarterly” (St. Joseph, Missouri) y “Creation Ex Nihilo Technical Journal” (Brisbane, Australia). Estudiosos creacionistas también publican artículos y libros donde se contestan las críticas de los evolucionistas a la posición bíblica ortodoxa.14 Por otro lado, se ha publicado una cantidad de libros y artículos donde se populariza la posición e investigación creacionista y se proveen contestaciones a las dudas y preguntas de aquellos que buscan la verdad.15

Conflictos Teológicos con la Evolución

Desde el punto de vista teológico, la teoría de la evolución contradice directamente a la Biblia en cuanto al registro de la creación del universo se refiere, la creación de la vida, el origen del hombre, el origen del pecado, la muerte y la corrupción, y el diluvio universal. No sólo esto, sino que también es irreconciliable con las doctrinas fundamentales de la fe cristiana. Todas estas doctrinas tienen base, origen, y explicación en el libro del Génesis. Por ejemplo, si la muerte y la corrupción fueran como lo afirma la teoría de la evolución, parte integrante del proceso natural de la lucha por la supervivencia del más apto, y si esta lucha fuera el requisito para la producción de mejores y más avanzadas formas de vida, y si esto hubiera ocurrido por millones de años antes del origen del hombre, entonces, quedaría sin fundamento la doctrina de que el pecado y la muerte entraron a la creación por la rebelión de Adán, y de que todos somos pecadores porque lo heredamos de Adán, y de que necesitamos a un Salvador y Redentor, el segundo Adán. De igual forma, las doctrinas tan importantes como la santidad del matrimonio, de la vida, del gobierno, etc., tienen su origen y fundamento en los primeros capítulos del Génesis. Si la fe en la veracidad literal del Génesis es atacada, y si la iglesia abandona una posición sólida en cuanto a la confiabilidad y veracidad histórica y científica de esa parte tan importante de la Biblia, de ese cimiento doctrinal, entonces todo el edificio del Cristianismo histórico y fundamental está en peligro. ¡Qué Dios nos libre!

Efectos Negativos de la Evolución Sobre la Sociedad

En términos prácticos, o de aplicación, la teoría de la evolución, culminación del pensamiento materialista y antibíblico, tiene unos efectos devastadores sobre la sociedad, cuyos resultados crecientes estamos tristemente viendo ya desde hace muchos años.16 Si Dios no creó al hombre y el hombre salió solo al azar, y es la forma más avanzada de la naturaleza, el hombre no tiene responsabilidad moral ni legal ninguna con Dios; es autor de sus propias ideas, no hay valores absolutos, todo es relativo, todo se basa en lo que cada cual desea para su placer y gozo. Si la supervivencia del más apto, del más fuerte, del más listo es la ley en la naturaleza, las luchas entre personas; el “quítate tú para ponerme yo,” el tratar de sacar ventaja y quitarle al otro lo que tiene “porque yo lo quiero” y “soy mejor”, no es a la larga malo, “así es la vida.” Si tan sólo somos animales evolucionados y no hay alma, ni hay vida futura, entonces no hay razón para oponerse al aborto, a la eutanasia, a la fornicación, al adulterio, a la sodomía, y así por el estilo. Estas cosas son las consecuencias ideológicas finales de una teoría que realmente no es ciencia sino más bien una religión. La religión que asume (la fe del ateo) que no hay Dios, o mejor dicho que no quiere que haya Dios; la religión del materialismo, del humanismo, del hombre ignorando o rechazando a su Creador, alzándose y entronándose como un dios, y haciéndose vano en sus imaginaciones (Rom.1:21).

La evolución no es la misma ciencia que nos ha dado un entendimiento abundante de los fenómenos físicos, químicos y biológicos en que se basa nuestra civilización moderna. El evolucionismo materialista no es la ciencia que trata con fenómenos repetibles y con teorías corroborables; no es la ciencia que nos ha dado avances en la medicina, la tecnología, y la ingeniería.17 Pero, todas estas cosas dañinas se enseñan en las escuelas, en las universidades, en los periódicos, en la televisión, y permean completamente a nuestra sociedad, corrompiéndola. Estos conceptos penetran y se filtran hasta conformar nuestra cultura y producir los desastres morales, sociales y religiosos de nuestros días.

La Reacción de la Iglesia

¿Y qué hace la iglesia frente a estos ataques? Tristemente la iglesia se ha dejado amedrentar por este ataque frontal del materialismo ateo del evolucionismo. Algunos teólogos y eclesiásticos han tratado de llegar a un compromiso, un acuerdo capitulativo frente a la amenaza de la teoría de la evolución. En unos casos se pretende torcer las escrituras para acomodar los millones y millones de años y los conceptos cosmológicos y biológicos de los evolucionistas. Por ejemplo, diciendo que los días de la creación representan miles de años (“un día es como un año y un año es como mil años”). Es decir, que Dios creó la vida en la tierra pero que lo hizo progresivamente a través de millones de años (creación progresiva). Sin embargo, una exégesis imparcial del texto hebreo y una lectura directa muestra claramente que la Biblia se refiere a días de 24 horas. Aún hasta los más ardientes proponentes de esta idea tienen que conceder que si no fuera por la teoría de la evolución, habría que tomar los días del Génesis como días regulares. Esta idea, lo que hace es debilitar la autoridad de la Palabra de Dios y la fe de los cristianos.18 Si fuera como dicen los proponentes de estos conceptos, ¿cómo podríamos estar seguros de que en otros sitios podemos aceptar lo que dice la Biblia directamente? ¿Qué cosas puede el hombre interpretar a su antojo y cuáles debe tomar literalmente? La iglesia se constituye entonces en juez de la Palabra de Dios.

Igualmente, hay algunos que hablan de que existe una laguna en Génesis. Esto no está fundamentado por la Biblia. No hay ninguna referencia directa ni clara con relación a esta idea extraña en ninguna de sus páginas. Ese intento de torcer las Escrituras de esa manera sólo se basa en el deseo de acomodar las teorías materialistas de la evolución. Además de tener los mismos resultados destructivos que la idea anterior, esta idea va en contra de la enseñanza bíblica de que la muerte y la corrupción entraron al mundo por el pecado de Adán y Eva, ya que asume tácitamente que, por el contrario, la muerte y la corrupción fueron parte de la creación original durante millones y millones de años antes de la rebelión de Adán, y que la lucha cruel y el sufrimiento envueltos en la supervivencia del más apto es el modo que Dios usó para formar la vida originalmente – esto no es lo que Dios dijo que era “bueno y perfecto.19

Otros grupos pretenden armonizar la Biblia con la evo1ución diciendo que el Génesis es simbólico. Se llega a espiritualizar el significado de los relatos bíblicos y se niega su validez histórica y científica. Algunos claman que aunque Dios sí creó la tierra, afirman que él usó el método de la evo1ución para crear las plantas, los animales y el hombre (evolución teísta). Esto obviamente destruye la fe y la confianza en la Biblia. Si la base de todas las doctrinas bíblicas no es confiable, es simbólica o contiene errores históricos y científicos, ¿por qué el mundo va a aceptar la veracidad y confiabilidad del resto de las Escrituras?20, 21, 22

Algunos ignoran el Génesis y el resto del Antiguo Testamento diciendo que no es para nosotros, que nos debemos concentrar sólo en el Nuevo. Otra vez, esto equivale a quitar la fe en todas las Escrituras. ¿Quiénes somos para decidir que no es para nosotros? Si se niega la validez y relevancia del Génesis y del Antiguo Testamento, no tenemos base para el Nuevo pues es en el Viejo que éste descansa y se apoya, y lo toma como punto de partida.

Y lo triste es que aun en muchos colegios y seminarios “cristianos” se enseñan estas cosas abiertamente. Las interpretaciones teológicas basadas en estos compromisos de la validez de la Biblia suelen contener torsiones y desviaciones abiertas de las doctrinas cristianas, que son el resultado de desvirtuar la veracidad del Génesis y adoptar un punto de vista y visión del mundo evo1ucionista y materialista.

Es triste que haya organizaciones que reclaman que no debemos traer puntos “controversiales” y que debemos concentrarnos en cosas neutrales como el amor, el servicio, la unidad, etc. Dicen que lo que importa es unir a los cristianos y que cosas divisivas como la creación, no deben entrar en la vida de la iglesia; que cada cual puede creer como quiera en esas cosas. Los que piensan así, fallan en no darse cuenta de que el Génesis y la interpretación literal de la creación son el fundamento de todas las doctrinas bíblicas, incluyendo la de la salvación, la santidad, etc. Si basamos nuestra vida cristiana y nuestras relaciones con otros cristianos, en un menor denominador común anímico y sincretista, estamos socavando los fundamentos de la iglesia.

Por otro lado, muchas iglesias y organizaciones cristianas invierten mucho esfuerzo y dinero en la lucha por combatir los síntomas de los males de nuestra sociedad tales como el aborto, la sodomía, la inmoralidad, las drogas, etc., tratando de defender la ética cristiana frente a los ataques humanistas y ateos, pero no se combate la raíz de la enfermedad. Sin embargo, el cristianismo está siendo atacado por los evolucionistas en la base fundamental de su fe: la veracidad y confiabilidad de la Palabra de Dios. Nuestra cultura está permeada del pensamiento evolucionista y los niños y la juventud están sujetos a un lavado cerebral continuo en las escuelas, universidades, televisión, etc.

Notas y Referencias

1. Ham, K., 1999. Creation Evangelism for the New Millenium, Master Books, Green Forest, Arkansas, 176 pp.
2. Morris, H.M., 1993. Biblical Creationism, Baker Book House, Grand Rapids, Michigan, 276 pp.
3. Morris, H.M., 1967. Evolution and the Modern Christian, Presbyterian and Reformed Publishing Co., Phillipsburg, New Jersey.
4. Denton. M., 1985. Evolution: A Theory in Crisis, Adler and Adler, Bethesda. Maryland, 368 pp.
5. Behe, M.J., 1996. Darwin’s Black Box: The Biochemical Challenge to Evolution, The Free Press, New York, 308 pp.
6. Spetner, L., 1997. Not by Chance, The Judaica Press, Inc., Brooklyn, New York,. 272 pp.
7. Moorhead, P.S., y Kaplan, M.M., Eds, 1967. Mathematical Challenges to the NeoDarwinian Interpretation of Evolution, Wistar Institute Press, Philadelphia.
8. Gish, D.T., 1995. Evolution: the Fossils STILL say NO!, Institute for Creation Research, El Cajon, California. 391 pp.
9. Sarfati, J.D., 1998. Design in Living Organisms: Motors, Creation Ex Nihilo Technical Journal, 12 (1), pp. 3-4.
10. Bergman, J., 1999. ATP: The perfect Energy Currency for the Cell, Creation Research Society Quarterly, 36 (1), pp.1-9.
11. Ham, K., 1987. The Lie: Evolution, Master Books, Green Forest, Arkansas, 168 pp. 3-4.
10. Bergman, J., 1999. ATP: The perfect Energy Currency for the Cell, Creation Research Society Quarterly, 36 (1), pp.1-9.
11. Ham,K., 1987. The Lie: Evolution, Master Books, Green Forest, Arkansas, 168 pp.
12. Whitcomb, J.C., y Morris, H.M., 1961. The Genesis Flood, Presbyterian and Reformed Publishing Co., Phillipsburg New Jersey, 518 pp.
13. Morris, H.M., 1985. Scientific Creationism, Baker Book House, Grand Rapids, Michigan, 2nd. ed., 294 pp.
14. Gish, D.T., 1993. Creation Scientists Answer Their Critics, Institute for Creation Research, El Cajon, California, 451 pp.
15. Ham, K., Snelling, A., y Wierand, C., 1991. The Answers Book, Master Books, Green Forest, Arkansas, 2nd. ed., 207 pp.
16. Morris, H.M., 1989. The Long War Against God, Baker Book House, Grand Rapids, Michigan, 344 pp.
17. Morris, H.M., 1984. The Biblical Basis for Modern Science, Baker Books
18. Don Batten, D., 1996. Some Questions for Theistic Evolutionists (and ‘Progressive Creationists’), Creation, 18 (3), p. 37.
19. Ham, Snelling, y Wieland, The Answers Book, capítulo 9: What about the Gap Theory? pp. 157-175.
20. Davis, D., 1997. Theistic Evolution: What Difference Does it Make?, Creation, 20 (1), pp. 48-49.
21. Gitt, W., 1995. 10 Dangers of Theistic Evolution Creation, 17 (4), pp. 49-51.
22. Taylor, C.V., 1995. Biblical Problems for Theistic Evolution and Progressive Creation, Creation, 17 (2), pp. 46-48

PARTE II

Resultados del Sincretismo de la Iglesia

¿Y cuál es el resultado del sincretismo o la indiferencia que la iglesia en general ha adoptado? En muchos casos la gente rechaza de plano la Biblia como fundamento de la fe y la práctica, especialmente entre los intelectuales y personas de alguna educación. En otros casos, personas que en su juventud tenían alguna fe o simpatía hacia el cristianismo, luego de estar expuestos a la visión del mundo evolucionista en la escuela o la universidad pierden toda la fe en la Biblia y en el cristianismo y se van por el camino del mundo. Otras personas continúan con una ética cristiana pero con un fundamento doctrinal débil. Estos no pueden defenderse de los ataques evolucionistas ni pueden dar una razón de la fe que hay en ellos (I Pedro 3:15). Tampoco les pueden dar una contestación coherente a sus hijos acerca de las preguntas que ellos tengan acerca de los ataques del materialismo ateo evolucionista. Muchas veces piensan que está bien el creer en la evolución y en los millones y millones de años y tratan de armonizar estas ideas con la Biblia adoptando los argumentos sincretistas arriba mencionados que escuchan de sus pastores y otros líderes religiosos.

En otro grupo, muchas veces los hijos del anterior, las personas mantienen una semejanza a la ética cristiana, aunque muy débil, pero tienen poco o ningún fundamento doctrinal bíblico. No pueden defender sus posiciones éticas bíblicamente ni dar respuesta a las preguntas y dudas de sus hijos ni aun de las suyas propias. La base de sus creencias es ya casi o totalmente evolucionista y han adoptado, aun en sus actividades religiosas, los valores del mundo en cuanto a su comportamiento social, trabajo, vestido, música, y actitud hacia los problemas sociales y políticos se refiere. Los hijos de estas personas se dan cuenta de que la semejanza de ética cristiana es sólo una cáscara externa de tradición sin ninguna base y terminan rechazando de lleno el cristianismo y la ética cristiana. Vienen a engrosar las filas de los que se van por el camino del mundo. Una descripción detallada de estos diferentes grupos de personas y cómo adaptar los esfuerzos evangelísticos a las necesidades de cada uno, se encuentra en el capítulo 11, “Evangelismo Creacionista Práctico,” del libro de Ken Ham citado al comienzo de este artículo.

¿Qué Debe Hacer la Iglesia?

¿Qué debe hacer la iglesia para contrarrestar estas tendencias? La iglesia tiene que despertar del letargo espiritual en que está y buscar de Dios – “Despiértate tú que duermes, y levántate de los muertos,” (Efe. 5:14-15). Debe retornar a la fe en la veracidad histórica y científica de las escrituras, a una posición enfática, sin titubeo alguno, en la interpretación literal del Génesis. Debe asimismo desenmascarar al evolucionismo como lo que es: una religión basada en unas premisas ateas y materialistas y no ciencia verdadera; una creencia llena de agujeros lógicos, científicos, y teológicos; y una de las fuentes principales del error y de las tendencias anticristianas que corrompen moralmente a nuestra época. La iglesia debe también proveer a los creyentes respuestas y explicaciones a los ataques evolucionistas. Debe mantenerse firme en rechazar y exponer como falaces y dañinos los compromisos sincretistas evo1ucionistas de algunos líderes religiosos. Debe también enfatizar el estudio de estos problemas, y de las respuestas de científicos cristianos fundamentales a la posición evolucionista, en las iglesias, escuelas, y seminarios cristianos. Debe hacer uso del material publicado por instituciones creacionistas para exponer a los niños, a los jóvenes, y a aquellos adultos que están buscando la verdad, a la falsedad del evolucionismo, a 1a importancia de una interpretación literal del Génesis, y al modelo creacionista que explica las observaciones y datos verdaderamente científicos de la creación.

Así se podrá despertar la fe en la existencia de Dios, un Dios poderoso y sabio que creó la tierra y el universo; un Dios que nos hizo y no nosotros a nosotros mismos, y a quien tenemos que dar cuenta de todo lo que hacemos como criaturas suyas en ésta su Creación. “Porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan” (Hebreos 11:6). Entonces, las almas perdidas estarán listas para entender, creer, y recibir la gran obra de gracia y redención que ese Dios misericordioso ha hecho por medio de su Hijo, el Señor Jesucristo a quien sea la gloria y honra por todos los siglos de los siglos, amén.

Judíos y Griegos

El problema es que hemos estados acostumbrados a predicarles y a testificarles a personas que han tenido una fe básica en 1a existencia de Dios, en nuestra responsabilidad moral a un Creador, y en la veracidad y santidad de la Biblia. Pero hoy en día nos enfrentamos a una inmensa masa de personas que han perdido esa fe básica ante la influencia avasalladora del materialismo evolucionista ateo; personas que no creen en la existencia de Dios o no les interesa saberlo. Nos enfrentamos a personas que creen que el universo y la vida en este planeta surgieron espontáneamente y al azar sin la necesidad de un Creador, que creen que no somos más que animales evolucionados a través de millones de años, que no somos responsables a ningún ser superior, sólo a nosotros mismos, y que no hay absolutos de moralidad ni de pecado porque todo es relativo. Estas personas tampoco creen en la validez histórica ni científica de la Biblia ni que es relevante a la cultura y problemática del siglo 21. Una presentación tradicional del Evangelio a estas personas no tiene sentido ni peso pues hay una gran barrera entre su visión de mundo y 1a perspectiva cristiana.

Esta situación es parecida a la que existía en el primer siglo, pero los apóstoles la entendieron enseguida y adaptaron su predicación y evangelismo a los dos grupos diferentes de personas: a los judíos y a los griegos. Compárese el sermón de Pedro en el día de Pentecostés en Jerusalén con el discurso de Pablo en el aerópago de Atenas (Hechos 2:17-42 y Hechos 17:16-34). En el primero, Pedro edifica sobre la base común del Antiguo Testamento y presenta a Jesús de Nazaret como el Mesías anunciado por los profetas. Nótese las profusas referencias a las Escrituras. En el segundo, Pablo tiene que deshacer la base politeísta de una cultura pagana e introducirlos al Dios único y Todopoderoso que es el Creador de los cielos y la tierra, al autor de la vida, Creador del hombre, a quien todos son responsables y por quien todos serán juzgados. Entonces Pablo introduce el Redentor, a Cristo resucitado. Nótese que Pablo cita a los filósofos griegos y hace referencia a las creencias de esa cultura. Es verdad que no todos fueron convencidos, pero de esos algunos que creyeron salió una semilla para la edificación de iglesias. Poco a poco se fue regando el cristianismo por el mundo griego entre los centros culturales e intelectuales paganos más importantes en Grecia y Asia Menor. Estemos seguros de que no le estamos testificando a griegos como si fueran judíos.

¿Qué Debemos Hacer Personalmente?

¿Y qué podemos hacer personalmente para que nuestro testimonio sea efectivo a los griegos de hoy? Debemos prepararnos haciendo uso de la gran cantidad de materiales y recursos disponibles sobre el creacionismo bíblico. Escriba a las instituciones creacionistas indicadas en e1 apéndice y solicite que le envíen sus publicaciones mensuales gratuitas. Solicite de ellos un catálogo de publicaciones y otros materiales tales como videos, grabaciones, y libros para niños y jóvenes, y compre algunos. Póngase a leer y a estudiar, y verá como el Señor puede usar ese esfuerzo suyo para bendición personal y para ayudar a los demás.

Debemos compenetrarnos de las tendencias destructoras del evolucionismo y de las respuestas creacionistas a esas teorías. También debemos estar al tanto de las explicaciones de científicos cristianos a la interpretación de las observaciones científicas modernas. Así podremos estar listos para aclarar en nuestras propias mentes las dudas y preguntas que podamos tener, y poder asumir una posición sin compromisos ni titubeos acerca de la veracidad histórica y científica del Génesis en su interpretación literal. Luego podremos ayudar a aquellos que tienen dudas y preguntas entre nuestros propios hijos y familiares, y en nuestras congregaciones. Con un buen conocimiento de estas cosas podremos también presentarles a aquellos “ griegos” que Dios ponga en nuestro camino a1 Dios poderoso, creador de los cielos y la tierra, que nos hizo, y a quien somos moralmente responsables. Ayudándoles a abrir los ojos a los errores y falacias de la fe evolucionista en que están basando su vida, de modo que puedan creer y recibir la redención que Dios obró por medio de Su Hijo, nuestro Señor y Salvador Jesucristo. Como E1 le ordenó a Pablo en la carretera de Damasco “…a los gentiles, a quienes ahora te envío, para que abras sus ojos, para que se conviertan de las tinieblas a la luz, y de la potestad de Satanás a Dios; para que reciban, por la fe que es en mí, perdón de pecados y herencia entre los santificados” (Hechos 26: 17-18). Amén.

Agradecimiento:

Quiero agradecer a mi esposa Evangelina V. López por sus valiosas sugerencias para mejorar su contenido.

Instituciones Creacionistas Principales

Answers in Genesis
PO Box 6330
Florence, KY 41022-6330 USA (606) 727-2222
www.AnswersInGenesis.org

Institute for Creation Research
PO Box 2667
El Cajon, CA 92021 USA (619) 448-0900
www.icr.org

Creation Research Society
PO Box 8263
St. Joseph, MI 64508 USA
(816) 279-2312
El Escudo de la Fe

 

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2 comentarios en “La iglesia frente al humanismo evolucionista en el siglo 21

  1. Pastor, hermano. No cabe duda que DIOS usa a sus siervos para darle el mensaje de salvación a su pueblo y que de la misma forma permita (hasta cierto punto) que florescan teorias satanicas para que SU nombre sea glorificado por sobre todas las cosas y para que nosotros como sus hijos crezcamos en la fe del SEÑOR.

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