¿No hay hombre joven?

El anciano pastor anda detrás de su rebaño intentando lo mejor posible de atender las necesidades de sus queridas ovejas. Algunos están saboreando la falsa doctrina. Algunos se metieron en malos caminos que les llevarán a la derrota y vergüenza. Otros llevan cargas pesadas y están deprimidos. El pastor ama a cada una de sus ovejas, pero por su edad y la poca fuerza que tiene, él no puede hacer por ellos lo que quiere hacer. Día tras día él ruega a Dios que mande un hombre joven para reemplazarle. El pide que la muerte no le alcance antes de que llegue ese hombre.

Pero, ¿es que no hay ningún hombre? El profeta Isaías se enfrentó con una situación semejante. En Isaías 59:16 leemos “Y vi que no había hombre, y se maravilló que no hubiera quien se interpusiese; y lo salvó su brazo, y le afirmó su misma justicia”. También en Ezequiel 22:30 leemos, “Y busqué entre ellos hombre que hiciese vallado y que se pusiese en la brecha delante de mí, a favor de la tierra, para que yo no la destruyese; y no lo hallé”.

¿Dónde están los hombres jóvenes? ¿No hay ninguno dispuesto a entregarse a Dios y hacer su voluntad? ¿Están todos engañados en pensar que este mundo puede ofrecer más y mejor que el Rey de Reyes y el Señor de Señores?

El anciano pastor ha tenido una vida larga sin perder nada de lo bueno que la vida tiene que ofrecer. El da gracias a Dios por el supremo gozo que ha sido suyo en rescatar una multitud del castigo eterno de Dios y guiarlos al camino dorado. Le da gozo reflexionar sobre las muchas veces que él tuvo el privilegio de estar al lado de gente en los eventos cumbres de sus vidas. Muchos en el cielo jamás olvidarán que él tomó su mano y les dio coraje y consuelo cuando estaban en su lecho de muerte. Para siempre él será un querido hermano para algunos porque era él que les dio consuelo y dirección en la hora oscura cuando perdieron un ser querido.

A través de los años el pastor invirtió su tiempo en los jóvenes de su iglesia. No todos tiraron al viento su buen consejo; pero muchos sí, y fueron por el mal camino. Muchas veces él lloró al escuchar de la derrota que los jóvenes hicieron de su vida. La esperanza que él tenía por ellos se desvaneció y la vida de ellos quedó una historia triste de lo que pudiera haber sido.

Joven, ¿qué es tu vida? Santiago 4:14 dice que “Ciertamente es neblina que se aparece por un poco de tiempo, y luego se desvanece”. El anciano pastor no tiene remordimiento por la manera en que él invirtió su vida. Tú tampoco tendrás remordimiento si entregas tu vida a Dios y haces su voluntad. Su vida jamás será una historia triste de lo que pudiera haber sido. Tal vez Dios quiere usarte para contestar la oración de un anciano pastor que está rogando a Dios que la muerte no le alcance antes de que llegue otro pastor para cuidar su querido rebaño. “No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cual sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta” (Romanos 12:2).

 

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