Una inmersión frígida

¿O no sabéis que todos los que hemos sido bautizados en Cristo Jesús, hemos sido bautizados en su muerte? Porque somos sepultados juntamente con él para muerte por el bautismo, a fin de que como Cristo resucitó de los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en vida nueva. Porque si fuimos plantados juntamente con él en la semejanza de su muerte, así también lo seremos en la de su resurrección; sabiendo esto, que nuestro viejo hombre fue crucificado juntamente con él, para que el cuerpo del pecado sea destruido, a fin de que no sirvamos más al pecado”. (Romanos 6:3-6)

Nuestros antepasados bautistas eran una raza robusta que resolvieron obedecer a Dios, cueste lo que cueste. Me pregunto si nuestra suave mundanalidad, no a menudo, nos frena de abnegarnos en servir a Dios.

¿Se puede imaginar reunirse al lado de un arroyo helado en pleno invierno, romper el hielo y meterse en el agua frígida para observar la ordenanza bíblica del bautismo? Esto es precisamente lo que sucedió en Febrero de 1794 cuando Jaime Lemen, su esposa Catalina, y dos más fueron sumergidos en “la semejanza de su muerte” en el arroyo Fountain en el partido de Monre en Illinois.

Jaime Lemen aceptó a Cristo como su Salvador en una de las primeras campañas evangelísticas en Illinois conducido por el pastor Jaime Smith de Kentucky. El Señor Lemen dilató su bautismo hasta que el pastor Josías Dodge vino de Kentucky y predicó en la zona. El pastor Dodge se enteró que Jaime y su esposa, juntos con Juan Gibbons e Isaac Enochs tenían deseo de bautizarse. El puso una fecha para la ocasión. En el día designado una gran multitud se reunió para presenciar el primer bautismo en el estado de Illinois. Al lado del arroyo cantaron un himno. Entonces el pastor leyó de la Biblia una porción que autoriza el bautismo y predicó sobre el asunto. Algunos hombres rompieron el hielo. Pastor Dodge descendió al agua y, uno por uno, los candidatos bajaron al agua y se bautizaron. Después cantaron otro himno y despidieron a la gente. Nos da escalofríos aun pensar de estos candidatos robustos. Y ¿qué del pastor Dodge?

Dos años más tarde los Lemen, juntos con algunos más, organizaron la primera iglesia bautista en Illinois. David Badgley era el primer pastor.

Aun antes de convertirse el Señor Lemen se reunía los domingos con algunos que se reunían cuando un pastor fuese disponible. Después de bautizarse él creció rápido en su conocimiento de la Palabra de Dios y en 1808 le dieron una licencia para predicar. Él ya tenía 50 años y quedó fiel en servir al Señor hasta su muerte el 8 de enero de 1823.

En el día de hoy, con las comodidades que nuestras iglesias tienen, nos convendría considerar las privaciones de los primeros bautistas en América. Su fe les facilitó en vencer sobre muchos obstáculos. La próxima vez que alguien se niega a bautizarse porque hace frío, voy a hacerle recordar del ejemplo de los Lemen y Juan y Isaac. Gracias a Dios por el ejemplo de nuestros antepasados.

Escrito por David L. Cummins. Extraído y traducido de “Hoy En La Historia De Los Bautistas” págs. 10-11
 

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