1. Dios mandó bajo la ley, que el médium muriera. “A la hechicera no dejarás que viva” Ex. 22:18.
2. Dios prohibió que los hombres fueran espiritistas. “No seréis agoreros, ni adivinos” Lv. 19:26.
3. Dios prohibió que se contaminaran con el espiritismo. “No os volváis a los encantadores ni a los adivinos; no los consultéis contaminándoos con ellos” Lv. 19:31.
4. Dios quitaba de entre su pueblo a los que se contaminaban con el espiritismo. “Y la persona que atendiere a encantadores o adivinos, para prostituirse tras de ellos, yo pondré mi rostro contra la tal persona, y la cortaré de entre su pueblo” Lv. 20:6.
5. Dios mandó apedrear a los médiums. “Y el hombre o la mujer que evocare espíritus de muertos o se entregare a la adivinación, ha de morir; serán apedreados; su sangre será sobre ellos” Lv. 20:27.
6. Dios condenó igualmente al fraguador de encantamientos. “No sea hallado en ti quien haga pasar a su hijo o a su hija por el fuego, ni quien practique adivinación, ni agorero, ni sortílego, ni hechicero, ni encantador, ni adivino, ni mago, ni quien consulte a los muertos. Porque es abominación para con Jehová cualquiera que hace estas cosas, y por estas abominaciones Jehová tu Dios echa estas naciones de delante de ti.” Dt. 18:10-12.
7. Dios destruyó a los cananeos por causa de estas abominaciones: «por estas abominaciones Jehová tu Dios echa estas naciones de delante de ti” Dt. 18:12.
8. Dios comparó la rebeldía del rey Saúl con el pecado de adivinación: “Porque como pecado de adivinación es la rebelión, y como ídolos e idolatría la obstinación. Por cuanto tú desechaste la palabra de Jehová, él también te ha desechado para que no seas rey” 1 Sam. 15:23.
9. Saúl, cuando era celoso para Dios, destruyó a todos los adivinos. “Y Saúl había arrojado de la tierra a los encantadores y adivinos” 1 Sam. 28:3.
10. Cuando Saúl se había rebelado en contra de Dios, y Dios no le contestaba, entonces consultó con una médium. “Y consultó Saúl a Jehová; pero Jehová no le respondió … Entonces Saúl dijo a sus criados: Buscadme una mujer que tenga espíritu de adivinación, para que yo vaya a ella, y por medio de ella pregunte” 1 Sam. 28:6, 7.
11. Dios quitó la vida al rey Saúl por haber consultado con la médium, “Así murió Saúl por su rebelión con que prevaricó contra Jehová, contra la palabra de Jehová, la cual no guardó, y porque consultó a una adivina” 1 Cr. 10:13.
12. El pecado de Manasés también fue el del espiritismo. “Y pasó sus hijos por fuego en el valle del hijo de Hinom; y observaba los tiempos, miraba en agüeros, era dado a adivinaciones, y consultaba a adivinos y encantadores; se excedió en hacer lo malo ante los ojos de Jehová, hasta encender su ira” 2 Cr. 33:6.
13. Dios rechazó a su pueblo por ser agoreros. “Ciertamente tú has dejado tu pueblo, la casa de Jacob, porque están llenos de costumbres traídas del oriente, y de agoreros, como los filisteos; y pactan con hijos de extranjeros” Is. 2:6.
14. Le insultan a Dios, los que preguntan a los adivinos y no a El. “Y si os dijeren: Preguntad a los encantadores y a los adivinos, que susurran hablando, responded: ¿No consultará el pueblo a su Dios? ¿Consultará a los muertos por los vivos?” Is. 8:19.
15. El médium es poseído del demonio como fue la muchacha de Filipos, de la cual Pablo echó el espíritu inmundo en el nombre de Jesucristo. “Aconteció que mientras íbamos a la oración, nos salió al encuentro una muchacha que tenía espíritu de adivinación, la cual daba gran ganancia a sus amos, adivinando. Esta, siguiendo a Pablo y a nosotros, daba voces, diciendo: Estos hombres son siervos del Dios Altísimo, quienes os anuncian el camino de salvación. Y esto lo hacía por muchos días; mas desagradando a Pablo, éste se volvió y dijo al espíritu: Te mando en el nombre de Jesucristo, que salgas de ella. Y salió en aquella misma hora” Hch. 16:16-18.
16. Los creyentes verdaderos no pueden participar en las prácticas del espiritismo como vemos en el caso de los Efesios cuando se convirtieron. “Asimismo muchos de los que habían practicado la magia trajeron los libros y los quemaron delante de todos; y hecha la cuenta de su precio, hallaron que era cincuenta mil piezas de plata” Hch. 19:19.
17. El espiritismo no es obra del Espíritu de Dios sino de la carne, y los que son culpables no pueden heredar el reino de Dios. “Y manifiestas son las obras de la carne, que son: adulterio, fornicación, inmundicia, lascivia, idolatría, hechicerías, enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas, disensiones, herejías, envidias, homicidios, borracheras, orgías, y cosas semejantes a estas; acerca de las cuales os amonesto, como ya os lo he dicho antes, que los que practican tales cosas no heredarán el reino de Dios” Gal. 5:19-21.
18. Los que participan del espiritismo en cualquier forma no tendrán lugar en el cielo: “Mas los perros estarán fuera, y los hechiceros, los fornicarios, los homicidas, los idólatras, y todo aquel que ama y hace mentira” Ap. 22:15, sino serán echados en el lago de fuego: “Pero los cobardes e incrédulos, los abominables y homicidas, los fornicarios y hechiceros, los idólatras y todos los mentirosos tendrán su parte en el lago que arde con fuego y azufre, que es la muerte segunda” Ap. 21:8.
19 Las enseñanzas del espiritismo son doctrinas de demonios. “Pero el Espíritu dice claramente que en los postreros tiempos algunos apostatarán de la fe, escuchando a espíritus engañadores y a doctrinas de demonios;” 1 Tim. 4:1.
20. Los llamados espíritus de muertos son nada más que un engaño, en realidad son demonios. 1 Tim. 4:1.
21. El adelanto del espiritismo es una de las señales del último tiempo. “Pero el Espíritu dice claramente que en los postreros tiempos algunos apostatarán de la fe, escuchando a espíritus engañadores y a doctrinas de demonios;” 1 Tim. 4:1.
Un artículo de Contendor por la Fe de alrededor del año 1950, autor anónimo
