El anhelo de independizarse

El anhelo de independizarse es una parte de nuestra naturaleza. En si no está mal, pero si es en exceso causa problemas. Vemos este anhelo en la niñez. Los niños tienen que aprender a someterse a sus padres. Es el deber de los padres enseñar obediencia a sus hijos. La Biblia dice en Proverbios 29:15 que “El muchacho consentido avergonzará a su madre”. Desafortunado es el niño que no ha sido enseñado a dominar su anhelo de independizarse. En toda su vida él va a tener conflictos. En la escuela no sabrá respetar y obedecer a sus maestros. En el trabajo tendrá problemas en someterse a los que mandan. Muchos conflictos matrimoniales surgen porque cada uno quiere seguir sus propios intereses sin tomar en cuenta las de su cónyuge.

El anhelo de independizarse desanima a la gente a comprometerse. Por eso muchos jóvenes dejan de estudiar. No quieren comprometerse a la disciplina de concurrir al colegio cada día y cumplir con deberes. Otros pierden su trabajo porque no quieren cumplir con la rigidez del horario. Más que nada, el anhelo de independizarse es lo que anima a tantas parejas a juntarse en vez de casarse.

El anhelo de independizarse también desanima a muchos a acercarse a Dios. Ellos no quieren que Dios mande en sus vidas. Es imposible tener una relación con Dios sin reconocer que él tiene derecho a mandar en su vida. El verdadero cristianismo exige que entreguemos nuestra voluntad a la voluntad de Dios. De igual manera, hay creyentes que no son miembros de una iglesia porque el hacerlo achicaría un poco su libertad.

Lo que se gana por independizarse en exceso es poco en comparación a lo que se pierde. La verdad es que nos hace falta el uno al otro. Es lamentable cuando somos lastimados por relaciones humanas, pero eso no es razón para independizarse. La Biblia nos exhorta a amar a los demás. El segundo de los dos mandamientos de Jesús es, “Amarás a tu prójimo como a ti mismo”. (Marcos 12:31) Aún más, Jesús dijo: “Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan y os persiguen”. (Mateo 5:44) En seguida el hombre incrédulo y egoísta se pregunta, “¿pero, qué hay para mi, entonces?” Hay mucho. La Biblia nos dice en Hechos 20:35 que Jesús dijo, “Más bienaventurado es dar que recibir”. También en Lucas 6:38 hay la promesa, “Dad, y se os dará; medida buena, apretada, remecida y rebosando darán en vuestro regazo; porque con la misma medida con que medís, os volverán a medir”.

Jesús entregó su independencia cuando vino a este mundo para dar su vida por nosotros. En Filipenses 2:8-9 leemos de su gran humillación: “Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús, el cual siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, sino que se despojó a si mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres; y estando en condición de hombre, se humilló a si mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz”.

Sí, amigo, tu puedes aferrarte a tu anhelo de independizarte y vivir sin Cristo, pero así vas a quedarte sin esperanza y alejado de la ciudadanía celestial. (Efesios 2:12) ¿No te das cuenta de que por tu anhelo de independizarte ha dejado muchos corazones quebrantados y, a su vez, estás alejado de Dios y todo lo que él puede hacer en tu vida? Tal vez piensas que los creyentes están muy restringidos; que no tienen libertad para nada. Estás equivocado. La verdad es que los creyentes tienen una libertad gloriosa. (I Corintios 8:21) Jesús dijo: “Así que, si el Hijo os libertare, seréis verdaderamente libres”. (Juan 8:36) Tu anhelo de independizarte te impide de conocer la gloriosa libertad de los hijos de Dios. Si quieres más informes puedes acercarte a la iglesia cuyo nombre y dirección aparece en este boletín. Hágalo hoy mismo.

 

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2 comentarios sobre “El anhelo de independizarse”

  1. Este artículo respondió a mi duda sobre independizarme o no, muchas gracias por tomarse el tiempo de redactarlo y colocar como base la misma Palabra.
    Bendiciones.

  2. Tengo 33 años soy cristiana es bueno aún estar con los padres… Trabajo y según la biblia solo puedo tener esa libertad en mis desiciones personales una vez casada .

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