Biografías de grandes cristianos hispanos: Reinaldo J. Decoud Larrosa

Reinaldo Julián Decoud Larrosa nació en Asunción, Paraguay, el 9 de enero de 1911.  Sufrió mucho durante su niñez, comenzando con quedarse huérfano a los nueve meses. Fue criada por una tía en un hogar católico, y en el proceso fue separado de sus dos hermanos. Mientras vivía en Asunción fue invitado a asistir una escuela dominical por unos niños que vivían al frente. Los siguientes relatos revela el fruto y sus consecuencias:

Tras un tiempo, sus familiares notaron un cambio en el joven, cuando le indagaron sobre el punto él contestó que había recibido a Cristo y por ende se había “hecho evangélico”. Allí comenzaron las presiones sobre él y viendo que nada lo haría cambiar de parecer le hicieron dejar la casa y le prohibieron que mencionara ser pariente de los Larrosa. (Benítez, Carlos. “Un defensor de la libertad religiosa y del idioma Guaraní en el Paraguay” Revista La Fuente. http://www.revistalafuente.com/2009/08/un-defensor-de-la-libertad-religiosa-y.html)

Cuando me convertí, tenía 15 años. Mi familia no permitía que yo leyese la Biblia en casa. Así, yo tenía que ir a otro lugar para estudiarla. Y el único lugar que conseguí fue un aserradero en medio del barullo de los cepillos y las sierras circulares. Y fue en ese barullo que yo aprendí muchas lecciones que hasta hoy todavía soy capaz de repetir. (Como un Diamante, p. 156)

A pesar de las adversidades de su niñez, Reinaldo logró educarse hasta llegar a ser doctor en medicina. Con tan solo tener 24 años fue nombrado Cónsul del Paraguay en la ciudad de Campo Grande, Brasil. En dicha capacidad su lealtad al Señor fue probada:

En esa ciudad fue muy activo en la iglesia Bautista local y el Ministro de Relaciones Exteriores de nuestro país exigió a Reinaldo que cesara esas actividades religiosas o que renunciara, a lo que Reinaldo respondió: “Es un honor servir a mi patria, pero mayor honor es servir a mi Dios” y presentó su renuncia indeclinable. (Ibid)

A pesar de la persecución que experimentó, no permitió que esto lo detuviera, sino más bien luchó para que otros llegaran a gozar de más libertad religiosa:

En 1943 regresa al Paraguay y comienza a asistir a la primera iglesia de los Hermanos Libres. Allí predicaba al aire libre y tocaba el armonio, contagiando a todos con su inagotable energía y alegría de “predicar al Cristo vivo, no al Cristo-crucifijo”. En ese tiempo en el Paraguay los evangélicos sufrían mucha oposición, siendo incluso apaleados y sus templos incendiados. Además de que existía una ley que prohibía los cultos fuera de los templos. Pero Don Reinaldo pudo dar cierta ayuda gracias a sus relaciones gubernamentales. El formó una comisión para impedir la aplicación de esa ley discriminatoria y lo consiguieron tras larga lucha, siendo así uno de los forjadores y defensores de la libertad religiosa en el Paraguay. (Ibid)

El Dr. Decoud Larrosa tuvo un amor especial por las multitudes en su país que hablaban el idioma guaraní. Por sus esfuerzos en el desarrollo de la fonología, morfología, sintaxis y semántica, a él se le acredita la definición de la gramática guaraní. También fundó el Instituto de Lingüística Guaraní del Paraguay, una institución que perdura hasta el momento de escribirse estas líneas. Su amor por las almas que hablan guaraní culminó con una traducción de su parte del Nuevo Testamento en 1963 titulado Jopare Pyahu. Había estudiado el griego, arameo y hebreo con un ex rabino durante cinco años, lo cual lo equipó para el gran emprendimiento de traducir la Palabra de Dios.

Esta necesidad de una nueva traducción también ha sido sentida por destacados paraguayos, en particular el Dr. Reinaldo J. Decoud Larossa, uno de los académicos y médicos más eminentes de Paraguay y un líder evangélico reconocido. El Dr. Decoud había sido durante años el principal profesor de guaraní en la Universidad del Paraguay. Para satisfacer la necesidad que él y otros sentían, el Dr. Decoud se propuso preparar una nueva traducción de la Biblia al guaraní. El Nuevo Testamento apareció en 1963 y el Antiguo Testamento todavía está en proceso de traducción. Sin embargo, dado que el Dr. Decoud enfatizó la pureza clásica del guaraní, a menudo tuvo que recurrir a un vocabulario arcaico extraído de documentos de los siglos XVI y XVII. Si bien esto le dio a su traducción un sabor decididamente clásico… (Loewen, Jacob. A. «Toward a New Testament in Guaraní Popular» The Bible Translator. Vol. XVIII, 1967, p. 34)

La traducción se realizó por etapas. 200 fueron salvos cuando predicó del Evangelio de Marcos que acababa de traducir al guaraní.

Hubo ocasiones cuando los asesores al comité de revisión de la Biblia que se conocería años más tarde como la Reina-Valera 1960 pudieron proveer sus aportaciones en persona cuando hubo reuniones del comité relativamente cercano a donde vivían. Esto fue el caso de Reinaldo Decoud Larrosa, quién participó en la segunda reunión principal del comité que se reunió en Lima, Perú en 1952.

Hay aún más áreas en que se destacó, tal como la formación de la Facultad Evangélica de Teología en 1963, después de haber enseñado por años de forma informal del interior de su residencia.

Cuando su salud empezó a fallar se le hizo un gran homenaje en 1970, al cual concurrió el presidente de la nación, Alfredo Stroessner, con quien había forjado una amistad años antes.

Se casó con Esther Harris, una misionera estadounidense, en 1955 y adoptaron tres hijos: Andrés, Fabia y Rubén. Fue llamado a la presencia del Señor el uno de noviembre de 1972.

Extractos de sus escritos

En todo aquellos en que la historia profana y la Biblia están en desacuerdo, sepan que la que está en lo cierto es la Palabra de Dios. Son los historiadores los que aún no dieron con la verdad de las cosas pasadas y la información bíblica es la correcta.
Además, todo aquello en que la ciencia no concuerda con la Biblia, sepan que es la ciencia la que está equivocada. La Palabra de Dios contiene en ella la verdad científica; cuando la ciencia se corrija y encuentre la verdad se pondrá de acuerdo con la Biblia.  (Como un Diamante, p. 91)

No duden que la verdad histórica de la Biblia es revelación de Dios, y es genuina, porque el  único historiador absolutamente verídico es Dios mismo quien ha revelado la parte de la historia que desea y conviene que sepamos. Basta y sobra la afirmación bíblica, toda otra prueba huelga, y si aparece es también porque Dios lo permite y nada más. (Como un Diamante, p. 92)

Encontré creyentes muy ocupados en convertir comunistas ateos. Y se valían de una dialéctica filósofo-teológico-científica para probar y defender la existencia de Dios. Aquí apuntamos una dramática incoherencia: tratar de defender a quien no necesita defensa, incurriendo en una anticipada derrota.
Por supuesto, aquellos creyentes nunca convencieron a ninguno. Me consultaron al respecto y les dije: “Ustedes están equivocados, así no convertirán a un sólo comunista; ningún ateo se convertirá con ese método. Lo único a hacer es predicar a Jesucristo crucificado”.
Esto les pareció una tontería, pues temían que el mensaje sea ridiculizado por los ateos.
Sin embargo lo que ellos necesitan es a Jesucristo, no las pretendidas pruebas de su existencia. Necesitan al Salvador dado por Dios a través de la fe. Los ateos son pecadores y el camino para llegar a Dios es Jesucristo, no hay otro camino. (Como un Diamante, pags. 95-96)

Biografía

Como un Diamante, Resplandecía en sus múltiples facetas: Reseña biográfica y pensamientos de Reinaldo Julián Decoud Larrosa. Por Roberto Cabrera-Coenes y Esther Harris de Decoud, 1996.

Obras de Reinaldo Decoud Larrosa:

Filosofía de la Fe. Asunción: La Facultad Evangélica de Teología, 1967

Gramática de la Lengua Guaraní. (Con co-autora Natalia Krivoshein de Canese); Asunción, 1983

Parengatu Marko marangatu rupiguare. Asunción: Instituto de estudios bíblicos de Asunción, 1962

Jopare Pyahu: Mbohasambyre Guaraníme geresiaygua… Asunción: Instituto de estudios bíblicos, 1963

Marangatú Purahéi (himnario en guaraní)

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Un comentario sobre “Biografías de grandes cristianos hispanos: Reinaldo J. Decoud Larrosa”

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