Humberto Gómez pregunta: “¿Cuál Biblia en inglés corrigió tu Biblia en español?”

El misionero Humberto Gómez ha escrito un artículo titulado “¿Cuál Biblia en Inglés corrigió tu Biblia en Español?”[1] Humberto Gómez comienza su artículo expresando frustración porque muchos de sus críticos han estado diciendo “Yo no creo que la Biblia en inglés debe corregir la Biblia en español”, o cosas similares. Luego Humberto Gómez cita documentación donde indica que la RSV (Versión Estándar Revisada) se encuentra en la lista de fuentes que habrían sido consultadas entre otras Biblias en inglés en los principios del comité de revisión de la RV 1960.

Hay que tomar en cuenta que existen tres versiones de una selección de los principios del comité. Humberto Gómez solo cita una, y no menciona la existencia de otras versiones de los principios ni documentación que los revisores consultaron traducciones en otros idiomas. La declaración de Flores que cita Humberto Gómez difiere de lo que Flores escribió en su otro libro Escribiendo la Biblia. Además, la 1960 y la Versión Estándar Revisada difieren considerablemente la una de la otra, especialmente en las áreas que causaron que la Versión Estándar Revisada fuera tan polémica. Por ejemplo, a diferencia de la Versión Estándar Revisada, la 1960 no elimina ningún versículo, no tiene a “mujer joven” en lugar de “virgen” en Isaías 7:14, ni elimina la locución “No está aquí, sino que ha resucitado” en Lucas 24:6, un versículo importante acerca de la resurrección. Los siguientes son cinco principios de lineamientos (hubo más, pero estos son todos los que proveyó Flores) que los revisores de la 1960 abordaron según el libro de Flores Escribiendo la Biblia:

    1. Conservar en lo posible el fondo y la belleza del estilo de la Versión Reina-Valera.
    2. Ceñirnos al Textus Receptus, el manuscrito más antiguo que emplearon Casiodoro de Reina y Cipriano de Valera para su trabajo. [Énfasis añadido]
    3. No sacrificar términos castizos por el deseo de introducir términos regionales.
    4. Suprimir palabras de dimensión vulgar y términos arcaicos en desuso.
    5. >En pasajes dudosos, en la traducción del hebreo o griego al castellano, consultar preferentemente las versiones Revisada Inglesa y la Standard Americana, además del Comentario Crítico Internacional.[2]

Juan Díaz Galindo, uno de los miembros del Comité de Revisión, proveyó una lista de cinco puntos totalmente iguales en un artículo que él publicó, con la excepción de añadir las fechas de las dos Biblias mencionadas, las cuales eran 1881 y 1901 respectivamente.[3] Se sabe que estas Biblias en inglés no fueron las únicas traducciones utilizadas, ya que también consultaron traducciones en otros idiomas: “…los miembros del comité tenían acceso a una variedad de comentarios en su trabajo y constantemente consultaban varias traducciones en español, francés, portugués, alemán e inglés”.[4] Es posible que se haya modificado los principios de lineamiento después de 1952 para incluir la consulta de la RSV, pero se debe tomar en cuenta que la RSV no se menciona en dos de tres listas de principios del comité de los cuales tengo conocimiento, y la RSV no se había acabado de revisar cuando el comité de revisión de la Reina-Valera se reunieron por primera vez en 1951 y formularon los principios.[5] Nida escribió que “no se hicieron modificaciones radicales en los principios básicos”[6] que gobernaron a los revisores de la 1960.

Uno de los errores principales del artículo de Humberto Gómez es que trata el hecho de “consultar” como si constituyera “corrección”. Es probable que en mis escritos he acusado a algunos de corregir la Biblia en español con la KJV, pero se trata de casos donde creen que la KJV es perfecta e infalible, y en algunos casos algunos han hecho referencia a “corregir” la Biblia en español con el inglés. La fuente que Humberto Gómez utilizó para hacer su argumento solo dice “consultaremos”. No dudo que al consultar Biblias en inglés (además de otros idiomas y fuentes) probablemente hubo casos donde los revisores de la 1960 obtuvieron la idea de ir con la manera de verter de la Biblia en inglés si sentían que reflejaba el sentido del idioma original mejor que algún término en la RV 1909. Si la traducción original de la Reina-Valera no estaba en error, sino simplemente estaba traducida de una forma menos entendible o precisa, el hecho de haber seguido la idea no habría constituido “corrección”. No estoy en contra de consultar Biblias en cualquier idioma en el proceso de traducir. Tampoco estoy en contra de consultar la KJV entre otros idiomas y fuentes en el proceso de traducir la Biblia, con tal que no se considere la KJV como inspirada e infalible. Pero lo que algunos grupos han hecho no ha consistido de meramente consultar la KJV en casos aislados, sino de utilizarla como “el estándar para seguir”. Hay una gran diferencia entre consultar una fuente bajo ciertas condiciones, y el hecho de usar una fuente considerada inspirada e infalible como “el estándar para seguir”.

El hecho de que una fuente consultada no sea una traducción confiable no significa que automáticamente contaminaría la nueva revisión.[7] Como ejemplo, está documentado por medio de notas de un traductor de la KJV, que en el proceso de traducir dicha revisión, se consultó la Septuaginta y Rheims, esta última siendo una Biblia católica publicada poco antes de la KJV.[8] El libro The Part of Rheims in the Making of the English Bible presenta documentación de porciones de traducción que aparecieron en Biblias en inglés primeramente en Rheims, y luego en la KJV, indicando la posibilidad de influencia de Rheims en esos pasajes en la KJV.[9] La siguiente cita hace mención de las fuentes obvias y algunas probables que utilizaron los traductores de la KJV:

¿Con cuáles textos antiguos trabajaron? Ellos tuvieron la Biblia Políglota Complutense de 1517, publicada en Complutum, ahora Alcalá de Henares, España, y tuvieron la Biblia Políglota de Amberes, 1569-1572. Éstas proveyeron textos hebreos y griegos añadidas con versiones en otros idiomas. Por supuesto tuvieron la Vulgata Latina, a pesar de que era sospechosa por ser papista. Con algunos fragmentos de rollos tempranos, tuvieron un sinnúmero de comentarios por parte de los Padres de la Iglesia y eruditos antiguos. A menudo se referían a San Juan Crisóstomo (347-407 dC), cuyas obras había comenzado a editar Sir Henry Savile, con la ayuda de Andrew Downes y John Bois. Otra autoridad de referencia fue el erudito de Ginebra, Teodoro Beza (1519-1605).[10]

Aunque los traductores de la KJV la usaron con precaución, se debe tomar en cuenta que la Vulgata Latina es una Biblia católica. La Biblia Políglota Complutense también es católica, y fue iniciada por el cardenal Francisco Jiménez de Cisneros. Aunque la Biblia Políglota Complutense tiene un trasfondo católico, hay defensores de la KJV que dicen que se asemeja mucho al Texto Recibido.[11] No apruebo ciertas Biblias como Rheims, y sin duda Humberto Gómez tampoco, pero no se debe rechazar la KJV por este motivo, puesto que los traductores de la KJV no trataron a Rheims como un estándar a seguir. Algunos grupos que no aprueban ni la 1960 ni la RVG han señalado similitudes entre la RVG y la 1960, y han acusado a Humberto Gómez de consultar la 1960 en el proceso de producir la RVG.[12] Si es cierto que Humberto Gómez consultó la 1960, significa que él mismo consultó fuentes que él personalmente no aprueba. En ese caso sería tan injusto decir que Humberto Gómez “corrigió” la RVG con la 1960 como decir que los revisores de la 1960 “corrigieron” dicha revisión con la RSV, cuando solo la consultaron entre otras versiones en otros idiomas.

En su artículo Humberto Gómez provee ocho términos donde la 1960 se aparta de ediciones pasadas de la Reina-Valera y dice algo muy parecido a las traducciones ASV o RSV en inglés. En muchos casos, Humberto Gómez confiesa en su propio artículo que la presencia de una palabra equivalente a la RSV en la RV 1960 puede ser una coincidencia. Es posible que en algunos de esos casos hubiera sido consultada la Biblia en inglés, pero cuando los términos coinciden muy de cerca con el significado de las palabras griegas y hebreas, no tendría que haber sido el inglés lo que “corrigió” la 1960. Por ejemplo, el artículo señala cómo Job 7:12 en la Biblia ASV en inglés tiene sea-monster (monstruo de mar), mientras que la 1960 tiene “monstruo marino”. Sin embargo, ese término en la 1960 sigue de cerca léxicos hebreos, como Strong que tiene “monstruo marino” mientras que Brown-Driver-Briggs incluye sea monster (monstruo de mar) entre los posibles significados del término hebreo correspondiente. Otro ejemplo de los ocho señalados se trata del término “unicornio”, el cual fue traducido como “búfalo” en la 1960. El Diccionario de la Santa Biblia del año 1890[13] (entre otras referencias antiguas) incluye a “búfalo” como uno de los posibles significados de la palabra hebrea subyacente; por tanto, no tendría que haber venido de una Biblia en inglés.

El hecho de consultar otras Biblias, inclusive en otros idiomas, cuando los traductores se enfrentan con pasajes problemáticos o áreas de dificultad al traducir de los idiomas originales, es una práctica normal. El prefacio de la KJV menciona que los traductores de la KJV consultaron varias Biblias en otros idiomas, inclusive en español.

No me opongo por el hecho de que el revisor de la RVG haya consultado la Biblia en inglés. Sin embargo, no es normal que el traductor o revisor declare que la traducción que consultó sea perfecta e inspirada, ni que hubiera sido el estándar a seguir, como el revisor de la RVG ha declarado y documenté en mi artículo “Humberto Gómez confesando que para su Reina-Valera-Gomez, el estándar fue la Biblia King James en inglés”.[14] Los revisores de la 1960 no declararon que las Biblias inglesas que consultaron fueran perfectas ni inspiradas. Se pueden notar numerosas diferencias de mayor importancia entre la 1960 y las Biblias en inglés que aparentemente consultaron, como no seguir ningún caso de omisión de versículos enteros. Los revisores de la 1960 también consultaron Biblias en alemán, francés, portugués y español, además de tener acceso a una gran variedad de comentarios.[15]

La pregunta del misionero Gómez como formulada es inapropiada porque incorpora falacias. Esto es debido a que la documentación presentada originalmente hace referencia a «consultar» y no «corregir», y la documentación más amplia presentada aquí comprueba que se consultaron Biblias en múltiples idiomas, no solamente en inglés. Además, como los revisores de la Reina-Valera percibieron a las Biblias en otros idiomas que consultaron fue en abierto contraste a como Humberto Gómez percibe la KJV, la cual ha declarado ser inspirada e infalible.

En conclusión, la diferencia significante entre el papel que jugaron las Biblias consultadas en inglés entre la RVG y la RV 1960 se ilustra en el siguiente cuadro:

Revisor de la RVG Revisores de la RV 1960
Declaró que la Biblia en inglés  que consultó es inspirada No
Declaró que la Biblia en inglés  que consultó es perfecta No
Declaró públicamente que la Biblia inglesa consultada era el estándar a seguir.* No
Contiene algunas diferencias dramáticas en comparación con la Biblia en inglés consultada.** No

*En la RV 1960 solo había que consultarse las Biblias en inglés en casos de dudas sobre la correcta traducción de palabras en griego o hebreo. En los siglos desde la traducción de la Biblia del Oso se había progresado en el entendimiento de algunos términos en los idiomas originales que han causado dificultades para traductores bíblicos, especialmente en áreas como animales extintos y flora y fauna. Aunque las versiones Revisada Inglesa y la Standard Americana tenían sus polémicas, se incorporó en ellas los últimos descubrimientos arqueológicos y etimológicos a la traducción de términos oscuros.

**La ASV y RSV omitió varios versículos enteros, la 1960 no.

[1]    http://www.reinavaleragomez.com/es/node/14. Accedido diciembre 20, 2011.

[2]    Flores, José. Escribiendo la Biblia. Grand Rapids: Editorial Evangélica, sin fecha, p. 307.

[3]    Díaz Galindo, Juan. “Revisión de la Versión Castellana Reina Valera de la Biblia”. La Biblia en América Latina. abril-junio 1951, p. 316.

[4]    Nida, Eugene A. “Reina-Valera Spanish Revision of 1960.” The Bible Translator. July 1961, p. 113.

[5] El Nuevo Testamento de la RSV fue lanzado al mercado en 1946, pero el Antiguo Testamento, el cual causó controversia, no se publicó hasta el 30 de septiembre de 1952. Véase Thuesen, Peter. In Discordance with the Scriptures, Oxford: Oxford University Press, 1999, p. 90.

[6]    Nida, Eugene A. “Reina-Valera Spanish Revision of 1960.” The Bible Translator. July 1961, p. 112.

[7]    El misionero Humberto Gómez no alegó esto en su artículo, pero siento que dejó esa impresión.

[8] Véase Translating for King James: Notes made by a translator of King James’s Bible por Ward Allen, Vanderbilt University Press.

[9]    The Part of Rheims in the Making of the English Bible, p. 85.

[10]   Paine, Gustavus. The Men Behind the King James Version. Grand Rapids, MI: Baker Book House, 1959, p. 77.

[11]   Waite, D. A. Defending the King James Bible. Collingswood, NJ: The Bible for Today Press, 2002, p. 47.

[12] Breaker III, Robert. The History and Truth about the Spanish Bible Controversy. Breaker Publications, 2011.

[13]   Rand, W. El Diccionario de la Santa Biblia. San José, Costa Rica: Editorial Caribe, (1890, American Tract Society), p. 706.

[14] https://www.literaturabautista.com/humberto-gomez-confesando-que-para-su-reina-valera-gomez-el-estandar-fue-la-biblia-king-james-en/

[15]   Nida, Eugene “Reina-Valera Spanish Revision of 1960” The Bible Translator. July 1961, p. 113.

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