La parábola de la gran cena

Lucas 14:16-24

La hora de la cena es esta presente dispensación. La cena se refiere a las bendiciones y privilegios provistos para los hombres en el sacrificio del Hijo de Dios. Los muchos invitados (Lucas 14:16) son los judíos que recibieron la primera invitación, y que habían recibido un aviso de antemano. Las excusas son las objeciones tontas presentadas por ellos contra Jesús y sus afirmaciones. Los pobres y mancos son los publicanos y los pecadores entre judíos y gentiles que aceptaron la invitación. Los que se ven obligados a venir desde los caminos y vallados son los lejanos que no tenían esperanza. Aquellos que nunca saborearán esta cena son la nación judía incrédula, que ha sido “desgajada” (Hechos 13:46; Rom. 11:20). Tal puede ser la enseñanza dispensacional de la parábola, pero veamos algunos pensamientos prácticos.

I. Tres razones por venir

1. “Venid, que ya todo está preparado” (Lucas 14:17). “Todo.” Toda bendición espiritual y temporal por tiempo y eternidad está lista ahora en Cristo Jesús. A menudo vemos un aviso sobre algún libro nuevo en impresión o “ya disponible.” Aquí hay un anuncio de que todas las cosas relacionadas con la salvación de un pecador “está preparado”. ¿Necesita un sustituto? Entonces “he aquí el Cordero de Dios” (Jn. 1:29). ¿Necesitas perdón? “Por medio de él se os anuncia perdón de pecados” (Hechos 13:38). ¿Necesitas paz? “La paz os dejo, mi paz os doy” (Jn. 14:27). ¿Necesitas poder? Entonces “recibiréis poder” (Hechos 1:8).

2. “Ven, pues todos están invitados”. Ciertamente esto incluye todas las clases sociales. Primero, los pobres—aquellos que se alimentan de restos rancios, y que nunca han sabido lo que es tener un banquete totalmente satisfactorio. Aquellos que van de puerta en puerta en sitios de excursiones de placer del mundo, pidiendo algo para su satisfacción y sin obtener nada. En segundo lugar, los mancos, aquellos que han sido privados de algunos de sus extremidades, y se han quedado mutilado sin esperanza. Moralmente, esta clase representa a aquellos cuya conciencia ha sido cauterizada y cuya fuerza de voluntad ha desvanecido. ¡Qué persona tan indefensa! Sin embargo, se le dice “venid, que ya todo está preparado” (Lucas 14:17). Tercero, los cojos; aquellos que tienen todos sus miembros, pero en una condición torcida y deformada, cuya forma de caminar no es ni recta ni estable. Hacen todo lo posible por parecer bien, pero no pueden ocultar su deformidad. Cuarto, los ciegos; aquellos que pueden caminar bastante rectos, pero están en la oscuridad de las tinieblas todo el tiempo. Su vida exterior puede parecer bien a los ojos de los hombres, pero no saben a dónde van y están inconscientes de su peligro. Puedes explicarles la verdad, pero su respuesta siempre es: “No puedo verla”.

3. “Ven, pues todavía hay lugar”. La casa se está llenando rápidamente, pero aún hay espacio. Cuánto espacio queda aún nadie puede decir. No sabemos la hora en que el Señor puede levantarse y cerrar la puerta. Sin embargo, hay espacio en el amor del Padre, en la muerte expiatoria del Salvador, en el ministerio del Espíritu y en el ofrecimiento del evangelio.

II. Tres excusas por no venir

Para ponerlos brevemente, pueden relatarse como sigue:

1. “Tengo algo más que ver”. “He comprado una hacienda, y necesito ir a verla” (Lucas 14:18). ¿Por qué es que los hombres deben ir y ver sus posesiones terrenales, y no tienen tiempo para mirar la provisión que Dios ha hecho para su seguridad y herencia eterna? Ciertamente hay muchas cosas interesantes que ver en el mundo, pero ¿qué se puede comparar con la gloria salvadora de la cruz de Cristo?

2. “Tengo algo más que hacer”. “He comprado cinco yuntas de bueyes, y voy a probarlos” (Lucas 14:19). Estaba más ansioso por probar los bueyes que por gustar de las riquezas de la oferta regia. Algunas personas parecen pensar que el momento de obedecer el llamado de Dios será cuando no tengan nada más que hacer. Hay quienes persistirán en demostrar sus propios intereses mundanos hasta que finalmente demuestran ser necios. Mientras están “ocupados aquí y allá”, sus oportunidades de vida eterna desvanecen.

3. “Tengo algo más que disfrutar”. “Acabo de casarme, y por tanto no puedo ir” (Lucas 14:20). Todas las relaciones nuevas, ya sean comerciales o matrimoniales, seguramente tendrán una influencia poderosa de una manera u otra. Puede que no haya pecado en casarse con una esposa, en comprar una casa, en formar una nueva compañía, o en esperar el próximo evento; pero si los afectos del corazón están tan centrados tanto en ellos que el evangelio de la gracia de Dios debe ocupar un lugar secundario, entonces la vida se convierte en un insulto para el Hijo de Dios. “No os engañéis; Dios no puede ser burlado: pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará” (Gal. 6:7). Dios ha declarado enfáticamente que “ninguno de aquellos hombres que fueron convidados, gustará mi cena” (Lucas 14:24). Quienes prefieran hacer su propia cena a su tiempo, al final, sentirán la presión de esa pobreza que es eterna. Ningún hombre ha sido capaz de formar una excusa que satisfaga a Dios por no aceptar a su Hijo como su Salvador. Eres tú a quien invita Dios, no a tus excusas; estos nunca pueden estar a tu favor.

Compartir en Facebook

One Response to “La parábola de la gran cena”

Read below or add a comment...

  1. Lidia galvan says:

    Buenas noches,quiero compartir un testimonio,yo trabajo como conserge en la primaria donde estudian mis hijas,el día de hoy,se convoco a junta general,una de las instrucciones era q tenia q estar mesa directiva,yo participo en mesa directiva,y la siguiente indicación era q comensaramos la junta con los padres de familia q habían asistido, lamentablemente nadie se presentó de mesa directiva,hubo pocos padres de familia,yo puse un anuncio donde avisa la junta con anticipación y más q nada para q los padres se aprevinieran,se presentaron pocos padres de familia ,la directora de ni escuela estaba desilusionada,entristecida,ya q tuvimos visitas de supervisión y era muy triste para mí,q estoy en la puerta a la hora de la entrada para recibir a los pequeños,y cuando les recordaba a los padres de familia q tenían q pasar a la junta,ponían tantas escusas,pretextos,otros definitivamente me dijeron q no se querían quedar,pero cuando me fuy al salón en donde hicimos pasar a los padres de familia,comencé con la junta,ya q yo formo parte de mesa directiva,empecé agradeciéndoles a los q estaban presentes ypor su asistencia,en seguida llegó mi directora,y de igual manera agradeció a los presentes,se iba a posponer la junta,cuando de pronto llegaron otros pocos padres de familia,y en verdad q nos dio gusto trabajar con los pocos q estaban,mi directora pudo concluir la junta,….en mi celular tengo instalada la biblia,y cuando llegue a mi casa y cheque el celular,me apareció la parábola de la gran cena,y es tan hermoso ver cómo Dios se manifiesta y me sentí tan identificada,les confieso q al leerla no lo entendía,no me quedé con la duda y busque la explicación de está parábola y conforme leía me quedé asombrada de q era lo mismo q me había pasado,muchos son invitados,pero no van,otros se quedan y otros llegan corriendo para ser tomados en cuenta,DIOS NOS AMA TANTO,Y si algo no entendemos,DIOS nos explica usando a muchos hermanos en Cristo,gracias por explicarnos y q Dios les permite interpretarlos,gracias.

Deje un comentario respetuoso. Tome en cuenta que esto no es un foro de debates, y no todos los comentarios son aprobados.

Deje un comentario respetuoso. Tome en cuenta que esto no es un foro de debates, y no todos los comentarios son aprobados.

*